Para un momento como este

En la mañana del 8 de noviembre de 2013, el recién electo vicealcalde de la ciudad de Tacloban se sentó a desayunar con su esposa e hijos. Los acompañaba un amigo periodista y su equipo de noticias, que esperaban filmar con un buen ángulo el esperado tifón desde la casa de la familia Yaokasin, frente a la bahía.

El día anterior había sido tan soleado que la gente se había reído ante la advertencia de una tormenta que se avecinaba, muy a la manera de los tempos de Noé. Nadie hubiera creído que uno de los peores tfones de la historia se dirigía a toda velocidad hacia el centro de Filipinas.

Justo cuando estaban a punto de comer, el techo de la sala de estar fue arrancado repentinamente por vientos que alcanzaron los 310 km/h (195 mph,, uno de los más fuertes registrados en todo el mundo. Los Yaokasin y el equipo de noticias corrieron a la planta baja, solo para descubrir que el agua subía rápidamente dentro de las habitaciones. El tifón había generado una gigantesca marea de tempestad, una ola de agua del océano de hasta 30 pies de altura que sumergió a la ciudad en cuestón de minutos.

Jerry, su familia y el equipo de noticias lograron salir a duras penas a través de las ventanas hacia la seguridad de un terreno más alto. Pero muchos no fueron tan afortunados. Cuando se despejó la tormenta, había dejado 3.000 personas muertas y el 90 por ciento de los edifcios de la ciudad habían sido demolidos. En total, el tifón Haiyan afectó a 11 millones de personas en el centro de Filipinas, una cantidad pasmosa. Pero casi la mitad del total de muertes se produjeron en Tacloban.

“Era como si una bomba atómica hubiera caído en el corazón de nuestra ciudad”, dice Jerry. “Lo más desgarrador fue ver cadáveres por todas partes. Jóvenes y viejos. Bebés. Niños pequeños. Adultos y ancianos. Todos esperando ser identificados y enterrados. Recuerdo el comentario hecho por el personal de primera respuesta: “Sabrás que estás en Tacloban cuando puedas comenzar a oler el hedor de la muerte”.

En las horas apocalípticas posteriores al tifón, comenzó el saqueo generalizado de alimentos y mercancías, lo que frenó considerablemente los esfuerzos del gobierno por restablecer el orden. Los reclusos en la cárcel se amotinaron, y algunos lograron escapar. Por la noche había oscuridad completa. Los sobrevivientes no tenían acceso a comida o agua; la desesperación y el dolor estaban en todas partes.

Fueron las palabras de Esther 4:14 las que sostuvieron a Jerry en esos días difciles, y pensó: “Dios en su soberanía y providencia me ha puesto en esta posición y en este lugar para un momento como este”.

Jerry y lo que quedaba del gobierno local trabajaron tan rápido como pudieron para obtener comida, agua y refugio para los sobrevivientes, para rescatar y enterrar los cuerpos, y para restablecer la infraestructura básica de caminos, electricidad, agua y servicios de telecomunicaciones de la ciudad, todos los cuales habían sido destruidos.

Pero, para Jerry, lo más importante era ser una presencia de esperanza para las víctimas. “Es muy importante, durante una crisis, hacer saber a los suyos que usted está allí con ellos. Mientras muchos huían, yo me quedé. Mientras muchos lloraban, se quejaban y criticaban, yo consolé. Traté de infundirles esperanza, ya que muchos habían perdido la esperanza en ese momento de recuperarse alguna vez de la tragedia”.

Se corrió la voz entre las iglesias en Filipinas de que el vicealcalde de Tacloban era cristiano. En un país con confianza dividida en el gobierno, muchas personas, iglesias y organizaciones dudaron en enviar su apoyo hasta que se enteraron de la fe de Jerry. Las donaciones y la asistencia que enviaron directamente a su oficina le permiteron brindar ayuda muy necesaria a las víctimas.

Hoy, cinco años después, la ciudad de Tacloban se ha recuperado en gran parte desde la devastación del tifón Haiyan, aunque la gente todavía está dolida. Mientras completa su último mandato como vicealcalde, Jerry sigue aferrado a un estilo particular de liderazgo de siervo que lo distingue. “Aunque la ciudad está en su mayor parte reconstruida, sé que mi trabajo es más que la reconstrucción de la ciudad”, dice Jerry. “Es reconstruir las vidas de nuestra gente”.

Quizás esta es la clave que le ha ganado tres mandatos en su cargo, un hecho sin precedentes, y completamente sin oposición en su último mandato. A diferencia de la mayoría de los otros políticos que mantenen distancia con el público, Jerry usa su experiencia pasada como pastor para reunirse de manera regular y personal con su gente, consolándolos, ayudándolos e incluso orando con ellos. Él lo considera, de hecho, como su ministerio.

Es un llamado que se remonta al año 2000, cuando dejó el ministerio pastoral para dedicarse a la política después de reunirse con otros cristianos en posiciones de gobierno. El cambio de paradigma que se produjo ese año lo llevó a darse cuenta de que los cristianos pueden y deben partcipar en todos los ámbitos de la vida, incluso, y quizás especialmente, en un área como la política, que a menudo se considera “sucia”.

“Ser un servidor público es un llamamiento legítimo de Dios”, dice. “Nunca subestimes lo que Dios puede hacer en y a través de tu vida. . . ¡Él nos ha llamado a ser personas como José, Ester y Daniel para un momento como este!”.

Jerry no está solo en su deseo de llevar el evangelio al ámbito laboral y sus trabajadores. En junio de 2019, se unirá a más de 700 participantes cuidadosamente seleccionados de todo el mundo para el Foro Mundial del Trabajo (FMT, de Lausana. El objetivo de este encuentro mundial, que se realizará de manera fortuita en Filipinas, es que sirva como un gran impulso para superar la arcaica línea divisoria entre lo secular y lo sagrado y empoderar a los cristianos en todos los ámbitos laborales a vivir sus llamados para el evangelio.

Jerry espera colaborar con otros líderes en el FMT sobre nuevas ideas e iniciatvas que puedan ayudar a involucrar a toda la iglesia en su llamamiento, en cualquier ámbito laboral en que se encuentre. Junto a él estarán otros líderes de gobierno, así como maestros, artesanos, médicos, amos y amas de casa, hombres de negocios, periodistas, investigadores, artistas: el pueblo de Dios en toda su hermosa gama de llamamientos únicos y necesarios. Juntos, Jerry y los demás participantes del FMT esperan “que nuestra fe del domingo se demuestre en el trabajo el lunes, y que nos demos cuenta de que nuestro llamado al ámbito laboral es tan importante como el llamado a las misiones y al ministerio de tempo completo”.

Ore con nosotros
por Jerry Yaokasin

Padre, te agradecemos por el don de talentos y habilidades, y por la oportunidad de glorificarte a través de nuestro trabajo. Ayúdanos a abrazar plenamente nuestro llamado divino como discípulos tuyos en el ámbito laboral. Que nuestro trabajo sea nuestro ministerio y el ámbito laboral, nuestro campo de misión. Ayúdanos a mantenernos firmes en nuestra fe, a sobresalir en nuestro trabajo y a dar mucho fruto para tu reino.

 

04 Abr 2019

Un futuro más brillante

Peggy se crio en China, pero no siempre fue una líder joven cristiana. Hija de un miembro leal del Partido Comunista y devoto budista, conoció a Cristo en la universidad a través de un grupo de fraternidad universitario. Su encuentro con Jesús y su crecimiento en el discipulado comenzaron a moldear su propia visión y llamado cuando se graduó y pasó a ocupar cargos de alta dirección como consultora. “Jesús no solo enseñó y evangelizó, sino que también ayudó a los marginados y necesitados. Entonces, ¿cómo podemos nosotros desempeñar, como cristianos, un papel en la comunidad más amplia para ayudar a los marginados y necesitados?”. En un país donde los discapacitados y los pobres son en gran parte invisibles en la sociedad, Peggy desea utilizar sus habilidades especialmente en consultoría ejecutiva para capacitar a los líderes de toda China que tienen un corazón para los marginados.

Vio que, para hacer realidad esta visión, necesitaba un espacio dirigido para reflexionar sobre sus experiencias, un aprendizaje orientado hacia su área de interés y una perspectiva más amplia del mundo a través de una comunidad diversa y solidaria. En resumen, lo que necesitaba era inscribirse en un buen programa de posgrado. Pero no tenía el dinero para costearlo.

Cruzando el continente, en el sur de Asia, Carlos comparte la convicción de Peggy de que los líderes son la clave para lograr un cambio social duradero. Al principio de su carrera, fue cofundador de una organización galardonada que ha ayudado a más de 20.000 personas a convertirse en mejores líderes. Luego fundó una comunidad que trabaja para lograr la transformación socioeconómica en Asia a través del empoderamiento de pensadores, empresarios e inversionistas para que vivan sus valores cristianos en y a través del ámbito laboral. Ahora se da cuenta de que necesita un título reconocido mundialmente, a medida que crece su influencia fuera del país. Pero, al igual que Peggy, un título de posgrado en el extranjero no es viable económicamente.

Peggy y Carlos no están solos. El problema de no poder pagar o no tener acceso a una educación de nivel de posgrado mundialmente reconocida fue uno de los problemas más frecuentes expresados ​​por los cientos de líderes jóvenes cuidadosamente seleccionados de todo el mundo que se reunieron en Indonesia para el Encuentro de Líderes Jóvenes 2016 de Lausana (ELJ2016), de la que participaron tanto Carlos como Peggy. La GLJ (Generación de Líderes Jóvenes) resultante es un compromiso del Movimiento de Lausana de 10 años de caminar con estos líderes jóvenes mientras van ampliando su influencia.

Ahora, tres años después del encuentro, una nueva oportunidad les ha permitido avanzar. Carlos y Peggy se encuentran entre los primeros 15 beneficiarios de una beca completa a través de GLJ Educar. La nueva iniciativa pone en contacto a universidades y seminarios asociados con líderes más jóvenes de influencia emergente que de otro modo no podrían costear o acceder a una educación de postgrado o de doctorado.

“No todos en el mundo necesitan una educación superior para hacer lo que Dios los ha llamado a hacer”, dice CJ Davison, del equipo de GLJ Educar. “Pero creemos que hay situaciones específicas en las que Dios está llamando a líderes jóvenes cristianos a desempeñar un papel importante, a nivel regional, en el país o a nivel mundial. . . y es posible que algunos de estos líderes jóvenes necesiten un título de posgrado o un doctorado en el futuro”.

En septiembre de 2018, Carlos y Peggy comenzaron un programa de Maestría en Liderazgo Organizacional de un año en línea en una universidad en los Estados Unidos, y ya está dando sus frutos. Por ejemplo, Peggy ha podido diseñar una evaluación de fluidez cultural para una líder australiana que lucha por liderar su equipo chino en un centro que atiende a niños autistas. “Fue algo muy útil para ella, porque nunca había pensado que algunos de sus retos de liderazgo solo se debían a que no entendía la cultura”, dice Peggy.

A través de la experiencia de una educación que no está arraigada en su propia cultura, Carlos ha sido capaz de agudizar su pensamiento acerca de la defensoría en las juntas directivas y ha adquirido una mayor destreza para navegar las aguas a menudo agitadas del trabajo en equipo transcultural. Dice que los estudios de casos en tiempo real sobre el liderazgo y los retos de la diversidad le han dado “el marco para resolver los retos actuales a los que me enfrento y prepararme para el futuro”. Ese futuro, para Carlos, incluye la esperanza de crear una escuela para capacitar a líderes jóvenes de juntas directivas.

Hasta ahora, 12 universidades y seminarios se han asociado con GLJ Educar para ofrecer becas potenciales por un total de más de US$ 750.000. “Dios está usando al equipo de GLJ Educar y el ministerio, la reputación y la historia del Movimiento de Lausana para abrir puertas que de otra manera habrían permanecido cerradas”, dice CJ. “Ese respeto en historia y fidelidad ha recorrido un largo camino, y las instituciones lo saben. Por eso están dispuestas a ofrecernos obsequios increíblemente generosos y, a cambio, nosotros las conectamos con el tipo de líderes jóvenes que están buscando”.

Peggy y Carlos representan solo una pequeña muestra del liderazgo emergente en todo el mundo. Pero para muchos líderes jóvenes, un programa de posgrado es la llave necesaria pero inalcanzable para destrabar sus visiones. CJ y el equipo de GLJ Educar esperan continuar haciendo que esa llave sea más accesible en los próximos años. “Una gran parte de nuestra visión sería ampliar nuestro abanico de alianzas con instituciones”, dice. “Queremos agregar más programas a nivel mundial para que los líderes jóvenes puedan estudiar más cerca de donde viven, en un idioma que dominen”.

Los líderes jóvenes reflexivos, talentosos y bien formados en cada región son las personas prometedoras que harán que ocurran las cosas en el mundo, y sus vidas y ministerios tienen el potencial de tener un impacto amplio y profundo. Equiparlos y apoyarlos significa sentar las bases de un futuro más brillante, tanto para todas aquellas personas cuyas vidas toquen como para todos nosotros.

Conozca más acerca de la iniciativa Generación de Líderes Jóvenes y de GLJ Educar. 

Los nombres en el artículo han sido cambiados por seguridad.

Sara Kyoungah White

12 Feb 2019

Reseña del número de marzo de 2019

by David Taylor

Bienvenido al número de marzo del Análisis Mundial de Lausana, que está disponible también en inglés y portugués, y en formato de audio en inglés. Esperamos sus comentarios.

En este número seguimos explorando cómo deberíamos responder a la creciente persecución religiosa en todo el mundo, centrándonos en las atrocidades del Estado Islámico (Dáesh) y las respuestas legales/políticas a ellas, examinamos cómo podemos presentar el evangelio a culturas dominadas por el secularismo, el relativismo y la “tolerancia” en todo el mundo, consideramos cómo desarrollar un equipo multicultural efectivo en el servicio cristiano intercultural, y argumentamos a favor de uso de idiomas y recursos locales en el ministerio urbano.

“Algunos de los ejemplos recientes más patentes de persecución religiosa son las atrocidades masivas cometidas por el Estado Islámico (Dáesh)”, escribe Ewelina Ochab (investigadora legal y defensora de los derechos humanos). El Dáesh se hizo tristemente célebre por sus barbaridades genocidas contra las minorías yazidíes y cristianas en Irak y Siria en su intento por establecer un estado islámico. Estas atrocidades requerían una respuesta urgente. Se han tomado algunas medidas, pero aún no se han aplicado completamente. Incluye medidas para detener las atrocidades, ayudar a los sobrevivientes y llevar a los responsables ante la justicia. A pesar del creciente consenso en que el Dáesh cometió genocidio y crímenes de lesa humanidad, ni un solo combatiente del Dáesh ha sido acusado de ninguna de estas cosas. La justicia no se logrará si continuamos minimizando el nivel de las atrocidades. Además, debemos dar prioridad a las víctimas y sobrevivientes. Deben tener su “día en la corte” y la oportunidad de contar sus historias. Su plena participación también contribuirá al proceso de reconciliación y perdón que es esencial para construir un futuro mejor para los sobrevivientes y las generaciones venideras. Es crucial también que todos nosotros involucremos a políticos y diplomáticos para que influyan en la política exterior de nuestros gobiernos de modo que tomen medidas proactivas para proteger a las minorías religiosas vulnerables y hacer de la protección de ellas una prioridad política. Esto requiere una respuesta unida. Los líderes evangélicos podrían desempeñar un papel importante en la unión de la iglesia en un propósito común de proteger a las minorías religiosas. “La unidad de propósito es clave, y todos tenemos un papel que desempeñar en esto”, concluye.

“Gran parte del antiguo mundo ‘cristiano’ está dejando atrás sus raíces y está dominado por el secularismo (muerte a la religión) y el relativismo (muerte a la verdad)”, escribe Ben Pierce (misionero de Steiger International). La Biblia ya no es considerada la brújula moral, sino que cada uno es libre de decidir por sí mismo lo que está bien y lo que está mal. Los jóvenes ven a la iglesia como algo irrelevante en su vida diaria. La secularización, una tendencia estrechamente vinculada a la globalización entre los jóvenes urbanos, está impactando a las culturas de los centros urbanos de todas las regiones del mundo, incluidos Oriente Próximo, Asia y África. En el corazón de cualquier cultura están las ideas centrales que forman su visión del mundo. Para la cultura juvenil globalizada, estas ideas centrales son el secularismo, el relativismo y la “tolerancia”. En una cultura dominada por el secularismo, el relativismo y la tolerancia (al menos tal como se define y aplica liberalmente), no es de extrañar que el cristianismo, con sus afirmaciones de verdad y absolutos excluyentes, sea incompatible. Cada vez más jóvenes rechazan el cristianismo porque seguir a Jesús significa nadar contra la corriente de nuestro tiempo: el camino es demasiado estrecho y el costo, demasiado alto. Como seguidores de Jesús, debemos responder desarrollando relaciones auténticas, cuestionando amablemente las presuposiciones, buscando a Dios en oración y venciendo el temor. Debemos predicar audazmente la cruz, tomar riesgos guiados por el Espíritu Santo y no esperar. “Podemos sentir que tenemos todo el tiempo del mundo, pero no es así”, concluye.

“Desempeñar un papel saludable y contribuyente dentro de un equipo multicultural en el servicio cristiano intercultural es un requisito ineludible si uno desea servir bien a Cristo”, escribe Scott Moreau (profesor de Estudios Interculturales y decano académico de Wheaton Graduate School). A lo largo de los años, muchos han notado tanto los beneficios como los retos de los equipos multiculturales. Su desarrollo es similar en varios aspectos al proceso de adaptación cultural que atraviesan las personas cuando pasan de una cultura a otra. En el caso de los equipos interculturales sanos, ese proceso a menudo ocurre en cuatro fases: 1) la fase de la luna de miel, 2) la fase del shock, 3) la fase de la “tercera vía” y 4) la fase de la sinergia efectiva. Los dos retos más importantes que los equipos multiculturales enfrentan para llegar a la fase de la sinergia efectiva son quedar atascados en la fase del shock y la composición siempre cambiante del equipo. Los equipos pueden atascarse porque no pueden ir más allá de uno o más de los enfoques malsanos para las relaciones de equipo. Además, los equipos multinacionales en el ministerio intercultural rara vez son estáticos. La forma en que el núcleo restante del equipo maneje estos cambios determinará lo que sucederá después. Se podría decir mucho más sobre cada fase y sobre el atascamiento (y la liberación). Espero que esta reseña sencilla lo ayude a poner en perspectiva a su propio equipo. “Si lo están, tómese el tiempo para revisar los recursos que se mencionan en el artículo. Podrían proporcionarle exactamente lo que necesita para progresar hasta convertirse en un equipo multicultural de sinergia efectiva”, concluye.

“El ministerio urbano tiene obvios atractivos para los misioneros de hoy”, escribe Jim Harries (presidente de Alliance for Vulnerable Mission). Se han planteado también argumentos misiológicos en su favor. Este artículo pregunta qué tan satisfactorio es para un misionero alcanzar y relacionarse con personas urbanas en idiomas regionales o internacionales y qué tan importante es hacer esfuerzos (muy probablemente “costosos”) para alcanzarlas en sus idiomas nativos. El sonido de formas de vida recién introducidas, como las buenas nuevas de Jesús, cuando se comunica utilizando idiomas no nativos, hará que parezcan extranjeras. Las categorías presupuestas en los idiomas occidentales no son las conocidas por las personas en el mundo mayoritario. La “extranjeridad” de la comunicación significa que la enseñanza del evangelio puede parecer que está dirigida a otra persona. Además, aprender y luego usar un idioma nativo demostrará que un misionero es sincero en su deseo de relacionarse con la gente. Tener oídos que permitan escuchar las discusiones de las personas del lugar permitirá que el misionero comience a comprender los contextos locales a los que realmente se enfrentan los nativos, tal como ellos los entienden. Una vasta literatura señala la importancia de la contextualización en la misión intercultural, donde el uso de un idioma nativo permite la contextualización. La importancia de una comprensión contextual precisa es la razón principal que se da en este artículo en favor de que es apropiado utilizar idiomas nativos, incluso en contextos urbanos, en el mundo mayoritario. “Así que mi consejo práctico es usar los idiomas locales y los recursos locales en lo que hacemos”, concluye.

Esperamos que encuentre estimulante y útil este número. Nuestra meta en entregar análisis, información y perspectiva estratégicos y creíbles, para que, como líder, usted esté mejor equipado para la tarea de la evangelización mundial. Es nuestro deseo que el análisis de las tendencias y acontecimientos actuales y futuros lo ayuden a usted y a su equipo a tomar mejores decisiones acerca de la mayordomía de todo lo que Dios ha confiado a su cuidado. Envíe por favor cualquier pregunta y comentario acerca de este número a [email protected]. El próximo número del Análisis Mundial de Lausana saldrá en mayo.

David Taylor

07 Feb 2019

Lausanne Global Analysis

Las atrocidades del Estado Islámico

by Ewelina Ochab

Introducción

La persecución religiosa en todo el mundo está en aumento, perpetrada por tanto por estados como por actores no estatales.[1] Las atrocidades, como los asesinatos en masa, el abuso físico, la violación y la violencia sexual, los secuestros y las extorsiones, se cometen contra personas de fe porque expresan sus creencias religiosas, manifiestan sus creencias religiosas en público o simplemente porque pertenecen a un grupo religioso o se identifican con él.[2]

Este artículo se centra en el caso de las atrocidades cometidas por el Estado Islámico (Dáesh) contra las minorías religiosas en Irak y Siria, considerando la naturaleza de las atrocidades, el estado actual de las diferentes medidas que se han tomado en respuesta, y qué otras medidas en el ámbito legal y político son necesarias para abordar el problema de la persecución religiosa.

El genocidio del Dáesh contra las minorías religiosas en Irak y Siria 

Algunos de los ejemplos recientes más patentes de persecución religiosa son las atrocidades masivas cometidas por el Dáesh, uno de los grupos terroristas más violentos del mundo. El Dáesh se hizo especialmente notorio por sus métodos de asesinatos que incluían quemar a personas vivas en jaulas, decapitarlas o arrojarlas desde edificios altos para castigar a cualquiera que se opusiera a su gobierno.

Sin embargo, el Dáesh se hizo aún más tristemente célebre por sus barbaridades genocidas perpetradas contra minorías religiosas en Irak y Siria, y específicamente contra las minorías yazidíes y cristianas. Estas atrocidades difieren de las cometidas contra la población general de Irak y Siria. La principal diferencia es que, en su intento de establecer un estado puramente islámico, el Dáesh apuntaba a la erradicación de estos grupos minoritarios.

Aún falta establecer el alcance real de las atrocidades, mientras siguen apareciendo fosas comunes.

Como lo confirma la resolución 2379 del Consejo de Seguridad de la ONU, el Dáesh ha cometido delitos que incluyen “el asesinato, el secuestro, la toma de rehenes, los ataques suicidas con bombas, la esclavitud, la venta para contraer matrimonio o cualquier otra forma de matrimonio forzado, la trata de personas, la violación, la esclavitud sexual y otras formas de violencia sexual, el reclutamiento y la utilización de niños y los ataques contra infraestructuras vitales, así como la destrucción del patrimonio cultural, incluidos los yacimientos arqueológicos, y el tráfico de bienes culturales”. Aún falta establecer el alcance real de las atrocidades, mientras siguen apareciendo fosas comunes.

Estas barbaridades contra las minorías religiosas se cometieron con la intención específica de destruir a los grupos en su totalidad o en parte. Las religiones minoritarias no tenían lugar bajo el dominio salvaje del Dáesh. Esto se desprende claramente de la propaganda del Dáesh que llama a matar a los “infieles”, incluida la que aparece en su revista Dabiq, pero también puede inferirse de la naturaleza de las atrocidades mismas.

La respuesta a la fecha

Los actos salvajes cometidos por el Dáesh, tanto contra las minorías religiosas que pretende erradicar como contra las poblaciones de Irak y Siria en general, requerían una respuesta urgente. Ya se han tomado algunas medidas, pero aún no se han aplicado completamente. Incluye medidas para detener las atrocidades, ayudar a los sobrevivientes y llevar a los responsables ante la justicia.

Detener las atrocidades

A pesar de los éxitos, incluso cuando todas las facciones del Dáesh sean derrotadas, su ideología no desaparecerá.

Global Coalition against Daesh (Coalición Mundial contra el Dáesh),[3] formada por más de 78 miembros de todo el mundo, realizó una serie de ataques contra las facciones del Dáesh en Irak y Siria. A pesar del esfuerzo conjunto, tomó más de dos años recuperar la mayor parte de los territorios del Dáesh en Irak. Aunque el gobierno iraquí anunció que la lucha contra el Dáesh en Irak había terminado y el presidente estadounidense Donald Trump ha hecho una afirmación similar con relación a Siria, los restos del Dáesh permanecen activos en ambos países. Además, la situación en Siria es más compleja, complicada por la guerra civil en curso que socava el combate efectivo contra el Dáesh.

A pesar de los éxitos, incluso cuando todas las facciones del Dáesh sean derrotadas, su ideología no desaparecerá. Será necesario hacer más para neutralizarla a fin de garantizar que no se repitan atrocidades similares en el futuro cuando las condiciones lo permitan.

Ayudar a los sobrevivientes

Los sobrevivientes de las barbaridades del Dáesh requieren un amplio abanico de asistencia para hacer frente a sus necesidades a corto y largo plazo, incluida la asistencia médica, la asistencia humanitaria y la ayuda con viviendas, empresas e infraestructura en las regiones destruidas por ellos.[4]

A enero de 2019

9,060

familias cristianas iraquíes regresaron a la Llanura de Nínive

Dos años y medio después de la liberación de algunas de las regiones anteriormente controladas por el Dáesh, algunas casas ya se han reconstruido, lo que permite el regreso de sus legítimos propietarios. El Comité de Reconstrucción de Nínive estima que, a enero de 2019, aproximadamente 9.060 familias cristianas iraquíes (41.016 personas) ya habían regresado a la Llanura de Nínive. Esto constituye más de un tercio de la población de la Llanura de Nínive antes de 2014. Mientras más rápido estén funcionando las ciudades y aldeas, más pronto las personas comenzarán a regresar a sus hogares y así preservarán la existencia de los grupos minoritarios en la región. Esto aliviaría la presión en otras áreas y países que, en los últimos años, han recibido a miles de desplazados internos o refugiados.

Llevar a los responsables ante la justicia

Asegurar que los combatientes del Dáesh sean llevados ante la justicia es un paso crucial, pero que aún está lejos de lograrse:

Asegurar que los combatientes del Dáesh sean llevados ante la justicia es un paso crucial, pero que aún está lejos de lograrse.

Con más de 5.000 combatientes extranjeros del Dáesh procedentes de Europa (3.700 del Reino Unido, Bélgica, Francia y Alemania solamente), existe un grave riesgo para la paz y la seguridad internacionales. La respuesta a los combatientes extranjeros del Dáesh que regresan debería ser una prioridad de la estrategia antiterrorista de los estados, pero sigue siendo motivo de gran preocupación.

A pesar del creciente consenso entre las instituciones internacionales y los estados en que el Dáesh cometió genocidio y crímenes de lesa humanidad, ni un solo combatiente del Dáesh ha sido acusado de genocidio o crímenes de lesa humanidad. La justicia no se logrará si continuamos minimizando el nivel de las atrocidades. Dada la gravedad, la escala y la naturaleza sistemática de los crímenes cometidos por los combatientes del Dáesh, deberían ser procesados ​​por su papel en el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra, tanto en tribunales nacionales como internacionales.

Dado que los crímenes perpetrados por el Dáesh no se limitaron a Irak y Siria, sino que se extendieron a otros países árabes y también a Europa, la comunidad internacional debe participar plenamente para garantizar que se alcance la justicia. En última instancia, el Dáesh obtuvo el apoyo de decenas de miles de personas que vinieron de todas partes del mundo. Por lo tanto, la comunidad internacional debe trabajar con Irak y Siria para abordar estos problemas de manera conjunta. El precedente sentado por la respuesta internacional a las atrocidades masivas anteriores proporcionaría opciones viables para avanzar en el enjuiciamiento de los combatientes del Dáesh. Por ejemplo, una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas podría permitir a la Corte Penal Internacional llevar a cabo estos procesos (como ha hecho en relación con Darfur y Libia) o establecer un tribunal ad hoc (como ha hecho en relación con Ruanda y Bosnia).

Además, debemos dar prioridad a las víctimas y sobrevivientes. Necesitamos asegurarnos de que puedan participar plenamente en cualquier proceso penal iniciado contra los combatientes del Dáesh. Debemos garantizar que tengan su “día en la corte” y la oportunidad de contar sus historias. Esto debe suceder tanto a nivel nacional como internacional. Su participación en el proceso es clave. Sus historias son parte de la historia más amplia de cómo el Dáesh perpetró el “crimen de crímenes” en Irak y Siria. Su plena participación también contribuirá al proceso de reconciliación y perdón que es esencial para construir un futuro mejor para los sobrevivientes y las generaciones venideras.[5]

Lo que hay que hacer

Se debe hacer más para ayudar a las personas perseguidas por su fe.

Además de los pasos ya mencionados, se debe hacer más para ayudar a las personas perseguidas por su fe. Para garantizar el futuro de las minorías religiosas, especialmente después de los conflictos, es crucial que se establezcan y apliquen mecanismos legales adecuados que les permitan permanecer en sus regiones y vivir de acuerdo con sus creencias religiosas:

El año pasado, junto con Aid to the Church in Need (ACN) (https://acnuk.org), propuse que esta tarea podría verse facilitada por el establecimiento de un nuevo Enviado Especial sobre la Libertad de Religión o de Creencias o un Enviado Especial sobre Cuestiones de las Minorías iraquí. El mandato podría seguir el modelo de la oficina del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Libertad de Religión o de Creencias o el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Cuestiones de las Minorías, aunque con un enfoque geográfico mucho más reducido, limitado a Irak. El Enviado Especial podría preparar informes anuales sobre la situación de los cristianos (y otras minorías religiosas) en Irak, la aplicación de mecanismos de protección y seguridad, y los progresos realizados para garantizar la plena integración de los cristianos iraquíes en la sociedad.

Implicaciones

La persecución religiosa es un problema que afecta a demasiadas personas en demasiadas partes del mundo. Es algo que continuará o incluso se intensificará si continuamos mirando hacia otro lado, si damos solo pasos simbólicos, si actuamos demasiado tarde o no actuamos en absoluto. Las recientes atrocidades masivas perpetradas por el Dáesh contra minorías religiosas en Irak y Siria muestran lo que puede suceder cuando no actuamos. Esa inacción ya no puede justificarse a la luz de tales barbaridades y a la luz del sufrimiento de los grupos religiosos vulnerables. Es crucial que todos nosotros involucremos a políticos y diplomáticos para que influyan en la política exterior de nuestros gobiernos de modo que tomen medidas proactivas para proteger a las poblaciones vulnerables y no se limiten a hacer promesas vacías.

Los líderes evangélicos podrían desempeñar un papel importante en la unión de la iglesia en un propósito para proteger a las minorías religiosas que enfrentan el riesgo de ser eliminadas del tejido social de Oriente Próximo.

La situación de las minorías religiosas perseguidas por el Dáesh, o por cualquier otro grupo terrorista que pueda surgir en el futuro, también requiere una respuesta unida. Los líderes evangélicos podrían desempeñar un papel importante en la unión de la iglesia en un propósito para proteger a las minorías religiosas que enfrentan el riesgo de ser eliminadas del tejido social de Oriente Próximo. Esto no solo significa unir a las comunidades religiosas u organizaciones no gubernamentales, sino que también incluye a los gobiernos y las instituciones internacionales.

Necesitamos que los gobiernos y los organismos internacionales hagan de la protección de las minorías religiosas perseguidas por su fe una prioridad política. Varias ONG abogan en instancias nacionales e internacionales a favor de las comunidades perseguidas, como ACN, CSW y Yazda.[6] Cualquiera puede apoyar a estas organizaciones y contribuir así al esfuerzo por preservar la presencia de las comunidades en peligro de extinción en la región.

Para alentar este proceso, he estado abogando por la creación de un Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas y Sobrevivientes de la Persecución Religiosa, el 3 de agosto, el día en el año 2014 cuando el Dáesh atacó a yazidíes en Sinyar, antes de atacar a minorías cristianas en la Llanura de Nínive. Varias ONG (incluidas ACN, CSW y Yazda) respaldaron la iniciativa y una treintena de parlamentarios británicos apoyaron una moción urgente en el parlamento para promover la iniciativa.[7] La propuesta también se incluyó en el Plan de Acción Potomac de julio de 2018 del gobierno de los Estados Unidos.[8]

Este día internacional podría usarse para introducir planes de acción destinados a garantizar el futuro de las minorías religiosas perseguidas por su fe. No obstante, antes de que esto suceda, es crucial involucrar a actores estatales y no estatales en apoyo de esta propuesta. La unidad de propósito es clave, y todos tenemos un papel que desempeñar en esto.

Notas

  1. See http://www.pewresearch.org/fact-tank/2018/06/21/key-findings-on-the-global-rise-in-religious-restrictions/
  2. Nota del editor: ver el artículo de Yousaf Sadiq “¿Cómo debemos responder a la persecución de los cristianos?”, en el número de enero 2019 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2019-01-es/como-debemos-responder-a-la-persecucion-de-los-cristianos
  3. See http://theglobalcoalition.org/en/home/
  4. Nota del editor: Ver el artículo de Gladys Mwiti y Bradford Smith “Volver la atención de la iglesia hacia la salud mental”, en el número de noviembre 2018 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2018-11-es/volver-la-atencion-de-la-iglesia-hacia-la-salud-mental
  5. Nota del editor: Ver el artículo de Wafik Wahba “Dar testimonio del evangelio a través del perdón”, en el número de enero 2018 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2018-01-es/dar-testimonio-del-evangelio-a-traves-del-perdon
  6. See https://www.csw.org.uk and https://www.yazda.org.
  7. See https://edm.parliament.uk/early-day-motion/51949/annual-international-day-commemorating-the-victims-and-survivors-of-religious-persecution
  8. See https://www.state.gov/j/drl/irf/religiousfreedom/c79914.htm

Photo credits

Genocide of Yazidis by ISIL (CC BY-SA 4.0).

ISIS enters Rakka (CC-4.0).

Ewelina Ochab

07 Feb 2019

Lausanne Global Analysis

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Cómo conectarnos con la nueva cultura juvenil global

by Ben Pierce

Un estudio reciente en el Reino Unido indicó que el 71 por ciento de los jóvenes de 18 a 24 años dice no tener creencias religiosas de ningún tipo.[1] Según Operación Mundo, una creciente mayoría de los países europeos, incluidos Francia, la República Checa y España, tienen un uno por ciento o menos de cristianos evangélicos.[2]

Churchless

De acuerdo con el libro Churchless, “Más de un tercio de los adultos de los Estados Unidos son esencialmente seculares en su creencia y sus prácticas”. Significa que hay unos 156 millones de estadounidenses que “no tienen relación con una iglesia”.[3]

Gran parte del antiguo mundo “cristiano” está dejando atrás sus raíces y está dominado por el secularismo (muerte a la religión) y el relativismo (muerte a la verdad). La Biblia ya no es considerada la brújula moral, sino que cada uno es libre de decidir por sí mismo lo que está bien y lo que está mal.

Los jóvenes ven a la iglesia como algo irrelevante en su vida diaria: una tradición muerta y vacía del pasado.

Gran parte del antiguo mundo “cristiano” está dejando atrás sus raíces y está dominado por el secularismo (muerte a la religión) y el relativismo (muerte a la verdad).

Y la secularización, una tendencia estrechamente vinculada a la globalización de la cultura entre la juventud urbana, no se limita a las regiones poscristianas como Europa o los Estados Unidos. Está impactando a las culturas de los centros urbanos de todas las regiones del mundo, incluidos Oriente Próximo, Asia y África. Esta próxima generación, conectada por el consumismo, las redes sociales y la industria del entretenimiento, forma la cultura global más grande que haya existido jamás.

En todo Oriente Próximo, por ejemplo, ha surgido una generación completamente nueva influenciada por el secularismo global. Esta es una generación muy versada en la tecnología moderna y muy comprometida con la música y las tendencias artísticas globales. A pesar de la agitación política y social que ha caracterizado a la región, estos jóvenes son dinámicos, altamente innovadores y creativos. Al mismo tiempo, desconfían cada vez más de los valores culturales y religiosos tradicionales, ya que aspiran a un cambio y a una nueva forma de vida. Al presentar tanto un desafío como una oportunidad en términos de evangelización, esta cultura emergente requiere nuevos modelos y enfoques misionales, ya que los esfuerzos tradicionales en esta región han tendido a centrarse en los valores y la cosmovisión de la generación anterior.

En el corazón de cualquier cultura están las ideas centrales que forman su visión del mundo. Para la cultura juvenil globalizada, estas ideas centrales son el secularismo, el relativismo y la tolerancia.

Vivimos en una época de conectividad sin precedentes. Los principales medios de comunicación, las estrategias económicas globales y, sobre todo, Internet han erosionado las fronteras culturales. La cultura juvenil es más homogénea que nunca, lo que conduce a una cultura juvenil verdaderamente globalizada. En el corazón de cualquier cultura están las ideas centrales que forman su visión del mundo. Para la cultura juvenil globalizada, estas ideas centrales son el secularismo, el relativismo y la tolerancia.

El secularismo

Es importante entender que el secularismo no es la ausencia total de Dios. El secularismo se caracteriza con mayor precisión por la marginación y privatización de la espiritualidad.[4] Los jóvenes no rechazan conscientemente a Dios en sí mismo; simplemente no piensan en el tema. Apropiadamente, estos jóvenes post-Dios han sido apodados “los ningunos”, una generación sin ninguna pertenencia religiosa.

La religión y el cristianismo son irrelevantes para su vida diaria. En el mejor de los casos, ven a Jesús como una buena persona o un maestro, y, en el peor, como un símbolo de represión e intolerancia. Un poco más del 60 por ciento de los “millennials” consideran que el cristianismo es “moralista”, y el 64 por ciento dice que el término “anti-gay” “es el que mejor describe a la mayoría de las iglesias en la actualidad”.[5]

Las falsas percepciones de Dios que conducen a la secularización masiva de los jóvenes son probablemente el mayor desafío para la iglesia hoy. La religión no solo ha sido relegada a un segundo plano de la relevancia social, sino que también se ha convertido en algo estrictamente privado.

Las falsas percepciones de Dios que conducen a la secularización masiva de los jóvenes son probablemente el mayor desafío para la iglesia hoy.

El relativismo

La segunda visión del mundo que define la cultura secular es el relativismo. El relativismo es la idea de que no hay una verdad trascendente y, por lo tanto, no hay una moralidad universal. Conceptos tales como el bien y el mal, la justicia y el deber, son construcciones sociales y, en última instancia, ilusorias. Con la ética tradicional dejada a un lado, el relativismo es un pilar absoluto de la cultura juvenil globalizada. “Tú tienes tu opinión y yo tengo la mía” es el lema de nuestros días. No tiene que tener sentido; simplemente no lo violes.

Irónicamente, la única verdad que no es relativa es que la verdad es relativa. Las personas con mentalidad secular no tienen ningún problema en abrazar dos perspectivas mutuamente excluyentes, siempre y cuando sirvan a la forma en que quieren vivir. Es la filosofía última que se resume en la expresión “ten tu pastel y cómetelo también”. El relativismo se ha convertido en una fuerza dominante que está arraigada en la mente de los jóvenes.

The Closing of the American Mind by Allan Bloom

Allan Bloom, en The Closing of the American Mind, señala:

Hay una cosa de la que un profesor puede estar muy seguro: prácticamente cada estudiante que ingresa a la universidad cree, o dice que cree, que la verdad es relativa. Si esta creencia se pone a prueba, la reacción de los estudiantes es previsible: estarán desconcertados. El hecho de que alguien considere que la proposición no es evidente les sorprende, como si estuviera poniendo en duda que 2 + 2 = 4.[6]

Si se sigue hasta su final lógico, el relativismo moral conduciría a un mal absoluto y a un colapso total de la sociedad; sin embargo, no ha sucedido. Esto se debe a que nadie vive como si el relativismo fuera cierto. Las nociones del bien y el mal, el deber, el honor y la justicia son temas habituales en el entretenimiento y la cultura pop, y hablan del rechazo generalizado del relativismo como una forma práctica de vivir.

Incluso los escritores seculares parecen estar de acuerdo. Considere los pensamientos de Helen Rittelmeyer, escritora de The American Spectator:

Artistas superexitosas y sobreprocesadas como Katy Perry y Kesha no actúan como si quisieran ser juzgadas por la brutal honestidad de su autoexpresión, y tampoco predilectos artistas indie amanerados como The Decemberists. En cuanto al cine, los antihéroes ya no van y los héroes están de vuelta. La virtud, la autoridad y la ley y el orden están todos de moda, como lo atestiguan las cuentas bancarias de Chris Nolan, J.K. Rowling y Marvel Comics.[7]

Es casi imposible encontrar a alguien verdaderamente comprometido con el relativismo moral en Hollywood o en cualquier otro lugar. Lo que uno encuentra en abundancia, sin embargo, son personas que dicen que la moral es relativa, pero viven como si no lo fuera. Los jóvenes con mentalidad secular no han abandonado la moralidad y los deberes; más bien, han rechazado los anclajes morales y los puntos de referencia tradicionales, creando un sistema de valores propio.

Jonathan Merritt sostiene en The Atlantic que “en lugar de estar centrada en los roles de género, los valores familiares, el respeto por las instituciones y la piedad religiosa, [la noción moderna de moralidad] gira en torno a valores como la tolerancia y la inclusión. Este nuevo código ha creado un momento paradójico en el que todo es tolerado excepto lo intolerante, y todo es incluido excepto lo excluyente”.[8]

El relativismo es una característica importante y unificadora de los jóvenes de mentalidad secular en teoría, no en la práctica. Aunque no ha producido los monstruos morales y los nihilistas filosóficos que debería haber producido, ha dado lugar a otra creencia fundamental de estos jóvenes: la tolerancia.

La tolerancia

Se nos dice que tengamos una mente abierta, y esto suena noble en la superficie. Todas las ideas, creencias y puntos de vista son iguales y deben ser respetados por todas las personas en todas partes. No hace falta ser un filósofo profesional para ver que esta ideología se refuta a sí misma. La tolerancia es la extensión lógica del relativismo, y comparte su incoherencia. Después de todo, exigir la tolerancia de todos los puntos de vista no es demasiado tolerante.

Como señala D.A. Carson: “Esto [tener una mente abierta] ya no significa que uno puede tener o no puntos de vista fuertes mientras asume el compromiso de escuchar honestamente los argumentos contrarios. Más bien, significa que está dogmáticamente comprometido con la opinión de que todas las ideas que digan que cualquier punto de vista es erróneo son inapropiadas y de mente estrecha”.[9]

 

De pronto, la tolerancia no es tan tolerante.

La mejor forma de tolerancia reside en la capacidad o voluntad de escuchar a personas con creencias y opiniones que difieren de las propias. En el pasado, las personas eran sagradas, mientras que las ideas eran objeto de debate. Hoy, la tolerancia protege a las ideas y ataca a las personas. Esto ha creado un clima de conformidad. Las personas ya no tienen la libertad de pensar críticamente sobre los temas y llegar a sus propias conclusiones, por temor a ser rechazadas o intimidadas. De pronto, la tolerancia no es tan tolerante.

En una cultura dominada por el secularismo, el relativismo y la tolerancia (al menos tal como se define y aplica liberalmente), no es de extrañar que el cristianismo, con sus afirmaciones de verdad y absolutos excluyentes, sea incompatible con la cultura secular. Cada vez más jóvenes rechazan el cristianismo porque seguir a Jesús significa nadar contra la corriente de nuestro tiempo: el camino es demasiado estrecho y el costo, demasiado alto.

Jesus in the Secular World by Ben Pierce
Jesus in the Secular World by Ben Pierce

Como seguidores de Jesús, está claro que debemos responder, pero ¿cómo?

1. Responder desarrollando relaciones auténticas. Salir de nuestro gueto cristiano, desarrollar relaciones auténticas con los incrédulos, hacerles preguntas y realmente escuchar. El aislamiento es nuestro enemigo. Necesitamos reintegrarnos a la cultura secular y eliminar las diferencias superficiales que nos mantienen aislados e irrelevantes. La vida de Jesús muestra un delicado equilibrio: ser parte de la cultura sin estar contaminado por ella.

2. Responder cuestionando amablemente las presuposiciones. Ayudarlos a ver cómo creer en Dios es racionalmente sólido, históricamente preciso y filosóficamente congruente. Demostrar que, a diferencia del humanismo secular, nuestra fe tiene una consistencia interna y se corresponde con la forma en que realmente experimentamos la vida.

3. Responder buscando a Dios. Orar como nunca antes hemos orado. Dejar que altere nuestra agenda. Pedir cosas irrazonables y exigir que Dios se mueva de manera poderosa en y a través de nuestra vida, y no dejar de pedir hasta que lo haga.

4. Responder venciendo el temor. Predicar audazmente la cruz, tomar riesgos guiados por el Espíritu Santo y no esperar. Podemos sentir que tenemos todo el tiempo del mundo, pero no es así.

Pablo nos recuerda en Efesios 5: 15–16: “Tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios, sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos”. (NVI)

El tiempo es corto, y las necesidades son grandes. ¡Es hora de actuar!

Notas

  1. Tom Powell, “More than half of Britons ‘have no religion’, survey reveals,” Evening Standard, September 4, 2017, https://www.standard.co.uk/news/uk/more-than-half-of-britons-have-no-religion-survey-reveals-a3626896.html.
  2. Jason Mandryk, “France,” Operation World, 2018, http://www.operationworld.org/country/fran/owtext.html; Jason Mandryk, “Czech Republic,” Operation World, 2018,
  3. George Barna and David Kinnaman, Churchless (Carol Stream, IL: Tyndale Momentum, 2014), 16.
  4. D. A. Carson, The Gagging of God, (Grand Rapids, MI: Zondervan, 1996), 37.
  5. Dr. Alex McFarland, “Ten reasons millennials are backing away from God and Christianity,” Fox News, 2017, http://www.foxnews.com/opinion/2017/04/30/ten-reasons-millennials-are-backing-away-from-godand-christianity.html.
  6. Allan Bloom, The Closing of the American Mind, (New York, NY: Simon and Schuster, 1987), 19.
  7. Helen Rittelmeyer, “Moral Relativism, R.I.P.,” The American Spectator, 2012, https://www.theatlantic.com/politics/archive/2016/03/the-death-of-moral-relativism/475221 
  8. Jonathan Merritt, “The Death of Moral Relativism,” The Atlantic, 2016, https://www.theatlantic.com/politics/archive/2016/03/the-death-of-moral-relativism/475221.
  9. D. A. Carson, The Gagging of God, (Grand Rapids, MI: Zondervan, 1996), 35.

Ben Pierce

07 Feb 2019

Lausanne Global Analysis

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La receta para tener un equipo multicultural saludable

by Scott Moreau

Cada vez más, desempeñar un papel saludable y contribuyente dentro de un equipo multicultural en el servicio cristiano intercultural es un requisito ineludible si uno desea servir bien a Cristo.[1] A lo largo de los años, muchos han notado tanto los beneficios como los retos de los equipos multiculturales:

Cada vez más, desempeñar un papel saludable y contribuyente dentro de un equipo multicultural en el servicio cristiano intercultural es un requisito ineludible si uno desea servir bien a Cristo.

Las fases de desarrollo de un equipo

Habiendo examinado, explorado y servido en equipos multiculturales durante las últimas décadas, he observado que su desarrollo es similar en varios aspectos al proceso de adaptación cultural que atraviesan las personas cuando pasan de una cultura a otra. En el caso de los equipos interculturales sanos, ese proceso a menudo ocurre en cuatro fases: 1) la fase de la luna de miel, 2) la fase del shock, 3) la fase de la “tercera vía” y 4) la fase de la sinergia efectiva.

La fase de la luna de miel

Durante la fase de la luna de miel, la emoción inicial de ser un nuevo equipo juntos es el marco emocional dominante. Los miembros tienen buena voluntad entre sí, y lo que es distinto en esta fase es emocionante en lugar de fatigoso. Los miembros del equipo experimentan múltiples momentos de “revelación” y disfrutan descubriendo los valores culturales y las preferencias de sus compañeros de equipo.

Aunque los miembros del equipo siguen en gran medida sus propias prácticas culturales, las diferencias de valores culturales (y las prácticas asociadas) tienden a ser toleradas o pasadas por alto. Diferentes entendimientos sobre el tiempo, las reglas para turnarse y del dar y recibir de las conversaciones, el enfoque en proyectos y/o en personas, los patrones de comunicación directos o indirectos, lo que constituye armonía y respeto, el rostro, la planificación, etc. están todos enmarcados por valores culturales.

Si bien se observan diferencias, a menudo encuadradas en estereotipos (por ejemplo, la hora alemana frente a la hora latinoamericana), todavía se toleran. Este es un momento para que los miembros “prueben las aguas” del equipo, para discernir el lenguaje y los hábitos del equipo. Es un momento en que la buena voluntad de los miembros del equipo supera las diferencias.

La fase del shock

Quizás dentro de unas semanas, o tal vez en unos pocos meses, la buena voluntad y la tolerancia empiecen a agotarse. Los compañeros de equipo ahora hacen preguntas acerca de sus colegas —tal vez en voz alta, tal vez en silencio— como:

Las diferencias que eran encantadoras durante la fase de la luna de miel ahora son irritantes o incluso peor. Los estilos de liderazgo (“solo tiene que decirnos qué hacer”), los métodos de toma de decisiones (“¿por qué tenemos que votar?”), la orientación de proyectos (“habla mucho pero nunca hace lo que se le pide que haga”) y cosas por el estilo ahora no son meras diferencias curiosas, sino impedimentos para la cohesión del equipo. Incluso pueden ser una amenaza para el equipo.

Los equipos pueden quedar atascados en esta fase. Un recurso sorprendentemente útil en esta fase es el extenso estudio de John Gottman sobre las parejas casadas.[2] Encontró que las que practican cuatro enfoques malsanos ante el conflicto son mucho más propensas a divorciarse que las que no lo hacen. En la medida en que las relaciones de equipo se asemejan a las relaciones conyugales de muchas maneras, es fácil ver cómo se aplican también a los equipos multiculturales. Los cuatro enfoques malsanos son la crítica, la actitud defensiva, el desprecio y el aislamiento. Notará que la “ira” no es uno de los factores predictores del divorcio, porque lo que más importa es cómo manejamos nuestras frustraciones o enojo.

La crítica

Con esto, Gottman se refiere no a las quejas (“dijiste que irías a la reunión a tiempo, pero llegaste una hora tarde”), sino a las quejas que se han convertido en declaraciones universales (“nunca haces lo que dices que harás”). Una persona que usa la crítica para uno o más compañeros de equipo piensa en esos miembros del equipo en categorías universales. “Nunca” y “siempre” son dos palabras en inglés/español que caracterizan esta actitud mental.

La actitud defensiva

Tenemos una actitud defensiva cuando, ante una queja, la rechazamos o peleamos sobre ella. Podemos trasladar la culpa o contraatacar (“llegué tarde porque quedé atrapado en el tráfico; ¿cuál es tu excusa para hablar todo el tiempo?”). Las personas que tienen una actitud defensiva no pueden o no quieren ver sus propios defectos. Pueden percibir cada defecto como un punto de vergüenza que deben tapar o mantener oculto de los demás.[3] Cualquiera sea la razón, las personas con esta actitud en los equipos no están dispuestas a aceptar la responsabilidad cuando las cosas salen mal. Culpan a los demás o a las circunstancias, pero no admiten su propio papel.

El desprecio

Implica llevar la crítica un paso más allá. Impulsados ​​por el enojo, despreciamos a las personas al hablar o actuar como si nuestro compañero de equipo no tuviera ningún valor. Cuando menospreciamos a un compañero de equipo, podemos creer que no tiene nada que aportar al equipo, que es la fuente de todos los problemas del equipo, o que no tiene ningún valor como compañero de equipo. Las personas que miran con desprecio a otras están enojadas y no pueden hablar de su propio enojo sin dirigirla hacia el objeto de su enojo, degradando a esa persona en el proceso.

El aislamiento

Sucede cuando nos aislamos emocionalmente de la participación. Si bien podemos estar presentes físicamente, no lo estamos emocionalmente. Podemos negarnos incluso a discutir lo que está sucediendo. Esto puede tener la apariencia de un simple desinterés o una rebelión airada. Las personas que se aíslan dan a entender que sus compañeros de equipo no son dignos de su tiempo o energía. Pueden aislarse sumergiéndose en proyectos, en un ministerio personal o en cualquier cosa que los aleje del equipo.

Los líderes cargan con el peso de ayudar al equipo a avanzar a través de campos minados emocionales y culturales, una tarea abrumadora. Sin la obra del Espíritu Santo en el líder y el equipo, atravesar estos campos minados es una tarea imposible.

Los equipos que adoptan estos enfoques malsanos hacia los conflictos o los retos pueden quedar atascados y no pasar a la tercera fase de las relaciones de equipo. Identificar cuándo un equipo está atascado, discernir las razones subyacentes y tener el valor de encontrar formas de avanzar a pesar de las diferencias culturales son retos que cada persona en un equipo multicultural puede tener que enfrentar. Los líderes cargan con el peso de ayudar al equipo a avanzar a través de campos minados emocionales y culturales, una tarea abrumadora. Sin la obra del Espíritu Santo en el líder y el equipo, atravesar estos campos minados es una tarea imposible.

La fase de la tercera vía

Una vez que un equipo multicultural está en condiciones de superar la segunda fase, pasa a lo que yo llamo la fase de la “tercera vía”. Con esto me refiero al desarrollo de una auténtica cultura de equipo que no es idéntica a la cultura de ningún miembro del equipo individual:

Esta cultura de equipo puede ser estable o puede cambiar a medida que salen miembros del equipo (por la razón que sea) y se incorporan nuevos miembros. A lo largo de esta fase, los miembros del equipo son conscientes de que se están haciendo concesiones entre sí, pero lo hacen de buena gana en aras de desarrollar la cohesión y la energía del equipo. Se enfocan en las fortalezas que los compañeros de equipo aportan a las tareas o relaciones en lugar de las debilidades percibidas. Eligen pasar por alto los defectos; practican perdonar a sus compañeros por desaires u otras ofensas.[4]

La fase de la sinergia efectiva

Denomino a la fase final de ajuste del equipo “sinergia efectiva”. En cierto sentido, es simplemente una extensión de la fase de la “tercera vía”. La diferencia es que, mientras la tercera fase requiere prácticas y esfuerzo conscientes, en la cuarta fase las personas son “inconscientemente competentes”:

Como resultado, el equipo es mayor que la suma de las partes individuales, y sienten la presencia de Dios y placer en el ministerio que comparten.

Retos para el desarrollo de equipos multiculturales

Los dos retos más importantes que los equipos multiculturales enfrentan para llegar a la fase de la sinergia efectiva son quedar atascados en la fase del shock y la composición siempre cambiante del equipo.

Quedar atascados en la fase del shock

Los equipos pueden atascarse porque no pueden ir más allá de uno o más de los enfoques malsanos para las relaciones de equipo descritos por Gottman. Desafortunadamente, incluso un solo miembro malsano del equipo puede paralizar a todo el equipo en la fase del shock. Los equipos atascados en esta fase pueden necesitar una intervención, porque los líderes de los equipos pueden estar demasiado cerca para ver la dinámica o pueden no saber cómo resolverlos.

Esta intervención puede ser desde dentro de la organización mayor. Por ejemplo, un líder de equipo que es un par del líder del equipo atascado puede ponerse al lado del líder para determinar el camino a seguir. Alternativamente, podría ser necesario que líderes que están por encima del líder del equipo, ya sea en el nivel de país, regional o continental, se pongan al lado del equipo. En algunos casos, se necesita ayuda de fuera de la organización. Un consultor, o incluso un consejero, capacitado en dinámicas de equipos multiculturales puede ayudar a que el equipo se libere.

En algunos casos, una resolución puede requerir la remoción de uno o más miembros del equipo. En el mejor de los casos, el miembro atascado podría necesitar simplemente un nuevo marco o entorno. Para situaciones más severas, el miembro podría estar tan herido que puede ser necesario un asesoramiento profesional, siempre que la persona herida esté abierta a esta intervención. En el peor de los casos, es posible que el miembro deba ser removido no solo del equipo, sino incluso de la organización, con la esperanza de que pueda encontrar la curación en otra parte.

Composición siempre cambiante del equipo

Los equipos multinacionales en el ministerio intercultural rara vez son estáticos. Justo cuando un equipo ha llegado a la fase de la tercera vía, se incorporan nuevos compañeros de equipo, o los miembros de equipo actuales son asignados a otro lugar o a su país de origen por un tiempo prolongado. La forma en que el núcleo restante del equipo maneje estos cambios determinará lo que sucederá después: progresión hacia la sinergia efectiva o regresión hacia el shock.

Conclusión

Se podría decir mucho más sobre cada fase y sobre el atascamiento (y la liberación). Espero que esta reseña sencilla lo ayude a poner en perspectiva a su propio equipo. Tal vez haga que le sea más fácil identificar dónde se encuentran como equipo y si están atascados o no. Si lo están, tómese el tiempo para revisar los recursos que se mencionan en el artículo. Podrían proporcionarle exactamente lo que necesita para progresar hasta convertirse en un equipo multicultural de sinergia efectiva.

Notas

  1. Nota del editor: Ver el artículo de Nana Yaw Offei Awuku “Trabajo con la generación emergente de líderes misioneros globales”, en el número de noviembre 2016 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2016-11-es/trabajo-con-la-generacion-emergente-de-lideres-misioneros-globales
  2. See https://www.gottman.com/
  3. See Curt Thompson’s The Soul of Shame
  4. See Everett Worthington’s ‘REACH’ approach to forgiveness; http://www.evworthington-forgiveness.com/.

Scott Moreau

07 Feb 2019

Lausanne Global Analysis

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La importancia del idioma local en el ministerio urbano

by Jim Harries

El ministerio urbano tiene obvios atractivos para los misioneros de hoy. Las grandes ciudades tienen una amplia variedad de comodidades (restaurantes, escuelas para niños, supermercados, etc.). Hay beneficios relacionados con los viajes y la comunicación. Incluso si hay distritos pobres de las ciudades, como los asentamientos precarios, que se encuentran en pésimas situaciones, los misioneros occidentales por lo general están en condiciones de vivir en lugares más agradables.

Una proporción cada vez mayor de la población mundial actual, incluida la del mundo mayoritario, vive en zonas urbanas relativamente accesibles.

Se han planteado también argumentos misiológicos a favor del ministerio en las ciudades. Una proporción cada vez mayor de la población mundial actual, incluida la del mundo mayoritario, vive en zonas urbanas relativamente accesibles.[1] Parece tener sentido alcanzar a la gente donde está concentrada. Las personas que viven en áreas urbanas, que ya han perdido sus vínculos con los estilos de vida que tuvieron sus ancestros durante siglos, pueden estar singularmente abiertas a intervenciones externas y al evangelio.[2] Llegar a jóvenes en el entorno urbano ofrece la promesa de construir cimientos que durarán muchos años.

Quiero hacer una crítica general de lo anterior, preguntando si todavía hay una buena razón para ir a tratar de alcanzar a las personas en sus países de origen. Más al punto, quiero en este artículo considerar la elección del idioma. En resumen, quiero preguntar:

Llegar a jóvenes en el entorno urbano ofrece la promesa de construir cimientos que durarán muchos años.

Sugiero que hay dos argumentos principales a favor del uso de idiomas europeos globalizados en el ministerio en áreas urbanas:

  1. El uso de idiomas europeos permite que una gran parte del ministerio se realice rápida y fácilmente, y con relativamente poca interferencia en la forma de vida de los misioneros occidentales. El uso de un idioma nativo requeriría mucho más tiempo, esfuerzo e inconveniencia.[3]
  2. Las personas urbanas suelen hacer mucho más uso de los idiomas europeos que sus parientes rurales. Esto se debe a varias razones: sus propios idiomas se ven comprometidos por no ser universalmente conocidos en las ciudades y la tecnología de la ciudad proviene de Occidente. En un contexto en el que claramente un idioma como el inglés ya está creciendo en importancia, para muchos tiene sentido que la misión cristiana se realice usando el mismo idioma.

Problemas con los idiomas europeos

La proximidad interhumana en sí misma, por supuesto, no produce el idioma inglés: las personas pueden vivir muy cerca unas de otras, en áreas urbanas, sin ningún efecto profundo y a largo plazo sobre el conocimiento que tienen del inglés u otros idiomas europeos. “Urbano” no tiene por qué significar “idioma occidental”. Sin embargo, Neville Alexander deja en claro que, tras la independencia, los países africanos adoptaron los idiomas occidentales para propósitos oficiales porque, como resultado del escenario mundial, combinado con sus propias circunstancias económicas y políticas, tenían pocas opciones.[4]

Los lingüistas nos hablan de los problemas causados ​​por el uso de los idiomas europeos para propósitos formales en el mundo mayoritario. El sonido de formas de vida recién introducidas, como las buenas nuevas de Jesús, cuando se comunica utilizando idiomas no nativos, hará que parezcan extranjeras. Las categorías presupuestas en los idiomas occidentales no son las conocidas por las personas en el mundo mayoritario. Presumiblemente, como resultado de esto, es más probable que las personas acudan a Cristo por razones financieras u otras razones pragmáticas, que por estar profundamente conmovidos en su corazón.

Una vez aceptado el evangelio, la falta de profundidad en su comunicación, producto de la necesidad de utilizar un código extranjero, puede perpetuar una motivación pragmática, como el “evangelio de la prosperidad”.

Una vez aceptado el evangelio, la falta de profundidad en su comunicación, producto de la necesidad de utilizar un código extranjero, puede perpetuar una motivación pragmática, como el “evangelio de la prosperidad”.[5] La “extranjeridad” de la comunicación significa que la enseñanza del evangelio puede parecer que está dirigida a otra persona. Si bien los jóvenes pueden sentirse atraídos a esto, los mismos jóvenes pueden estar más inclinados a abandonarlo después si lo que se les enseña no les permite hacer frente a las crisis que enfrentan más tarde en la vida.

Idioma nativo y contextualización

Aprender y luego usar un idioma nativo demostrará que un misionero es sincero en su deseo de relacionarse con la gente. Tener oídos que permitan escuchar las discusiones de las personas del lugar permitirá que el misionero comience a comprender los contextos locales a los que realmente se enfrentan los nativos, tal como ellos los entienden. Se dice que el evangelio es traducible.[6] Cuando se traduce apropiadamente, la buena noticia de Jesús puede hablar de manera pertinente a diversos contextos.

Este evangelio traducido puede tener poco sentido, o incluso parecer claramente erróneo, cuando se escucha solo en la traducción hecha a idiomas occidentales. Las lenguas occidentales funcionan utilizando categorías que siguen siendo desconocidas para los nativos.[7] Si no entienden las palabras mismas que usan, puede hacer que las personas sean víctimas y no dueñas de su propia comunicación.[8] Las anteriores son solo algunas ideas extraídas de una vasta literatura que señala la importancia de la contextualización en la misión intercultural, donde el uso de un idioma nativo implica la contextualización y también la permite.

Magia empática

Además, la aparente similitud con Occidente que encontramos en contextos urbanos es a menudo engañosa. Quiero considerar esto con respecto a la magia empática. Si bien a menudo se considera que es algo practicado en sociedades primitivas, Paul Rozin y Carol Nemeroff “encuentran muchos ejemplos de … la operación [de la magia empática] en adultos instruidos de países desarrollados occidentales … [ellos encuentran que] las leyes [de la magia empática] son ​​factores en la toma de decisiones en la cultura de los Estados Unidos”.[9] Según Rozin y Nemeroff, en la magia empática “las cosas que alguna vez estuvieron en contacto entre sí pueden influirse o cambiarse mutuamente por un período que se extiende mucho más allá de la finalización del contacto” y “las cosas que se asemejan comparten propiedades fundamentales”.[10]

Algunos ejemplos de Rozin y Nemeroff ilustran esto. Hablan de la “ley de contagio”:[11]

Del mismo modo que la cucaracha que ha tocado un poco de comida puede dar la impresión de que contamina todo el tazón, el teléfono inteligente “moderniza” implícitamente al hombre de la tribu africana.

Las formas conllevan cualidades, por lo que un chocolate hecho en forma de excremento humano puede ser repugnante. La magia empática también funciona de manera positiva: una taza que una vez usó la Reina, una chaqueta que usó un presidente de los EE.UU. o una camiseta de fútbol que usó alguna vez cierto futbolista profesional pueden convertirse en artículos muy codiciados, a veces vendidos a un precio alto, como si la esencia de la persona alguna vez asociada con el elemento estuviera sobre o dentro de él.

Los ejemplos anteriores ilustran formas en que la vida humana dista de ser “racional”. Los seres humanos, incluidos los occidentales, comúnmente hacen asociaciones implícitas sobre la base de semejanzas que, “hablando racionalmente”, no existen. Un equivalente a los ejemplos anteriores (muy comentado en los últimos años) es el de miembros de una tribu africana que usan teléfonos móviles:

Del mismo modo que la cucaracha que ha tocado un poco de comida puede dar la impresión de que contamina todo el tazón, el teléfono inteligente “moderniza” implícitamente al hombre de la tribu africana.[12] La tendencia a hacer suposiciones acerca de las personas africanas que se encuentran en un entorno urbano de apariencia moderna del mundo mayoritario es similar. Un contexto de edificios, automóviles, computadoras, supermercados, televisores, etc., afectará la percepción que los occidentales tienen de los africanos.[13] Los occidentales incorporan varias suposiciones; entre ellas, que esas personas ya no son “tradicionales”. Esta escena engaña al observador occidental con respecto a la mentalidad de la persona en cuestión. El uso de un idioma europeo como el inglés tiene un efecto similar, en apariencia transformando a una persona extranjera en “uno de nosotros”, en alguien que es “sofisticado” de la manera que “somos nosotros”.

La magia empática a menudo se considera confinada a los pueblos primitivos. Rozin y Nemeroff han descubierto que las personas “modernas” están sujetas a los mismos efectos “mágicos” engañosos. Concluyo que los occidentales no están bien equipados para evaluar racionalmente las escenas del mundo mayoritario. Tienen la predisposición errónea de imputar cualidades occidentales a personas no occidentales: una persona occidental probablemente, en su mente, imputará “occidentalismos” a personas africanas nativas.

Implicaciones

Algunos misiólogos ofrecen buenos argumentos a favor del ministerio urbano en lugar del rural. Sugiero que los occidentales que ministran en contextos urbanos en otras partes del mundo pueden ser fácilmente engañados por la aparente familiaridad de los entornos y los idiomas que encuentran. He identificado aquí esta aparente familiaridad como basada frecuentemente en la “magia”. Confiar en la magia para el ministerio cristiano y las actividades de desarrollo es problemático. La importancia de una comprensión contextual precisa es la razón principal que se da en este artículo en favor de que es apropiado utilizar idiomas nativos, incluso en contextos urbanos, en el mundo mayoritario. Así que mi consejo práctico es usar los idiomas locales y los recursos locales en lo que hacemos.

Este artículo constituye una pequeña parte del argumento más amplio realizado por Alliance for Vulnerable Mission (AVM)[14] en favor del uso de los idiomas y recursos locales por parte de algunos misioneros de Occidente en el mundo mayoritario. Esta práctica lingüística y de recursos se conoce como misión vulnerable. Puede permitir que un misionero extranjero empodere a las personas, poniéndose al lado de ellas.

Notas

  1. See https://data.worldbank.org/indicator/SP.URB.TOTL.IN.ZS.
  2. Nota del editor: Ver el artículo de Mac Pier “Día del Movimiento y Lausana”, en el número de mayo 2016 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2016-05-es/dia-del-movimiento-y-lausana
  3. Note that what I am advocating for is Western missionaries learning and engaging using non-Western languages, not simply Western missionaries communicating using Western languages to people who are then expected to engage their colleagues using indigenous languages. The latter conceals irreconcilable translation difficulties.
  4. Neville Alexander, ‘English Unassailable but Unattainable: the dilemma of language policy in South African Education’, Paper presented at the Biennial Conference of the International Federation for the Teaching of English (University of Warwick, England, UK, July 7-10, 1999),
  5. Editor’s Note: See article by Kwabena Asamoah-Gyadu, entitled, ‘The Prosperity Gospel and Its Challenge to Mission in Our Time’, in July 2014 issue of Lausanne Global Analysis https://www.lausanne.org/content/lga/2014-07/the-prosperity-gospel-and-its-challenge-to-mission-in-our-time.
  6. Lamin Sanneh, Translating the Message: The Missionary Impact on Culture (New York: Orbis Books, 1989).
  7. For example, Western languages tend to presuppose dualisms, such as that between spiritual and material.
  8. Fear of saying the wrong thing in the wrong way contributes to education in Africa often being by rote.
  9. Paul Rozin and Carol Nemeroff, ‘The Laws of Sympathetic Magic: a Psychological Analysis of Similarity and Contagion.’ in: Stigler, J & Herdt, G and Schweder R.A. (eds) Cultural Psychology; Essays on Comparative Human Development (Cambridge University Press, 1990):207, 229.
  10. Ibid 206
  11. Ibid 206. Notions of ‘magical’ contagion preceded and apparently set the foundation for the science of micro-organisms ibid 218.
  12. The use of the smart phone by the African tribesman will also contaminate (be a contagion with respect to) the purity of the smartphone as a Western/ modern product. Our main interest here is in the reverse
  13. Note that in much of Africa, it is outsiders and not indigenous African people who are largely responsible for designing and controlling the operation of ‘modern’ urban environments. Hence, even if in Africa, African people in that sense remain ‘strangers’ to modern contexts within their homelands.
  14. See http://www.vulnerablemission.org.

Jim Harries

07 Feb 2019

Lausanne Global Analysis

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Levantarse en Fortaleza – Consulta mundial para mujeres en el liderazgo cristiano internacional

Por primera vez, mujeres líderes de todo el mundo tendrán su propio foro para aportar ideas y sueños acerca de las mujeres, la fe y la misión.

“Levantarse en Fortaleza”, a realizarse en Ámsterdam, Países Bajos, del 2 al 5 de junio de 2019, proveerá un espacio único para:

En tiempos de una división creciente acerca de la contribución y el poder de las mujeres, queremos ser una voz de autoridad, experiencia y gracia. ¿Cómo podemos unir fuerzas para alcanzar a los no alcanzados? ¿Cuál es nuestro mensaje a la iglesia y al mundo?

Todas las mujeres líderes con un impacto mundial son invitadas a asistir. “Levantarse en Fortaleza” surge de una colaboración entre la Comisión de Mujeres de la Alianza Evangélica Mundial (AEM) y la red Mujeres en la Evangelización del Movimiento de Lausana.

Si está interesada en este encuentro, comuníquese por favor con [email protected].

15 Ene 2018


IV (1) Los ‘no alcanzados’

by Federico Bertuzzi

Cuando nuestras Biblias utilizan las palabras “pueblos”, “naciones” o “gentiles”, por lo general las traducen del griego ethné, que transliterado es “etnia”.

INTRODUCCIÓN

Desde hace un tiempo se está denominando “no alcanzados”, “menos alcanzados” o “inalcanzados”[1]a las personas, pueblos o etnias que poca o ninguna posibilidad han tenido de oír una presentación clara del evangelio redentor de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. La iglesia no puede ignorarlos ni olvidarse de ellos si quiere ser fiel a la missio Dei recibida. En las congregaciones e instituciones que han incorporado una actividad dirigida a los “no alcanzados” se han producido cambios importantes —todos positivos—, que afectaron la espiritualidad, las vocaciones, el programa, las actividades, ¡y el presupuesto!

Se podría suponer que esto de los “no alcanzados” es cuestión de una moda pasajera, o de un énfasis que nos viene desde un contexto que no es el nuestro, pero no es así. Es algo tan antiguo como la Biblia misma, y por ello queremos en primer término rastrear en sus páginas algunos antecedentes, si bien es cierto que, valga la aclaración, no encontraremos la expresión como tal, sino el pleno concepto.

EL MAYOR DE LOS MISIONEROS Y TEÓLOGOS

No creo que estemos exagerando si afirmamos que Pablo puede ser considerado el más grande de los teólogos y misioneros de la cristiandad. Nos estamos refiriendo con ello al tremendo impacto que su conversión, ministerio y escritos produjeron, no solo en su tiempo, sino a lo largo de la historia. Pero, ¿qué fue él primordialmente? ¿Teólogo o misionero? ¿O ambas cosas a la vez? En él se dio una “extraña” combinación —no muy frecuente de hallar en nuestros días— en la que se conjugaban, equilibradamente, alta capacidad intelectual con apasionado corazón.

Oriundo de Tarso, educado religiosamente “a los pies de Gamaliel”, en Jerusalén (Hechos 22.3), su vida cambió drásticamente en camino a Damasco. De acérrimo perseguidor a los “del Camino” se convirtió en fervoroso propagador del “Camino”. Comenzó su carrera ministerial ni bien bautizado en Damasco, la continuó entre sus compatriotas en Tierra Santa, luego entre los que estaban esparcidos por la diáspora y —finalmente—, entre los gentiles de gran parte del Imperio Romano.
Pablo entendió que a su pueblo le cupo el enorme privilegio de experimentar el poder salvífico del evangelio “primeramente”(Romanos 1.16). Y este fue el enfoque inicial que tuvo su ministerio, hasta que llegó a Antioquía de Pisidia, en ocasión de su primer viaje misionero, cuando ese enfoque fue ampliado sustancialmente. A partir del episodio vivido con sus congéneres —quienes lo rechazaron en dicha ciudad—, puso proa a los no judíos (Hechos 13.46-47), con lo que llegaría a ser conocido como el emblemático y gran “apóstol a los gentiles”.

APÓSTOL A LOS NO ALCANZADOS

Tal giro en su enfoque ministerial —de uno que apuntaba a la evangelización de los judíos, monoteístas, a otro que lo hacía a los gentiles, politeístas, es decir, dos cosmovisiones completamente diferentes e irreconciliables—, no obedeció a un cambio de estrategia ni a razones de conveniencia humana. Se trataba, pues, de una cuestión de llamado divino. Efectivamente, ya en Damasco, al momento de haberse convertido y recibido la llenura del Espíritu Santo, Ananías le comunicó por revelación que llevaría el Nombre de Cristo “a las naciones” (Hechos 9.15). Años después sostiene que, incluso mucho antes de su conversión, cuando todavía se estaba gestando en el vientre materno, Dios lo había apartado para que “lo predicara entre los gentiles” (Gálatas 1.15).
Cuando mantuvo un encuentro con los líderes top de la iglesia en Jerusalén (Santiago, Pedro y Juan), afirmó que los tres, “que eran considerados como columnas” de la iglesia, tenían un ministerio enfocado particularmente a “la circuncisión” (los judíos), mientras que el suyo apuntaba a “la incircuncisión” (los gentiles). Dicho encuentro puso de relieve que habiendo diversidad de vocaciones, se puede (y debe) llegar al punto de la aceptación y el respeto mutuo, y gozoso entre colegas (Gálatas 2.7-9).

LO QUE COSTÓ ATRAVESAR LA BARRERA

Franquear la barrera que separaba a los judíos de los gentiles no fue asunto fácil en aquellos tiempos. Siglos de prejuicios y odios los mantenían separados. Había para eso razones históricas, ya que los gentiles los venían sometiendo política, económica y militarmente desde largas generaciones. Asirios, caldeos, medos, persas, griegos y romanos se habían sucedido, uno tras otro, adueñándose de su territorio y sojuzgándolos cruelmente.
Pero había también razones religiosas para mantenerlos distanciados. Los judíos eran los depositarios de la revelación del Dios único y verdadero, y de su perfecta Ley, ¿cómo habrían de contaminarse con pueblos y culturas que tenían abominables prácticas idolátricas, ocultistas, sexuales? Por más que  geográficamente convivían en un territorio en común, existía una pared que los separaba; una pared psicológica, emocional, llena de prejuicios ancestrales.[2]
Lo que costó derrumbar esa pared, queda ejemplificado en el caso de un hombre de la talla del apóstol Pedro, cuando “tuvo que ir” a predicar a la casa de Cornelio. Ni él estuvo exento de los fuertes prejuicios ni del etnocentrismo que caracterizaba a los judíos. Con un solo “mata y come” no fue suficiente para que depusiera su actitud y fuera a evangelizar a un gentil para que se salvara. ¡Fue necesario que tres veces se le repitiera la orden! Y cuando finalmente —compelido por las circunstancias sobrenaturales del éxtasis que tuvo, sumado a la aparición angelical a Cornelio—, llegó a la casa del militar y entró, no pudo evitar de tener que confesar lo “muy repugnante” que le resultaba, como judío, juntarse con un gentil (Hechos 10.28). Así pues, les predicó, ellos recibieron el Espíritu Santo y se convirtieron. ¿Y qué pasó con los acompañantes? Se quedaron “atónitos” al presenciar que se había repetido lo que jamás pensaron que podría darse también entre los gentiles (v. 45-46). Y para más, al regresar a Jerusalén, en vez de alegrarse todos por la brecha que se acababa de abrir en la misión a la gentilidad, los legalistas no pudieron con su genio, y le salieron al cruce a Pedro, recriminándolo por haberse pasado de la raya al haber tenido comunión con gentiles (Hechos 11.2-3).[3]

LOS NO ALCANZADOS EN LA MIRA

Volviendo al apóstol Pablo y su vocación misionera a los gentiles, cuando escribe a la iglesia en Roma, argumenta detenidamente las razones bíblicas por las que él sostenía tal enfoque.[4]
En Romanos 15 cita literalmente 4 textos del Antiguo Testamento tomados del Pentateuco, el Salterio y los Profetas: V. 9: “Por eso te alabaré en medio de las naciones” (2 Samuel 22.50; Salmos 18.49). V. 10: “Alegraos, naciones” (Deuteronomio 32.43). V. 11: “Alabad al Señor todas las naciones, que todos los pueblos celebren su grandeza” (Salmos 117.1). V. 12: “En él [Cristo] pondrán las naciones su esperanza” (Isaías 11.10).
Cuando nuestras Biblias utilizan las palabras “pueblos”, “naciones” o “gentiles”, por lo general las traducen del griego ethné, que transliterado es “etnia”.Esta expresión ocurre 52 veces en el Nuevo Testamento, y su significado puede ser, según el contexto: nación, pueblo, raza, gentil, pagano, no judío, incircunciso, ateo. Eran los “no alcanzados” de entonces. La nomenclatura puede cambiar con el tiempo, pero lo importante es que el concepto de fondo se comprenda y preserve. Son los pueblos que, a diferencia del privilegio que le cupo al pueblo judío, eran ajenos totalmente a “la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la Ley, el culto y las promesas” (Romanos 9.4). En su argumentación, Pablo expresa que no habían quedado olvidados, sino que por el contrario, estaban contemplados en los planes salvíficos del Creador. Deberían llegar a conocer al Dios verdadero, alabarlo, alegrase en Él, y tener puesta su esperanza en el Mesías venidero. En una palabra: ¡participar con el Israel espiritual de las mismas bendiciones inconmensurables en Cristo Jesús!
En su doxología final, hace una última referencia a las naciones (etnias). Señala que en el pasado el misterio del evangelio había permanecido oculto, pero que se había producido un cambio en la economía divina, y “ahora”, por mandamiento del Dios eterno debía darse “a conocer a todas las naciones para que obedezcan a la fe” (Romanos 16.26). Y el misionero Pablo, contra viento y marea, puso todo su empeño para que este propósito supremo se cumpliera. Fue esta la razón que lo movió a predicar el evangelio “no donde Cristo ya hubiera sido anunciado” (15.20) y ”en los lugares más allá de vosotros” (2 Corintios 10.16).

TEMPLO ABIERTO PARA LOS NO ALCANZADOS

Pablo, como hemos visto, encontró en textos del Antiguo Testamento, el necesario sustento bíblico para encarar la misión hacia los no alcanzados. La extensión de este artículo no nos permite hacer referencia a otros tantos pasajes veterotestamentarios que podrían citarse, pero haremos alusión a uno más, que es de mayor trascendencia. Cuando el rey Salomón dedicó el Templo que había construido, elevó al Señor una extensa oración, en la que hizo mención a distintas circunstancias por las que el pueblo podría atravesar, reclamando para cada una de ellas la intervención divina. En una de ellas hizo, precisamente, referencia a los no alcanzados: “Asimismo el extranjero, que no es de tu pueblo Israel y viene de lejanas tierras a causa de tu nombre […] y llega a orar a esta casa, tú le oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y harás conforme a todo aquello por lo cual el extranjero haya clamado a ti, para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre y te teman” (1 Reyes 8.41-43).
Desde su comienzo, quedaba claro que el Templo debería estar abierto a judíos y gentiles, de manera que si estos últimos acudían al mismo en búsqueda de la verdad, la pudieran encontrar, y ser partícipes con Israel del culto y la adoración al Dios único y verdadero.
Con el paso del tiempo, sin embargo, esta visión amplia e irrestricta se fue diluyendo paulatinamente, y terminó siendo reemplazada por un marcado sentimiento etnocentrista y de creerse los custodios de un santuario que no debía contaminarse con los extranjeros. ¡Nada más apartado de su designio original! Esa fue una de las razones por las que nuestro Señor Jesús limpió el Templo,[5] y por la que Pablo, más adelante, perdió su libertad, ¡y casi la vida![6]

PIONEROS A LO LARGO DE LA HISTORIA

La misión con enfoque “pionero” ha existido en el cristianismo, particularmente en tiempos de avivamiento. La consideración del estado de perdición en que se encuentran multitudes de almas inmortales en los denominados campos “vírgenes”, o de “más allá”, o “aún no tocados”, ha inflamado el celo misionero de muchos para aventurarse a nuevos y arriesgados desafíos.
La tradición nos dice que los apóstoles del primer siglo murieron (fueron martirizados) en su empeño evangelizador en otras naciones adonde habían ido a predicar. En los siglos siguientes los misioneros llevaron las buenas nuevas a regiones nunca antes penetradas. Lo hicieron los católicos en las Américas a partir de la Conquista del siglo XV, y algo más tarde también los protestantes. Gracias a los esfuerzos de los anglosajones en el último siglo, podemos reconocer con gratitud, que muchos en Iberoamérica llegamos a conocer, amar y servir a nuestro Salvador Jesús.

En 1792 Guillermo Carey —un joven pastor, a la sazón zapatero remendón—, pronunció un mensaje en una pequeña reunión de la asociación de pastores bautistas de un olvidado pueblo del interior de Gran Bretaña, que haría historia.
La publicación de su pequeño libro con un largo título: Una investigación acerca de la obligación que tienen los cristianos de usar medios para la conversión de los paganos, en la cual se considera el estado religioso de las diferentes naciones del mundo, el éxito de emprendimientos anteriores y la practicabilidad de emprendimientos futuros, marcaría su impronta en el trabajo de la iglesia durante los siguientes 200 años, elevando a Carey al pedestal de padre de las misiones modernas.
En dicho libro hizo primero un alegato bíblico procurando despertar a una iglesia adormecida, para luego detallar magistralmente toda la información que había recopilado, conteniendo datos estadísticos, geográficos, religiosos y evangelísticos, país por país de todo el mundo, incluyendo numerosas islas.[7] El énfasis de Carey apuntaba a los “paganos”, y ese fue el término más frecuente para referirse a los no alcanzados de su tiempo.[8]

DESARROLLO CONTEMPORÁNEO DEL CONCEPTO

Cuando la meta se diluye o se la reemplaza por otra que no es legítima, se hace necesario un trompetazo que espabile a una iglesia complaciente y ensimismada. De tanto en tanto, esto es necesario que ocurra; es bueno para la salud espiritual, y es bueno para el cumplimiento de la misión.
En tiempos más recientes, en el primer congreso de Lausana, Suiza, en 1974, se oyó un doble trompetazo que resonó, estridente, en el protestantismo: el de la misión integral y el de la misión pionera. En cuanto a esta última, se habló de los pueblos “ocultos”, que pasaban inadvertidos ante los ojos de la iglesia. Se comenzó una búsqueda, localización, y contabilización de ellos, surgiendo así diversos ministerios que se especializaron con tal propósito, mayormente en el ambiente anglosajón de Gran Bretaña y los Estados Unidos.[9] En Iberoamérica el concepto de los pueblos no alcanzados fue ampliamente difundido por Comibam Internacional y el plan Adopte un Pueblo.[10]

Para realizar el relevo se recurrió al auxilio de las ciencias sociales, la antropología, la lingüística, además de la geografía. No siempre fue fácil reconciliar los datos y aplicar criterios uniformes de indexación. Algunas de las primeras cifras de pueblos no alcanzados que se habían identificado daban cuenta de una cantidad de 16.500, otras bajaban a 12.000, luego otras a 3.000, prestándose al debate según las diferentes métricas que se aplicaban. También se popularizó el encuadramiento de la “ventana 10/40”, aquel rectángulo en el planisferio que abarca desde el África Occidental hasta el Lejano Oriente, comprendido entre los paralelos 10 y 40 de latitud norte, donde se encuentran no solo los pueblos menos alcanzados, sino también los más pobres, los más oprimidos. La escala de Engel fue, asimismo, una manera de precisar en qué punto se encuentra un grupo humano determinado con respecto al conocimiento de Jesucristo.[11]

Conforme se presentaban diversos énfasis (algunos exagerados) o se propugnaban criterios reduccionistas de la misión, el debate se acaloraba. No podía —¡no debía!— la misión de la iglesia circunscribirse a un limitado ámbito geográfico o étnico, ni quedar atrapada en una mera comunicación verbal, sin hacerse eco de las angustiosas necesidades materiales, sociales y estructurales en que millones se hallan sumidos. Había que atacar ambos frentes a la vez: el cercano y el lejano; el espiritual y el material.
El debate no ha acabado, pero mientras tanto, los rostros y los atuendos típicos de personas que hasta hace poco nos resultaban exóticos —hinduistas, musulmanes, animistas, budistas, agnósticos— se han acercado a nuestras congregaciones, y aunque estas aún no sean muchas, nos hemos venido familiarizando con ellos, los no alcanzados, de forma tal de tenerlos incluidos en las oraciones a su favor, y afectando los presupuestos y demás esfuerzos por alcanzarlos con el amor del Redentor.

¿CAÑONES DE CORTO O LARGO ALCANCE?

Quizás pueda pensarse que un enfoque orientado a regiones distantes va en desmedro de lo que se precisa a nivel local. No tiene porqué serlo. Por el contrario, lo inverso es lo que suele acontecer, acorde a los principios espirituales que rigen en el Reino de Dios. Tanto más lejos se apunte y llegue, más se logrará a nivel local.
Si se me permite, quisiera ilustrarlo con lo que aconteció durante la guerra de las Malvinas, en 1982. Mientras la flota británica se dirigía hacia el Atlántico Sur, la Argentina pertrechó las islas con material bélico transportado desde el continente. Cuando el teatro de operaciones se abrió y comenzaron las hostilidades, los cañones argentinos, herrumbrados y obsoletos, no alcanzaron con el fuego de artillería ni 5 kilómetros de distancia, en cambio el de los británicos, de última generación, ¡podían cubrir hasta 20 kilómetros! Después de 2 meses de combates y cerca de un millar de muertos, la Argentina perdió una guerra —no declarada—, que nunca debió ser.
Cuando un cañón alcanza 20 kilómetros, por lógica puede hacerlo también a 5, 10 y 15 kilómetros, pero no a la inversa. Si solo llega a 5 kilómetros, nunca llegará a 10, 15 o 20 kilómetros. ¡Procuremos que nuestra artillería llegue tan lejos como podamos, ya que lo cercano también va a ser alcanzado con naturalidad!

DISPONIBILIDAD DE MEDIOS

No es necesario que viajemos al África, la India o China para dar con un “no alcanzado” —dirá alguno—; bastará con cruzar la calzada para encontrarnos con nuestro vecino de frente de casa, que probablemente, nunca haya escuchado una presentación clara del evangelio, viviendo toda la vida aquí, ¡en una España y una Europa que se dicen “cristianas”!
Pero, ¿cabe el uso de la expresión “no alcanzado” para un caso como este? Que nuestro vecino no sea salvo es una triste realidad, así como el hecho de que nadie se le haya acercado y compartido las buenas nuevas. Pero nos preguntamos:

¿estaba disponible el evangelio para él? ¡Sí que lo estaba! Dentro de su contexto disponía de “medios” suficientes a través de los cuales hubiera podido hallar el Camino, de solo quererlo. Estos medios —a los que Carey hacía alusión hace dos siglos— son todos aquellos elementos, personas o circunstancias que, providencialmente, pueden conducir a un pecador hacia el Autor de la salvación. Puede que se trate de un vecino o compañero de trabajo cristiano, una librería donde comprar una Biblia, un programa evangélico que se emite por radio o televisión, una reunión al aire libre, una iglesia a la vuelta de la esquina, un folleto evangelístico encontrado en el buzón, etc.
El carcelero de Filipo, cuando preguntó: “¿Qué debo hacer para ser salvo?” obtuvo la respuesta acertada: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo”. Hizo lo que se le indicó y toda aquella familia fue salva (Hechos 16.30-31). Él tuvo a su lado, afortunadamente, a quien preguntarle, pero qué de los incontables millones de almas que viven en zonas del mundo donde por más que busquen el camino de la salvación, no lo encontrarán, porque nadie de su barrio, pueblo o etnia se lo podrá indicar. No hay quien sepa nada de Jesús. Sin iglesia ni librería cristiana ni programa de radio o televisión, están desprovistos de medios que les puedan anunciar que Jesús es el único y suficiente salvador. Oswald Smith se preguntaba hace años: “¿Por qué alguien ha de escuchar el evangelio dos veces antes de que todos lo hayan escuchado una vez?”[12]
¿Cuál es, pues, la diferencia entre nuestro vecino cercano y aquel no alcanzado lejano? Es una diferencia sustancial: ¡que uno vive donde el evangelio está disponible y el otro no!El que es, realmente, un no alcanzado, no dispone de medios en su entorno que le puedan dar cuenta de las buenas nuevas, ni él las podrá encontrar, por más que las busque. Es lo que acontece con numerosos grupos humanos en partes del mundo donde aún la Luz no ha llegado. Y por lo que hemos considerado, no deberíamos olvidarnos de ellos, sino procurar de que estén incluidos en nuestros emprendimientos evangelizadores.

INMIGRANTES ENTRE NOSOTROS

Pensemos por un momento en los numerosos inmigrantes que conviven entre nosotros. En la Gran Comisión impartida por nuestro Señor Jesucristo se nos mandó ir a todas las naciones (etnias). Pero si hemos sido remisos en obedecerle, ¿no sería posible interpretar que Él, conforme a su soberana e infinita misericordia, nos las manda ante nuestras propias puertas?Si fallamos una vez, ¡no fallemos otra! No están aquí por casualidad sino movidas por un propósito divino.
Ya en el siglo IV decía Pablo Orosio (385-420 d.C.), un español, discípulo de san Agustín: “Si solo por esto los bárbaros fueron enviados dentro de las fronteras romanas, para que por todo el Oriente y el Occidente la iglesia de Cristo se llenase de hunos y suevos, de vándalos y borgoñones, de diversos e innumerables pueblos de creyentes, loada y exaltada ha de ser la misericordia de Dios porque han llegado al conocimiento de la verdad tantas naciones que no hubieran podido hacerlo sin esta ocasión, aunque esto sea mediante nuestra propia destrucción”.[13]

CONCLUSIÓN

Hemos visto que los no alcanzados (o como se los quiera denominar) han estado incluidos en los planes redentores del Altísimo desde los albores de la Humanidad. Por lo tanto, nosotros, a quienes nos ha tocado vivir el fin de los tiempos, no deberíamos ignorarlos ni soslayarlos. Muy por el contrario, ellos deberían estar presentes en nuestras oraciones, ser motivo de nuestras reflexiones, y formar parte infaltable de nuestra práctica misionera.
Se calcula que hay actualmente en el mundo aproximadamente 2.000 millones de personas no alcanzadas con el evangelio, repartidas entre 2.200 grupos etnolingüísticos diferentes.[14] Sería de desear que nuestras iglesias y organizaciones evangélicas los tuvieran en la mira, y se comprometieran a dar los pasos necesarios para evangelizarlos, y que como resultado del esfuerzo, nazcan nuevas iglesias donde se alabe al Cordero que fue inmolado. Disponemos de recursos humanos y materiales para acometer la tarea, y sobre todo, ¡con el poder del Espíritu Santo, verdadero impulsor de la gesta misionera de todos los tiempos!
Es verdad, que como dice el refrán, “la caridad bien entendida comienza por casa”— si no lo hemos hecho aún—, comencemos por los más cercanos, pero no nos olvidemos de los más distantes. Actuemos simultáneamente en los cuatro frentes: el local, el provincial, el nacional, y el mundial, tal como se nos encomendó en la Gran Comisión: “Tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” (Hechos 1.8, NVI).[15]

ENLACES RECOMENDADOS

www.ad2000.org
www.alcanceunaetnia.org
www.atodalengua.org
www.comibam.org
www.es.etnopedia.org
www.ethne.org
www.ethnologue.com
www.gmi.org/ow
www.imb.org
www.internationalbulletin.org
www.joshuaproject.net
www.lacwm.org
www.misiopedia.net
www.musulmania.com
www.recursosmisioneros.com
www.wycliffe.proel.org

NOTAS

[1]No confundir con “inalcanzables”, expresión que ocasional y erróneamente algunos han utilizado, que cierra las posibilidades de alcanzarlos, todo lo contrario de lo que se pretende lograr.
[2]Es de notar que tras largos siglos de apostasía, al regreso del exilio (babilónico) nunca más volvieron a caer en las prácticas idolátricas y politeístas de antes. [3]Pedro había usado por primera vez las prometidas “llaves del reino de los cielos” (Mateo 16.19), para abrir la puerta de la salvación a los judíos, cuando predicó en Jerusalén en el día de Pentecostés (Hechos 2). Las volvió a usar por segunda vez, para abrir la puerta de la salvación a los gentiles, cuando predicó al gentil Cornelio, en Cesarea (Hechos 10). Esta fue la primera escaramuza evangelística a un no judío, y fue Pedro quien tuvo dicho privilegio, aunque, en realidad, el verdadero artífice de la gesta misionera de la iglesia apostólica no fue él sino que llegaría a serlo Pablo.
[4]Excede al propósito de este artículo, pero válganos mencionar que por mucho tiempo se ha considerado a la epístola a los Romanos como el mayor legado “teológico” que nos dejó el apóstol Pablo. Sin embargo, poca atención se le ha prestado al hecho de que más que “teológica”, se trata de una epístola eminentemente “misionológica”. El apóstol estaba preparando a una iglesia que él mismo no conocía, haciéndola partícipe de sus planes misioneros; es decir que, con su apoyo en la ciudad capital, él pudiera proseguir hacia España, en los confines más occidentales del Imperio Romano. Así lo expresa en el v. 15.24: “ser encaminado hacia allá [España] por vosotros”, donde “encaminar” es una traducción del gr. propémpo, que significa: enviar adelante, hacer llegar, proveer lo necesario para un viaje, acompañar, escoltar.
[5]No podemos ignorar que cuando Jesús limpió el Templo estaba no solo restituyendo la santidad que se había perdido por un uso mercantilista que le habían dado (“cueva de ladrones”), sino que también quiso restituir el propósito original (“casa de oración para todas las naciones”), cosa que habían bloqueado con el tapial (gr.: soreg), levantado a fin de impedir que los no judíos avanzasen más allá del patio de los gentiles (ver Marcos 11.15-17).
[6]De no ser por la rápida intervención de los militares romanos, Pablo hubiera sido prácticamente linchado por la enfurecida turba judía, acusado de haber cometido el crimen imperdonable de profanar el Templo, porque pensaron que había entrado acompañado de un gentil al lugar prohibido para ellos (ver Hechos 21.27-32).
[7]Es llamativo destacar que de las 87 páginas que componen su obra, 23 de ellas, es decir un 27% de la misma, se dedican a exponer esos datos de manera tabulada. La versión completa, traducida al castellano, puede descargarse gratuitamente desde el sitio: www/recursosmisioneros.com/resources/una_investigacion.pdf. [8]Pagano: DRAE (del lat. pagānus, aldeano, de pagus, aldea, pago, que en lat. eclesiástico adquirió el significado de gentil por la resistencia del medio rural a la cristianización). 1. adj. Se dice de los idólatras y politeístas, especialmente de los antiguos griegos y romanos. 2. adj. Se dice de todo infiel no bautizado. [9]Mencionamos, por ejemplo, las siguientes organizaciones: Visión Mundial, Centro Estadounidense de Misiones Mundiales, Adopt a People Clearing House, Global Mapping International, World Christian Database, Movimiento AD 2000, Joshua Project, Junta de Misiones Internacionales de la Convención Bautista del Sur, Centro para el Estudio del Cristianismo Global del Seminario Teológico Gordon- Conwell; y las publicaciones Operación Mundo, World Christian Encyclopedia, International Bulletin of Missionary Research, entre otras.
[10]En COMIBAM 87, el primer congreso, celebrado en San Pablo, Brasil, Iberoamérica asumía el compromiso de constituirse en “fuerza” misionera, con un enfoque mundial, dando preferencia a los pueblos no alcanzados. En 1992 se elaboró en Costa Rica el plan Adopte un Pueblo (rebautizado posteriormente como Alcance una Etnia), a través del cual se focalizó en 3.000 pueblos no alcanzados, distribuyendo la tarea de evangelizarlos en forma proporcional al tamaño de la población evangélica de cada uno de los países de Iberoamérica.

[11]La escala de Engel parte de un valor 7 negativo (quienes no conocen absolutamente nada del evangelio), pasando por un valor cero (cuando experimentan la conversión a Cristo), y llegando a un valor 3 positivo (cuando se integran y participan activamente en una congregación local).
[12]Ver cap. 4, pp. 49-62, en Oswald Smith, Pasión por las almas, Editorial Clie, Barcelona, 2006, 176 pp.
[13]Tomado de Historia de las misiones, Justo González, La Aurora, Buenos Aires, 1970, p. 87.
[14]Ver Gina Bellofatto y Todd Johnson en “Key Finding of Christianity in Its Global Context (1970-2020)”, en International Bulletin of Missionary Research, Vol. 37, No 3, 2013.
[15]Comúnmente se le ha dado a este versículo una lectura secuencial, es decir, que se debe pasar de una instancia geográfica a la otra, a medida que se vaya completando la anterior. Pero el énfasis en el griego da pie para interpretar que la misión se debe encarar simultáneamente, tal como diversas traducciones bíblicas lo reflejan: “tanto en… como en…”, “no solo en… sino también en…”.

Federico Bertuzzi

06 Sep 2013

Comentarios al Compromiso

Reseña del número de enero de 2019

by David Taylor

Bienvenido al número de enero del Análisis Mundial de Lausana, que está disponible también en inglés y portugués, y en formato de audio en inglés. Esperamos sus comentarios.

En este número buscamos aprender lecciones de Irán sobre cómo aprovechar la tecnología para discipular a nuevos creyentes en un entorno hostl, preguntamos cómo debemos responder a la persecución de cristanos en todo el mundo a fn de ayudar a fortalecer a la iglesia, exploramos la teoría queer y el transgenerismo y cómo debemos responder a los ataques al concepto de una identdad sexual fja, y examinamos la expansión policéntrica en el movimiento de misiones mundial y la auténtca globalización en la teología y el ministerio.

“Por la gracia de Dios, nos encontramos en una temporada de cosecha [en Irán]”, escribe David Yeghnazar (Director Ejecutvo de Elam Ministries). Si bien llevar el evangelio a Irán sigue siendo una prioridad, la cuestón ahora no es simplemente de testmonio, sino de discipulado. Casi todos los nuevos creyentes son de origen musulmán. Muchos vienen con heridas profundas o sufren relaciones tensas. Algunos traen adicciones de su vida anterior. ¿Cómo discipulamos a tantos nuevos creyentes, partcularmente en un ambiente hostl como Irán? Estos nuevos seguidores de Jesús son a menudo individuos aislados que no conocen personalmente a otros que hayan tomado esta misma decisión (si es que conocen a alguno). La encarnación sigue siendo el modelo de discipulado: Jesús llamó a sus discípulos a estar con él. Sin embargo, la tecnología puede ser singularmente útil en este contexto, al reunir, aunque sea virtualmente, a personas que han estado aisladas por gobiernos y sociedades restrictvas. Junto con toda la contribución que puede hacer la tecnología, sus problemas incluyen asegurar el acceso, una conexión débil de Internet/celular y la interrupción por gobiernos hostiles. A la hora de considerar formas de aprovechar la tecnología para la evangelización y el discipulado, debemos evaluar las herramientas por su utilidad para las metas del discipulado, nunca volvernos demasiado dependientes de una solo plataforma tecnológica y mantener a la persona detrás de la tecnología siempre en el primer plano de nuestro pensamiento. En muchos casos en Irán, “mientras la tecnología continúa apoyándolos, nace un pequeño conjunto de creyentes —una iglesia— y, a medida que son discipulados, van y hacen discípulos”, concluye.

“La persecución de los cristianos está creciendo en muchas partes del mundo”, escribe Yousaf Sadiq (profesor visitante en Wheaton College). Mientras hay cristianos en todo el mundo sufriendo tantos atropellos, ¿cómo debemos responder para poder ayudar a fortalecer la iglesia mundial como parte del trabajo de la misión global? La oración es la prioridad suprema. Una buena manera de comenzar es formar un grupo que se reúna a una hora designada para orar por la iglesia perseguida. Muchos cristanos en Occidente no son conscientes del nivel de persecución de cristianos en todo el mundo. Los cristianos de todo el mundo deben mostrar preocupación y alzar sus voces contra toda injusticia cometida. Cuando los cristianos son atacados y sus casas son destruidas, necesitan ayuda práctica para reconstruir sus casas. Los que buscan refugio en otro país también necesitan nuestra ayuda. Los cristianos perseguidos sufren altos niveles de estrés psicológico y emocional, pero a menudo no existe una consejería cristiana. El cuerpo mundial de Cristo puede brindar capacitación. En muchos lugares donde hay persecución, los cristanos viven como una minoría. En tales lugares, es muy importante buscar formas de mantener una relación sana con los de la fe mayoritaria. El cuerpo mundial de Cristo en sus respectivos países puede ayudar entablando un diálogo con otras comunidades de fe. Al cuidar a los cristianos perseguidos, nosotros también podemos experimentar bendiciones espirituales como cuerpo de Cristo. “Los evangélicos deben dar un paso adelante en amor, orando y siendo un canal de bendición para los hermanos y hermanas que dan testimonio de Cristo en condiciones extremas”, concluye.

“La última década ha sido testigo del crecimiento de una nueva ideología en Occidente, y cada vez más también en otras partes del mundo. Se la ha descrito a veces como ‘transgenerismo’ y, a veces, como ‘teoría queer’”, escribe Olof Edsinger (Secretario General de la Alianza Evangélica Sueca). Se diferencia de movimientos anteriores en que es un ataque a todo el concepto de una identidad sexual fja. Estipula que no solo nuestros roles de género son fuidos, sino también nuestro sexo biológico. El portavoz más conocido es el movimiento LGBTQI+. A menudo los hemos marginado de una manera injusta, pero debemos mirarlos con el amor de Cristo. Pero debemos darnos cuenta de los peligros de la ideología trans y queer, ya que se han generalizado en el conjunto de la población. No podemos dejar que las experiencias del movimiento LGBTQI+ definan la percepción del sexo y el género también dentro de la mayoría heterosexual, especialmente entre los jóvenes. Del relato de la creación está claro que tanto la norma heterosexual como la norma de dos sexos son fundacionales. Necesitamos ayudar a la próxima generación a encontrar su identidad en ser creados a imagen de Dios. Más que nada somos llamados a ser hijos de Dios. “Debemos demostrar mediante nuestra enseñanza y nuestra vida que el camino hacia la libertad para heterosexuales y LGBTQI+ por igual es fijar nuestra identidad no en nuestra orientación sexual sino en nuestro origen, el Dios Creador”, concluye.

“El siglo XX marcó un cambio en el flujo de personal misionero y recursos fnancieros del mundo occidental hacia el mundo no occidental o mayoritario, y del Norte Global hacia el Sur Global”, escribe Steve Moon (Director Ejecutivo de Korea Research Institute for Mission). Después de varias expansiones sucesivas, hay ahora múltiples centros en las misiones cristianas. Las diferencias culturales entre un país asiático y un país latinoamericano pueden ser mayores que entre un país asiático y un país occidental. Por lo tanto, debemos buscar una auténtica globalización al hacer teología y ministerio. El arte del liderazgo y el conocimiento en este mundo diversificado reside en cómo manejar las diferencias. Una actitud deseable es apreciar y maximizar los beneficios de las diferencias para convertrlas en una dinámica positiva para la sinergia. El ministerio encarnado en esta era global requiere un compromiso profundo con una mentalidad respetuosa. No es solo una cuestión de estrategia, sino una cualidad esencial de la espiritualidad y el liderazgo misional. Si es necesario, debemos disminuir nuestras expectativas de controlar la comunicación. Una categoría emic en una cultura o idioma podría no existir o ser pertinente en otra cultura o idioma. Hacer preguntas en lugar de dar por sentado que hay un terreno común es sabiduría intercultural. Además, debemos escuchar con más atención. “Invitemos a personas del otro lado del mundo a nuestra comunión . . . Y escuchémoslas más atentamente para construir un entendimiento mutuo y oportunidades para la cooperación y la colaboración”, concluye.

Esperamos que encuentre estimularte y útil este número. Nuestra meta en entregar análisis, información y perspectiva estratégicos y creíbles, para que, como líder, usted esté mejor equipado para la tarea de la evangelización mundial. Es nuestro deseo que el análisis de las tendencias y acontecimientos actuales y futuros lo ayuden a usted y a su equipo a tomar mejores decisiones acerca de la mayordomía de todo lo que Dios ha confado a su cuidado. Envíe por favor cualquier pregunta y comentario acerca de este número a [email protected]. El próximo número del Análisis Mundial de Lausana saldrá en marzo.

David Taylor

14 Ene 2019

Lausanne Global Analysis