En esta entrevista, Bill Jones, João Mordomo y Ken Katayama comparten sus experiencias al frente de Crossover Global, una organización que ha plantado más de 2.000 iglesias entre grupos poblacionales no alcanzados y espera plantar 4.000 más para el año 2024.

Bill y João tenían 32 y 19 años cuando cofundaron Crossover Global en 1987, y Ken Katayama, el nuevo presidente a partir de este verano, tenía solo 19 años cuando se unió a la organización y 25 cuando se convirtió en líder. Los tres también comparten varias conexiones en Lausana: Bill participó en el Encuentro de Líderes Jóvenes de 1987 en Singapur y Ken en el Encuentro de Líderes Jóvenes de 2016 en Yakarta, y João es actualmente Cocatalizador de la red temática Los Negocios como Misión (BAM).

Los tres hablan de la estrategia que han utilizado para la plantación de iglesias a lo largo de los años, cómo un futuro moldeado por el COVID-19 afectará a la organización y qué pueden hacer los líderes jóvenes de hoy si tienen grandes sueños para el reino. La entrevista es una hermosa ilustración de por qué Lausana cree tan firmemente en los líderes jóvenes y en las conexiones intergeneracionales, encarnadas en nuestra iniciativa Generación de Líderes Jóvenes.

El enfoque de Crossover Global es plantar iglesias entre los grupos poblacionales no alcanzados. ¿Por qué han elegido este enfoque específico, cuando la plantación de iglesias es necesaria en todas partes?

João: A lo largo de la Biblia y la historia de la redención, Dios mismo ha puesto mucho énfasis en “todos los pueblos”; él quiere ser conocido y adorado por representantes de todos los pueblos. Esa es la gloriosa visión de Apocalipsis 5:9 y 7:9. La razón por la que debemos hacer discípulos de todas las naciones, para declarar su gloria entre todos los pueblos, es nada menos que doxológica: porque grande es el Señor y digno de toda alabanza.

Eso significa que si hay pueblos donde no se proclama el evangelio, donde no se hacen discípulos, la iglesia debe ir a ellos y debemos darles prioridad. Hoy en día hay alrededor de 17.000 grupos poblacionales distintos en el mundo, y alrededor de 7.000 de ellos no han sido alcanzados. Significa más del 40% de los grupos poblacionales del mundo y más del 40% de la población mundial que no ha sido alcanzada.

¿Cómo surgió la idea de fundar Crossover Global?

Bill: Durante meses, Dios había estado tratando profundamente en mi corazón para asumir la responsabilidad personal de la evangelización del mundo. Pero fue en el Encuentro de Líderes Jóvenes de 1987 en Singapur que asumí el compromiso de lanzar Crossover Global, en un esfuerzo por unirme a las filas de otros para ayudar a completar la tarea inconclusa de alcanzar a las naciones para Cristo.

Había conocido a João cuando él tenía 16 años. Él asistió y yo hablé en la misma conferencia durante tres años seguidos. Durante ese tiempo, construimos una relación. Cuando él tenía 19 años, justo después de que yo regresara de Singapur ’87, João llamó preguntando si yo podía ser su mentor. Le respondí que él podía encontrar personas mucho mejores para mentorearlo, pero que, si él quería ayudar a iniciar una nueva organización misionera para alcanzar al mundo con el evangelio, entonces deberíamos hablar. Para mi sorpresa (y la suya), pronto se mudó de Orlando a Atlanta para iniciar Crossover Global.

Diecinueve años es una edad muy joven. ¿Qué cualidades viste en João que lo distinguen como líder? ¿Y qué cualidades vieron João y tú en Ken?

Rápidamente reconocí el corazón de João por Dios, su deseo de crecer, su carácter piadoso y su fuerte motivación para glorificar a Dios entre todos los grupos poblacionales. Ken posee las mismas cualidades.

Añadiría a esas cualidades que ambos viven por prioridades, ya que nunca han sacrificado sus familias en el altar del ministerio; ni viceversa. Ambos tienen corazones de siervos. Obsérvenlos en un encuentro grande, y notarán que siempre van al final de la fila, no al frente.

Pero la cualidad por la que estoy más agradecido es que nos amamos profundamente. Uno de mis recuerdos más preciados ocurrió en un encuentro de nuestro equipo de liderazgo mundial. Durante un tiempo de oración, Ken empezó a orar por mí, pero tuvo que parar porque se había emocionado demasiado. Así que João le dijo al grupo que él terminaría la oración de Ken. Sin embargo, no pudo orar porque también se emocionó. El punto es que nunca oran por mí. En realidad, no es así. El punto es que nos amamos mucho.

Al principio de la historia de Crossover Global, las metas de plantación de iglesias estaban en las decenas y cientos. En 2011, ¿cómo dieron el salto para apuntar a 2.000 nuevas iglesias para 2020?

João: Cuando nuestro equipo de liderazgo mundial se reunió en 2011 para considerar en oración lo que el Señor tenía reservado para nosotros, sabíamos que el Señor quería que hiciéramos más y mejor de lo que habíamos hecho anteriormente. El desafío tenía que ser tan grande que solo Dios pudiera hacerlo. Él nos llevó al número 2.000.

Para 2018, parecía que había una posibilidad de que no alcanzaríamos la meta. Sin embargo, ¡la belleza de plantar iglesias multiplicadoras es que se multiplican! La curva de movimiento por la que orábamos y con la que contábamos comenzó a funcionar, y terminamos plantando la totalidad de las 2.000 iglesias para octubre de 2019, más de un año antes de lo previsto.

Eso es increíble. Me imagino que plantar tantas iglesias en solo 8 años no sucede por accidente. Debe haber una estrategia que ustedes usaron.

Bill: Sí, lo llamamos el Ciclo de Multiplicación del Ministerio (MMC), pero no lo vemos como una técnica o modelo. Más bien lo vemos como la estrategia bíblica, con cuatro tácticas usadas por Jesús, por los que él entrenó, y por los que ellos as su vez entrenaron. Pasamos dos años estudiando el ministerio de Jesús y aprendimos mucho de las Escrituras. En nuestro estudio, descubrimos un enorme énfasis en la multiplicación y la movilización, a medida que Jesús llevaba a los que estaban afuera a ser nuevos creyentes a través de la evangelización, a los nuevos creyentes a ser seguidores comprometidos a través de la afirmación, a los seguidores comprometidos a ser trabajadores efectivos a través del equipamiento, y a los trabajadores efectivos a ser cristianos en el mundo a través de la extensión.

Otra nota importante acerca de nuestra estrategia: en Crossover Global tenemos un dicho que dice que la Gran Comisión no es de Occidente al resto, sino de los alcanzados a los no alcanzados. No somos una organización norteamericana que trabaja internacionalmente. Somos una organización verdaderamente mundial. En un sentido geográfico, somos policéntricos. Desde una perspectiva del liderazgo, nuestros 20 líderes más importantes son de al menos doce países, principalmente de Oriente Próximo y Asia.

Dada la pandemia del COVID-19, estos son tiempos bastante turbulentos para los líderes. Ken, como nuevo presidente de Crossover Global, ¿crees que tu liderazgo tendrá que ser diferente en algún aspecto?

Creo que es demasiado pronto para comprender plenamente los efectos a largo plazo del COVID-19 para los líderes mundiales. Pero hay dos ajustes clave a los que, como líderes mundiales, debemos prestar atención.

Primero, un mundo virtual. Esto no es nuevo, pero creo que el COVID-19 aceleró el proceso de digitalización en la forma en que trabajamos. Algunas reuniones y encuentros globales que solían realizarse cara a cara antes del COVID-19 serán reemplazados muy probablemente por encuentros virtuales en línea, entrenamiento virtuales y cooperación en equipo virtuales. Este potencial reemplazo tendrá sentido para la administración de los fondos y el tiempo. Veo una gran oportunidad para reorganizar al personal mundial desde una perspectiva virtual, en lugar de estar localizado geográficamente.

En segundo lugar, un mundo temeroso. De nuevo, no hay nada nuevo aquí, especialmente considerando el terrorismo mundial de las últimas dos décadas. La pandemia mundial trajo un nuevo tipo de temor a nuestra sociedad mundial. Los nuevos estándares de distanciamiento social, espacio personal y viajes internacionales cambiarán nuestra forma de funcionar. Tendremos que adaptar nuestras prácticas a corto plazo, los grandes encuentros mundiales y los esfuerzos de movilización.

Cuando se trata de alcanzar a los restantes 7.000 grupos poblacionales etnolingüísticos que todavía tienen poco o ningún acceso al evangelio y la meta de Crossover Global de plantar 4.000 nuevas iglesias para el año 2024, todavía estoy luchando para entender el impacto del COVID-19. Considerando que los grupos poblacionales no alcanzados necesitan personas enviadas como obreros pioneros para predicar el evangelio (Romanos 10), podemos concluir rápidamente que es imposible hacer trabajo pionero con distanciamiento social. Pero creo firmemente en la promesa de Jesús de que él construirá su iglesia, y nada, ni siquiera el COVID-19, la detendrá.

Por último, ¿qué estímulo o consejo darías a los líderes jóvenes de hoy que sueñan con comenzar algo grande para Dios?

João: Cuando consideramos hacer grandes cosas para Dios, primero debemos preguntarnos: “Señor, ¿cómo puedo ser mejor para tu gloria?”. Luego preguntamos: “Señor, ¿qué puedo hacer para darte la mayor gloria”. Y entonces podemos dialogar con Dios sobre cómo puede estar llamándonos específicamente a hacer algo grande por él. No podemos poner el carro delante del caballo, con lo que quiero decir que pueden surgir serios problemas si empezamos a hacer sin considerar primero la parte de ser y tener ese diálogo con Dios.

Si crees que Dios te llama a soñar y luego a hacer algo grande, es fantástico. ¡Simplemente no lo hagas solo! Todas las analogías del Nuevo Testamento que describen la iglesia son orgánicas y relacionales. Formen un equipo y luego empiecen la cosa grande, juntos. En el caso de Bill, él podría haber comenzado Crossover Global por sí mismo y luego invitarme a bordo, protegiendo su condición de único fundador, pero su comprensión de cómo funciona el cuerpo de Cristo lo llevó a comenzar de tal manera que nunca podría decir que era algo suyo. Dios es el dueño de Crossover Global, no una sola persona. La mayoría de los emprendedores adoptan este enfoque, y con razón. Vamos más lejos, y mejor, cuando vamos juntos.

Ore con nosotros

Por João Mordomo

Señor Dios, eres grande y glorioso, y digno de ser conocido y adorado entre todos los pueblos. Por favor, ¡continúa levantando nuevas generaciones de jóvenes siervos comprometidos, abnegados y audaces que estén dispuestos a ir a donde nadie más va, hacer lo que nadie más hace y arriesgar lo que nadie más arriesga, por el bien común y la gloria de su Rey!

Sara Kyoungah White es la Editora de Comunicaciones del Movimiento de Lausana. Vive actualmente en Grand Rapids, Michigan, Estados Unidos.

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