Análisis Mundial de Lausana

Mayo 2014 · Volumen 3 / Número 3

Ministerio en los Deportes y Evangelismo

Cómo un énfasis encarnacional y de servicio sostiene un evangelismo eficaz

El Reverendo Samuel Ashe, clérigo inglés del s. XVIII, vio claramente la necesidad de la interacción entre la iglesia y el deporte. Solía pasar la tarde del domingo escondido entre los árboles del campo de deportes cercano. Esperaba pacientemente hasta que la pelota de fútbol llegaba cerca de él, entonces la tomaba y la pinchaba con un alfiler1. Después se iba a casa complacido de haber impedido que sus parroquianos pecaran. Esperemos que en este artículo podamos identificar formas más constructivas de participar en el mundo del deporte.

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Ninguna persona razonable puede negar la importancia del deporte en el mundo moderno:

  • La Copa del Mundo FIFA tendrá lugar entre junio y julio de este año en Brasil.
  • El mundial de 2010 se vio en televisión en cada uno de los territorios y países del planeta, y 3.200 millones de personas de todo el mundo, un 46% de la población mundial, vieron al menos parte de él2.

Puesta al día teológica

El ministerio cristiano al deporte empezó, a grandes rasgos,  en los años 50; pero ha crecido exponencialmente hasta el punto de que actualmente hay, sólo en Reino Unido, más de 50 ministerios con una implicación directa en el deporte. En 180 países en el mundo existe alguna forma de ministerio cristiano al deporte. Sin embargo, el crecimiento ha sido espontáneo y a menudo poco  coordinado. Este proceso ha tenido ciertas consecuencias, por ejemplo en términos de teología.

Jim Mathisen del Wheaton College, ha escrito: “El hecho de que el actual movimiento de [ministerio al deporte] todavía opere sin una teología del deporte claramente articulada, es conflictivo… ninguna teología ni hermenéutica es ampliamente compartida dentro del movimiento3.

Aunque el comentario de Mathisen sigue siendo válido en el sentido de que el ministerio al deporte aún opera sin una teología común generalmente aceptada, se está publicando cada vez más material de un nivel académicamente respetable4.

Amplio alcance 

El ministerio a los deportes abarca dos categorías: ministerio al deporte y ministerio a través del deporte.

  • Ministerio al deporte significa servir al deporte en el nombre de Jesús; la capellanía deportiva5 es un buen ejemplo de esto. También se usa el término “servir a la gente del deporte”. Consiste en ayudar a los deportistas (a menudo) de élite a practicar su deporte cristianamente llegando la iglesia a ellos cuando la competición les impide asistir a la reunión de la iglesia local el domingo.
  • El ministerio a través del deporte es ver el deporte como una oportunidad evangelística. Esto puede suponer celebrar acontecimientos deportivos con un fin evangelístico, empezar un equipo deportivo en la iglesia para atraer a los forasteros, dirigir un centro de “fitness” para la comunidad como parte del programa de la iglesia, o distribuir folletos o material de video con un mensaje del Evangelio en el lenguaje del deporte, a menudo usando el testimonio de atletas cristianos de alto nivel.

El ministerio deportivo opera en distintos niveles y grupos de edad. La siguiente visón de uno de los ministerios de Reino Unido, resume bien la tarea en la que la mayoría de los ministerios y organizaciones deportivas están implicadas:

  • Cristianos en todas partes viviendo su fe en equipos y club deportivos.
  • Iglesias en todas partes participando en sus comunidades deportivas locales.
  • Deportistas en todas partes teniendo la oportunidad de oír las buenas noticias de Jesucristo6.

Ministerio en macro acontecimientos 

En años recientes, los cristianos han visto el potencial de un evento deportivo en su país o ciudad como oportunidad de servicio y testimonio. Este tipo de ministerio empezó en los 90’ y ha crecido significativamente a lo largo de los años, particularmente en las Olimpiadas y Copas del Mundo:

  • Una campaña de dos millones de libras en torno a las Olimpiadas y Paralimpiadas de Londres 2012 implicó a más de 2.000 voluntarios de 40 países que servían en equipos de misiones, la producción y venta de 500.000 recursos cristianos y la distribución de medio millón de botellas de agua gratis.
  • El programa de alojamiento en familias para los atletas, albergó a 280 invitados de 20 naciones 2.000 noches de estancia gratis.
  • Los actos organizados por la iglesia atrajeron a más de 500.000 personas7.

El ministerio en este tipo de eventos ha sido a veces muy eficaz pero también puede originar problemas con el comité organizador del acontecimiento. Pueden sentir que una publicación cristiana en particular, entra en conflicto con las publicaciones oficiales o puede inducir al público a creer que hay una relación oficial  entre el editor y el comité organizador.

Un informe ministerial sobre un acontecimiento deportivo reciente, hace referencia a un plan para distribuir más de 500.000 textos de carácter espiritual sobre testimonios de fe a tres comunidades de fans de la zona. Aunque es posible alegrarse de esta empresa evangelística, también es posible preguntarse cómo ven la autoridades la tarea de recoger los folletos tirados y si la reputación de la comunidad cristiana ha mejorado con estas prácticas o al contario.

También es posible preguntarse cómo se sentirían los organizadores de una Conferencia Cristiana si una organización comercial o política fuera a empapelar con folletos a los participantes de su encuentro. Hay que plantearse el potencial efecto a largo plazo de un bombardeo en un macro acontecimiento evangelístico y la eficacia de, digamos, repartir folletos a gente que simplemente quiere salir un día a divertirse en un encuentro deportivo.

Capellanía deportiva

El programa de capellanía en las Olimpiadas de Londres se puede decir que fue el más completo dirigido en unos Juegos Olímpicos, con 162 capellanías acreditadas en tres categorías distintas para servir a los atletas y demás personas en la Villa Olímpica, trabajadores, voluntarios y medios de comunicación. Fue un excelente ejemplo de cristianos con corazón de siervo trabajando junto al comité de organización olímpico para revalorizar el acontecimiento.

La oportunidad para la capellanía se creó gracias a la visión de futuro del obispo de Barking que había creado el puesto de “Coordinador ejecutivo de la Iglesia de Inglaterra para las Olimpiadas” cinco años antes. La persona elegida, Duncan Green, describe su experiencia de servicio al comité organizador en un libro que está a punto de salir8.

Campañas deportivas 

A un nivel básico, algunos proyectos deportivos de cristianos de base están siendo reconocidos por redes deportivas seculares como formas válidas de participación a través del deporte para afrontar los problemas de la sociedad. Un buen ejemplo es el proyecto de futbol Padres Embajadores, que ganó el Premio a la  Innovación en “Más allá de Londres 2012” por ocuparse de apoyar a los padres inmigrantes, en situación de pobreza y marginación, en el barrio londinense de Tower Hamlets9.

Cuando la Copa de las Naciones de África se celebró en Egipto en 2006, el comité organizador estaba falto de voluntarios. La comunidad cristiana se movilizó y reclutó la ayuda necesaria. Se le dio  rol de Presidente de los voluntarios a un líder cristiano y fue situado en el comité organizador.

Como contó después, “fue una oportunidad  increíble que Dios dio al ministerio deportivo en Egipto, estar en el núcleo de semejante acontecimiento deportivo. El noventa por ciento de la gente con la que trabajaba- voluntarios, comité organizador, gobierno- no eran cristianos. Pero todos sabían que yo era de una iglesia cristiana. Creo que este es un auténtico ministerio a los deportes, no sólo trabajar en la iglesia, sino llevar fuera a la iglesia”.

Las experiencias de Londres 2012 y Egipto 2006, muestran cómo una actitud de siervo apoyando al comité organizador en acontecimientos deportivos, a menudo es apreciada y puede tender puentes entre la comunidad cristiana y los administradores deportivos.

Deporte y discapacidad

En los Juegos Paralímpicos de 1992, la entrada era gratis, ya que el comité organizador no pensaba que nadie fuera a pagar para ver estos deportes. En los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 prácticamente se agotaron las entradas para todas las pruebas. La calidad y el perfil del deporte de la discapacidad han aumentado drásticamente en los últimos años. Sin embargo, la comunidad cristiana en general ha ignorado este deporte. En Reino Unido, quizá 2 de cada 50 ministros de este campo incluyeron explícitamente el deporte de los discapacitados dentro de su programa de actividades.

Si la reflexión teológica sobre el deporte ha sido escasa, el pensamiento cristiano sobre el deporte de los discapacitados ha sido prácticamente inexistente. La publicación de un libro en este año, supondrá una contribución muy bien recibida en este campo10.

Implicación profética 

A los cristianos se les ha criticado por no tener una implicación profética con el deporte. Toham Krattenmaker11, por ejemplo, ha lamentado la falta de interés en cuestiones como el racismo, explotación de mujer, corrupción o excesiva violencia en el deporte. Cuando en 2014 las Olimpiadas de Invierno en Rusia pusieron en el punto de mira la legislación anti-homosexual rusa, pareció haber silencio por parte de la comunidad cristiana de ministerio a los deportes.

Implicaciones teológicas 

La creciente aplicación de la reflexión teológica al deporte, debe ser bien recibida. Sin embargo, hay que reconocer que el proceso no ha hecho más que empezar.

  • Los ministerios apoyados en una sólida base teológica, serán más fuertes y esperemos, más eficaces.
  • Una mayor comprensión teológica, ayudará a los cristianos a interactuar positivamente con los cuerpos gobernativos y a servirles, más que simplemente parecer que quieren usar los acontecimientos deportivos para sus propios fines.
  • Ayudará también a los cristianos a dirigir y proporcionar liderazgo a las cuestiones éticas que impregnan el deporte.
  • Un ministerio que respete la integridad del deporte sin mermar la integridad del Evangelio, es probable que coseche frutos a largo plazo. 

Lecciones y respuestas sugeridas

El modelo de ministerio deportivo de énfasis encarnacional en el que los cristianos entran en el mundo de los deportistas, refleja el énfasis paulino de I Corintios 9:19-23 con un nivel de juego, implicación, participación y apoyo que requiere un enorme compromiso en términos de tiempo, vulnerabilidad e intencionalidad en las relaciones. Esta es una lección para otras esferas del evangelismo que a veces enfatizan programas o actos desde la perspectiva de “acércate a nosotros”.

Estar abierto a apoyar un planteamiento encarnacional en el evangelismo, y visionar, equipar y apoyar a cualquier deportista en la congregación para ser evangelistas de la iglesia para sus amigos del deporte y para su club deportivo local, puede ser una estrategia eficaz para ayudar a la iglesia a involucrarse en su comunidad deportiva local. Es también esencial apoyar a los padres cristianos con hijos deportistas en su relación con otros padres del mismo entorno;  mediante reuniones alternativas de la iglesia y asistiendo, por ejemplo, a sus actividades deportivas.

Otra lección aplicable a diversas esferas del evangelismo es la de que el énfasis de servicio dentro del evangelismo deportivo, puede derribar muchas barreras y abrir las puertas para otras oportunidades evangelísticas. Un planteamiento así puede que no dé resultados a corto plazo, pero a largo plazo favorece que (por ej. mediante la capellanía de los deportes) puedan conducir a un crecimiento real de la influencia del Evangelio.

Las iglesias también deben estar abiertas a servir a la comunidad en y a través del deporte, por ejemplo proporcionando voluntarios, entrenadores, cuidado pastoral o un lugar de reuniones para un club deportivo local, un colegio o una universidad. Debe haber una decisión consciente que valore y priorice el deporte de los discapacitados más de lo que ha sido hasta ahora.

Ver el deporte como un don de Dios, valorarlo e intentar implicarse como personas que tienen interés, debe representar una parte fundamental de cómo ven los cristianos el mundo del deporte en el futuro. ¡Impliquémonos en el mundo del deporte y ganémoslo para Cristo!

Notas

1 Richard Holt, Sport and the British (Oxford: Oxford University Press, 1989), p 39.

2 www.fifa.com

3 Jim Mathisen, A Brief History of Christianity and Sport in Deardorff II, Donald, y John White (eds), The Image of God in the Human Body (Lewiston, NY: Edwin Mellen, 2008), p 34.

4 Para una lista de los principales libros, véase: http://www.veritesport.org/index.php?page=topten.

5 Para más detalle sobre capellanía de los deportes, véase: Andrew Parker, Nick Watson, y John White, Sports Chaplaincy: Trends, Issues and Debates (Farnham: Ashgate, 2014). Por publicar en 2014.

6 www.christiansinsport.org.uk

7 More than Gold, Informe London 2012.

8 Duncan Green, ‘Sports Chaplaincy at the Olympics and Paralympics: Reflections on London 2012’ en Andrew Parker, Nick Watson, y John White, Sports Chaplaincy: Trends, Issues and Debates (Farnham: Ashgate, 2014). Por publicar en 2014.

9  http://www.beyondsport.org/the-awards/entries/view.php?Id=2226https://witness.theguardian.com/assignment/51d59f4fe4b07c36b3600238/433744. Mi agradecimiento a mi amigo Davis Oakley, Ambassadors in Football, por este material y su ayuda en la elaboración de este artículo.

10 Andrew Parker y Nick Watson (eds), Sports, Religion and Disability (London: Routledge, 2014).

11 Tom Krattenmaker, Onward Christian Athletes (Turning Ballparks into Pulpits and Players into Preachers) (Lanham: Rowan & Littlefield, 2009).

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J. Stuart Weir es Director ejecutivo de Verite Sport (www.veritesport.org), una Misión cristiana para el mundo del deporte. Ha trabajado en Olimpiadas, Paralimpiadas, Juegos de la Commonwealth, Copas del Mundo de Fútbol, y un buen número de encuentros de Atletismo. Apoya a cristianos en el deporte de élite y ha escrito extensamente sobre el deporte y el Cristianismo.

28 Abr 2014

Lausanne Global Analysis

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