Análisis Mundial de Lausana

Marzo 2014 · Volumen 3 / Número 2

El Cristianismo en Sri Lanka

Cómo podemos aprender y apoyar a su iglesia

El cristianismo en Sri Lanka hoy en día es a la vez vigoroso, frágil y perseguido. Los efectos sociales de una larga guerra civil hacen difícil la vida cristiana. El nacionalismo Budista tildaba la evangelización de colonialismo y a la conversión de traición. Ahora, las iglesias no-denominacionales son vulnerables a la mala gestión, a las sectas y falsas doctrinas. Las iglesias denominacionales establecidas luchan con su legado de liberalismo teológico y complacencia. Sin embargo, el liderazgo comprometido y la cooperación interdenominacional, están forjando una vía para el futuro.

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Colonialismo europeo y principales denominaciones

El cristianismo llegó a Sri Lanka durante la era del colonialismo europeo:

  • En 1505 los portugueses introdujeron el catolicismo romano.
  • A mediados de 1600, los holandeses echaron a los portugueses y trajeron la iglesia holandesa reformada.
  • Los holandeses cedieron su territorio a los británicos en 1802. Los británicos introdujeron las iglesias anglicana, metodista y Ejército de Salvación, que tienen ministerios vigentes en evangelización y plantación de iglesias, colegios y servicios sociales.

Desde la independencia en 1948, tres fuerzas sociales fueron superpuestas a esta historia europea: la guerra civil Sinhala-Tamil; el resurgimiento de un nacionalismo Budista y un avivamiento evangélico liderado por nuevas iglesias independientes.

Impacto social de la guerra civil

Los Sinhalese y los Tamil son los dos grupos étnicos principales. Los Sinhalese se consideran autóctonos del país. Los Tamil descienden de la provincia Tamilnadu al sur de la India, pero, dado que han vivido 2.000 años en Sri Lanka, se identifican fuertemente como tamiles de Sri Lanka.

La independencia del dominio británico originó una insurgencia del nacionalismo Sinhalese que no aprobaba ningún signo público de éxito o privilegio tamil. El gobierno estaba dominado por los Sinhaleses. Permanentemente llevaba a cabo políticas que beneficiaban a los Sinhaleses y suponían una desventaja para los tamil.

Los tamil se ofendieron por estas políticas racistas. Los Tigres de Liberación Tamil de Eelam (LTTE) dirigieron un lucha armada para reclamar el norte y el este de Sri Lanka como “patria independiente” tamil, Eelam para los tamil. La guerra civil duró de 1983 a 2009 y costó entre 80.000 y 100.000 vidas.

Durante la guerra, ambos bandos llevaron a cabo violaciones de los derechos humanos[1] y manipulación de los medios de comunicación.

  • La policía y los militares practicaron arrestos extra-judiciales, interrogatorios, castigos e incluso ejecuciones.
  • Los LTTE llevaron a cabo actos de intimidación, asesinato y retención de rehenes.
  • La información independiente fue suprimida.

Por tanto, era fácil recurrir al engaño y la violencia para solucionar cuestiones personales:

  • Los que ocupaban el poder en el gobierno o el ejército, o tenían conexiones con ellos, podían asaltar o asesinar a sus enemigos y después silenciar el hecho.
  • Llegó a aceptarse cada vez más que la riqueza o el status social de alguien tuviera menos que ver con su personalidad o sus obras que con sus conexiones sociales y cuán lejos estuvieran dispuestos a manipularlas a su propio beneficio.

Hoy las iglesias y los cristianos individuales se enfrentan a la tarea contra-cultural de reclamar la verdad y la justicia en nombre de aquel que es la verdad encarnada.

  • Esto supone decir la verdad y animar a otros a hacerlo y darse unos a otros la recompensa por lo que han hecho. Implica todos los aspectos de la vida, desde hacer cola hasta la conducta en el trabajo. Requiere un alto grado de introspección individual, interpersonal y social-corporativa.
  • Esta sinceridad ya no es socialmente normal. Supone oponerse culturalmente a estructuras de poder atrincheradas y formas de comportamiento establecidas. La gente responderá con indiferencia e incluso hostilidad.

Así pues, es tentador para la iglesia caracterizarse por el nepotismo, el soborno, incluso la intimidación más que por la verdad a imagen de Cristo y el servicio humilde.

Sin embargo, la Integridad es esencial si vamos a comunicar el Evangelio. Dios exige la verdad en nuestro interior, pero todos hemos pecado y hemos sido destituidos. Por eso necesitamos la obra externa de expiación de Cristo para justificar lo no-divino. Para comunicar esto, la iglesia, los individuos cristianos, deben resistir la presión de amoldarse a la cultura que les rodea y en cambio buscar el reino de Dios y su justicia.

Estas posiciones contraculturales arriesgadas en favor de la verdad se han dado de hecho:

  • Durante la guerra civil, la iglesia constantemente defendió la paz inter-étnica.
  • Después de que los disturbios de 1983 dejaran a cientos de tamil sin casa, las iglesias abrieron sus puertas para albergarlos.
  • El obispo anglicano de Colombo recientemente hizo un llamamiento para un día de oración en vista de la reciente tendencia a la falta de transparencia y responsabilidad social y gubernamental.

El nacionalismo Budista Sinhalese

Después de la derrota de los LTTE, el nacionalismo Sinhalese llegó a expresarse como un movimiento crecientemente militar para hacer de Sri Lanka una dharmarajya–  estado justo Budista. La mitología Budista Sinhalese afirma que Buda en persona vistió la isla y la santificó para convertirla en una imagen de sí mismo. Todo Budista tiene el deber de proteger tales imágenes.

Los monjes Budistas se han vuelto políticamente activos intentando imponer la adoración Budista y su estilo de vida a nivel nacional y marginalizar otras religiones:

  • En 2004 el Jathika Hela Urumaya (JHU) (Partido de Herencia Nacional)—un partido político dirigido por monjes Budistas, introdujo el proyecto de ley anti-conversión.
  • Bajo la apariencia de prohibir “incentivos” para tentar a la gente a cambiar de religión, el proyecto criminaliza la ayuda humanitaria cristiana y habría facilitado acosar a los cristianos mediante alegaciones sin fundamento de “seducción ilegal”. Sin embargo la ley fue archivada.

En 2005 el JHU se convirtió en parte del gobierno del presidente Mahinda Rajapaksa. Su papel en el activismo político ha pasado a Bodu Bala Sena (BBS) (Fuerza del Poder Budista) que se ha involucrado en actos de violencia e intimidación contra cristianos y musulmanes.

Estas agresiones Budistas nacionalistas han sido denunciadas por los ministros del gobierno y clérigos Budistas. No obstante, el BBS representa al nacionalismo popular fundado en convicciones religiosas.

La libertad religiosa y de conciencia no se dan por hecho en la cultura de Sri Lanka:

  • Los Budistas Sinhaleses unen la identidad nacional, étnica y religiosa.
  • Ser “de verdad” de Sri Lanka es ser Sinhalese Budista; todo el que no lo es, es un extranjero, un ciudadano de segunda que es bienvenido siempre y cuando no amenace la superioridad cultural Budista.
  • Cualquier desafío a la superioridad Budista- como la sugerencia de que alguien cambie su religión- es un acto de triple traición: un ataque a la religión Budista, a la identidad de la étnica Sinhalese y a la nación de Sri Lanka.
  • Los intentos de combatir este pensamiento mediante la afirmación de los “derechos humanos” y la “democracia”, solo refuerzan el prejuicio de que el “Occidente cristiano” está tratando de recolonizar Sri Lanka y de que esas nociones preparan el terreno para que las iglesias extiendan este nuevo imperialismo persuadiendo y manipulando a los buenos Budistas de Sri Lanka para que se conviertan en cristianos occidentales.

La mejor respuesta a esta dominación cultural y religiosa anticristiana es el modelo de ciudadanía divina del Nuevo Testamento: vivir plenamente nuestra identidad nacional de Sri Lanka sin hacer concesiones respecto a nuestra fidelidad a Cristo:

  • Cristo es Dios creador; la forma de vida cristiana, por tanto, está de acuerdo con nuestro ser creado. Debe ser evidentemente por tanto, la mejor, más sana y armoniosa forma de vivir.
  • También estará en armonía con los elementos más sanos y mejores de cualquier cultura, incluida la cultura Sinhala Budista de Sri Lanka. La mayoría de los elementos tradicionales de la cultura Budista de Sri Lanka, no están en contra de los valores cristianos bíblicos. Por ejemplo, tanto cristianos como Budistas valoran la familia, la educación y la devoción religiosa.

Otra forma de trabajar en contra de las acusaciones de imperialismo occidental, es exponer y criticar los aspectos anti-cristianos de la cultura occidental contemporánea que el budismo tradicional de Sri Lanka también considera degenerados, como la promiscuidad sexual, el aborto a la carta, la ostentación, el consumismo. Para ir aún más allá, podríamos como el apóstol Pablo ser todas las cosas para todo el mundo mediante la adopción de prácticas culturales como la de ser vegetariano.

Avivamiento evangélico

Desde principios a mediados del s. XX, el liberalismo teológico vació las principales iglesias denominacionales de su vigor evangelístico. Su Evangelio atrofiado que rechazaba cualquier sentido de la singularidad de Cristo y por tanto del Cristianismo, llevó al cristianismo a convertirse en una mera religión tradicional con la que naces, como otros nacen en el budismo, hinduismo o islam. El cristianismo se hizo así inofensivo para la cultura de Sri Lanka y dejaron tranquila a la iglesia, siempre y cuando no proclamara a Cristo como único Salvador y Señor.

A finales del s. XX el avivamiento evangélico internacional, impacto Sri Lanka por el crecimiento de la evangelización independiente, no-denominacional o neo-denominacional, como las Asambleas de Dios[2], la Liga del Evangelio Insular – rama de la Liga del Evangelio de la India[3] y El Evangelio para Asia.[4]

Estas nuevas iglesias y movimientos encontraron mucha oposición local, principalmente porque son eficaces: la gente de hecho se convierte al cristianismo.

  • Su novedad los hace aún más vulnerables a que les vean como fuerzas del colonialismo occidental.
  • Su falta de estructura denominacional tradicional, y de estándares de responsabilidad y doctrina, los hace vulnerables a la mala gestión, sectas y falsa enseñanza.

Estas iglesias poseen ciertamente vigor evangelístico; pero necesitan ayuda para perseverar en la ortodoxia teológica. Este reto no es nuevo; es el mismo problema que llevó a que se escribieran la mayoría de las epístolas del Nuevo Testamento.

Recientemente, las iglesias establecidas han empezado a alcanzar a estos nuevos movimientos, empezando sus propios esfuerzos evangelísticos y de plantación de iglesias. Sin embargo, se enfrentan a importantes retos de teología y cultura de iglesia:

  • Todas las principales denominaciones protestantes forman a sus ministros en el Theological College de Lanka.[5] Este centro está todavía bajo el impacto residual del liberalismo teológico y por tanto, no siempre anima a la profundidad bíblica y al fervor evangelístico.
  • Las principales iglesias han estado ahí el tiempo suficiente para ser culturalmente aceptadas- siempre y cuando no evangelicen. Si empiezan a proclamar a Cristo como único salvador y Señor, perderán su zona de seguridad cultural y sufrirán la misma oposición que las nuevas iglesias. La cuestión es si sus ministros, líderes laicos y miembros de la congregación, tienen el valor de hacerlo.

Los líderes de las iglesias de Sri Lanka son bien conscientes de estos desafíos:

  • Organizaciones como la Alianza Evangélica Nacional Cristiana de Sri Lanka (NCEASL)[6] están tratando de aportar cohesión y estabilidad teológica a las nuevas iglesias.
  • El Lanka Bible College[7] y el Colombo Theological Seminary[8] son centros confesionalmente evangélicos, interdenominacionales, que pretenden realzar la profundidad bíblica-teológica de todas la iglesias y conectar una red de ministros, evangelistas e iglesias centradas en el Evangelio,
  • Organizaciones internacionales como Langham Partnership[9] están invirtiendo en becas de Teología y enseñanza.
  • Ajith Fernando[10] y Vinoth Ramachandra[11] son teólogos contemporáneos de Sri Lanka de talla internacional.

Implicaciones 

Muchas de las cuestiones a las que se enfrentan las iglesias de Sri Lanka, surgen de manera ligeramente diferente en otros países. Hay por tanto lecciones que aprender del contexto de Sri Lanka:

  • Nunca se debe subestimar la capacidad del mundo para infiltrar la iglesia bajo la apariencia de formas normales de pensamiento y comportamiento. El reino de Dios desafía. La iglesia y los cristianos individuales deben meditar sobre la Escritura con tanta profundidad que nuestra forma instintiva de pensar y actuar se conforme a ella y no al estilo del mundo.
  • El poder de formar identidad de la religión no-cristiana, especialmente cuando se alía con el nacionalismo, a veces ha superado los efectos de la educación de estilo occidental, particularmente en los contextos post-coloniales cuando todo lo occidental era descartado como necesariamente opresor.
  • La iglesia fiel debe ser “cruciforme”: amar al mundo de forma Divina y sufrir el odio irracional de un mundo que desprecia lo divino. Proclamará a Dios como Señor universal y será perseguida por ello. Vivirá de forma contra-cultural al estilo de Dios y será perseguida por eso. Al hacerlo, instaurará “Shalom” y así bendecirá a la cultura y a la sociedad. Sin embargo, la presencia del pecado significa que la paz se encontrará con la guerra. 

Respuestas sugeridas

Además  de orar por los cristianos de Sri Lanka, los cristianos podrán globalmente:

  • Apoyar a los ministerios evangélicos interdenominacionales, como el Lanka Bible College, Colombo Theological Seminary, y Youth for Christ[12] (Juventud para Cristo), y organizaciones internacionales como Langham que procura la provisión de la iglesia de Sri Lanka.
  • Usar las redes denominacionales o de la iglesia para identificar a los líderes de las iglesias emergentes de Sri Lanka e invertir en su entrenamiento y formación colaborando con tales ministros;
  • Usar estas redes para establecer una colaboración a largo plazo con los ministros de Sri Lanka, abarcando la plantación de iglesias, ministerios juveniles, colegios y ministerios para estudiantes;
  • Demostrar constantemente una Divinidad asimilada por la cultura personalmente y en el liderazgo del ministerio e insistir en que haya la misma transparencia y responsabilidad en aquellos que lo apoyan, y
  • Animar a la verdadera comunión invitando a los líderes de las iglesias de Sri Lanka a visitar y contar su perspectiva y lo que han aprendido.

 

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Kamal Weerakoon nació en Sri Lanka, creció en Australia y se está doctorando en ministerio intercultural. Sirve como capellán en una residencia internacional de estudiantes de China y como ministro a tiempo parcial en la Australian Fellowship of Evangelical Students.

12 Mar 2014

Lausanne Global Analysis

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