El Movimiento de Lausana ha impactado de manera significativa la misión cristiana durante más de 40 años. Existe para vincular ideas e influenciadores para la misión mundial a través de temas, regiones y generaciones.

Conectar a líderes de misiones a través de generaciones está en el corazón del Movimiento de Lausana, tanto histórica como estratégicamente. Este artículo ofrece una ventana a la historia única de las iniciativas para Líderes Jóvenes (LJ) dentro del movimiento a través de la voz de líderes del pasado y del presente,[1] y delinea lecciones clave para la iglesia mundial.[2]
Es sumamente apropiado reflexionar sobre esta historia fascinante a la luz de la reciente celebración del primer aniversario del tercer encuentro de LJ y el lanzamiento de la iniciativa de diez años Generación de LJ.

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Un énfasis creciente en líderes jóvenes

El énfasis intergeneracional estuvo incluido desde el inicio mismo del movimiento, con muchos LJ presentes en Lausana 1974. Ramez Atallah fue designado como el primer “representante juvenil” del Comité de Continuación, acompañado posteriormente en el Comité de Lausana para la Evangelización Mundial (LCWE) por Ajith Fernando y Brian Stiller. En la práctica, el fundador, Billy Graham, el primer presidente, Jack Dain, el primer director internacional, Gottfried Osei-Mensa, y el principal teólogo, John Stott, ejemplificaron todos un mentoreo intencional en sus muchas relaciones influyentes con los LJ.

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La clara visión para los LJ dentro del Movimiento de Lausana, explica Atallah, “se desarrolló luego de la muerte del hijo de Leighton Ford, Sandy, y él quiso invertir en líderes jóvenes en memoria de su hijo”. En una reunión ejecutiva del LCWE a principios de 1983, Ford tomó a Atallah, Fernando y Stiller a un costado, y compartió el llamado que estaba sintiendo y que luego formuló como “ayudar a identificar, desarrollar e interconectar a los líderes jóvenes de una nueva generación”. Durante esta conversación histórica, surgió la idea de una conferencia mundial para LJ. “Señalé”, recuerda Stiller, “que enfrentábamos una nueva generación de la iglesia que parecía carecer de líderes jóvenes”.

Como presidente y director general de Lausana (1976 – 1991), Ford encargó a Stiller que realizara un proceso de análisis mundial como preparación para decisiones en el LCWE. Un estudio de factibilidad clave en este proceso de análisis incluyó las siguientes observaciones esenciales: “La continuación de la evangelización mundial exige que los líderes actuales alienten a líderes jóvenes a ocupar su lugar (…). Para que el Movimiento de Lausana continúe influyendo en la evangelización mundial, es esencial que los líderes jóvenes capturen su espíritu”.

Esta visión creciente de colaboración intergeneracional en la misión mundial fue moldeada por el “espíritu de Lausana”, que representa una actitud común compartida de oración, estudio, colaboración, esperanza y humildad.

Singapur (ELJ) 1987: “Una conferencia de líderes jóvenes” [3]

Inspiradas por la visión creciente e informadas por el proceso de análisis, se tomaron decisiones en el LCWE para organizar una “Conferencia de líderes jóvenes” mundial en Singapur, en 1987. Las designaciones clave incluyeron a Brian Stiller como presidente, Steve Hoke como director y Ramez Atallah como coordinador del programa, integrando un equipo de planificación mundial más amplio de “líderes jóvenes dinámicos, pertinaces y con un perfil emprendedor”.[4]

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Singapur 1987 reunió a casi 300 LJ de más de 60 países con el objetivo de “proveer interconexiones, estimular la evangelización y concientizar acerca de recursos e ideas innovadoras”. Doug Birdsall (presidente y director general de Lausana, 2004 – 2012) recuerda que el encuentro dio a los participantes una “ventana del mundo” única. Se formaron colaboraciones para el evangelio y amistades personales que durarían toda la vida, a través de regiones, culturas y generaciones. El hecho de que John Stott estuviera presente solo como un mentor y un humilde oyente hizo un gran impacto. Muchos de los participantes pasaron a ser líderes cristianos conocidos en todo el mundo.

Al volver a contar la historia de Singapur 1987, Atallah reflexiona sobre la razón por la que esta conferencia de Lausana se convirtió en un punto de inflexión tan importante en la vida y el ministerio de tantos líderes cristianos influyentes. Señala que el proceso fue tan importante como el evento: “Creo firmemente que una de las principales razones por la que la conferencia fue un éxito notable fue por lo que Dios hizo en cada uno de nosotros en el grupo de planificación (…). Para mí fue la evidencia de que un grupo bien escogido de 300 líderes jóvenes puede impactar la iglesia mundial”.[5]

“Pasar la antorcha” del liderazgo a la siguiente generación[6] fue una preocupación clave del primer ELJ, en Singapur 1987, ejemplificando la importancia misional de las colaboraciones y amistades intergeneracionales para la iglesia mundial.

Malasia (ELJ) 2006: “Vivir y liderar como Jesús” [7]

Luego de Lausana II, en Manila 1989, el Movimiento de Lausana atravesó una década difícil. Sobrevivió gracias al fiel servicio de líderes como John Reid, Fergus Macdonald y Paul Cedar.

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Un factor clave en la revitalización del movimiento fue el segundo ELJ, en Malasia 2006. Reunió a 550 LJ de más de 100 países. El tema fue “Vivir y liderar como Jesús”, con el propósito de ayudar a los LJ a “liderar más como Jesús, más hacia Jesús y más para Jesús”.[8]

Michael Oh (director general de Lausana, 2012-presente) describe el proceso de planificación para el ELJ 2006 como “la mejor, aunque no la más fácil experiencia de equipo de mi vida”. A pesar de las brechas de culturas, llamados, experiencias, dones y personalidades, se produjo una cohesión única. Sigue diciendo:

Esa experiencia me enseñó muchísimo acerca de la misión del Movimiento de Lausana de conectar. Y no es solo una conexión funcional para hacer cosas juntos. Por importante que sea el hacer de la misión mundial, la dinámica empoderadora crítica es el ser juntos relacionalmente, para permitir un hacer verdadero y duradero.

El programa se centró en las oportunidades para compartir el evangelio —y las barreras para hacerlo—, con plenarias, discusiones en grupos pequeños con mentores, talleres y reuniones regionales. Según lo que señaló Doug Birdsall entonces, todo el encuentro tenía una mirada hacia adelante, buscando “ser fieles a la rica herencia del pasado, así como [estuvo] dedicado a una obediencia responsable a los retos y las oportunidades del futuro”.[9]

El liderazgo de siervo como Cristo a través de las generaciones fue un tema central en Malasia 2006, ejemplificando la importancia misional del carácter y la colaboración para la iglesia mundial.

Yakarta (ELJ) 2016: “Unidos en la gran historia” [10]

Después de Lausana III, en Ciudad del Cabo 2010, la necesidad mundial de un tercer ELJ quedó de manifiesto. Se designó una Equipo de Planificación de Líderes Jóvenes, con Sarah Breuel como presidente y Ole-Magnus Olafsrud como coordinador principal.[11]

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El ELJ 2016 se realizó en Yakarta en agosto de 2016. Participaron más de 1000 LJ y mentores de más de 140 países para conectarse, orar, aprender, colaborar y ser equipados para la misión integral. El tema fue “Unidos en la gran historia”, de la Creación a la Nueva Creación a través de la Cruz, una historia en la que participa cada continente y grupo poblacional a lo largo de la historia. Hubo una combinación de oradores de plenarias jóvenes y mayores, junto con contribuciones esenciales de todas las redes temáticas de Lausana mediante talleres.

La continuidad con ELJ anteriores fue enfatizada por Breuel:

Singapur 1987 nos inspiró profundamente por las historias que habíamos oído de muchos de los líderes mundiales de hoy, que estuvieron allí y compartieron lo crítico que había sido este evento para sus vidas. Malasia 2006 también fue importante, porque habíamos leído los comentarios sobre cómo el tiempo en los grupos pequeños, compartiendo sus historias de vida, fue el punto culminante para muchos. Así que quisimos tomar una dirección similar en esta área.

“Las conexiones fueron nuestro mayor valor”, señala Olafsrud. Esto se hizo especialmente evidente a través de la app Connector implementada antes del evento y a través del compartir profundo de historias de vida durante el evento. Continúa diciendo: “Esto nos llevó a una relación profunda, entre nosotros y con el Señor, unidos en la gran historia”.

Aprender de la historia bíblica y de cada una de nuestras historias fueron temas clave en Yakarta 2016, ejemplificando una comunidad de aprendizaje misional intergeneracional para la iglesia mundial.[12]

GLJ: Un compromiso intergeneracional mundial (2016 – 2026) [13]

Una nueva iniciativa mundial fue lanzada en 2016 para administrar fielmente las conexiones y los frutos del ELJ 2016 y lograr un mayor impacto misional. Es un compromiso de diez años de caminar al lado de LJ. El objetivo es conectarlos más intencionadamente con redes temáticas, regiones, recursos y mentores de Lausana, así como entre ellos a través de varios grupos de interés.

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La GLJ no es solo un compromiso con líderes jóvenes, sino con el desarrollo de conexiones a través de generaciones. Esto es resaltado por Oh: “A través de la GLJ, se están creando relaciones y colaboraciones a través de generaciones en nuestros campos de regiones e ideas”.

Olafsrud hace una observación similar: “Tanto el ELJ 2016 como la GLJ demuestran —aún más fuertemente que en el ELJ 2006— el hambre y el potencial para ser equipados mutuamente como líderes a través de relaciones y colaboraciones a través de las generaciones”.

Esta reciente iniciativa importante está yendo mucho más allá de iniciativas previas de Lausana para LJ en su alcance y profundidad. Representa una inversión estratégica de largo plazo única en la comunidad del ELJ 2016 y más allá, a fin de equipar a generaciones emergentes de influenciadores evangélicos para participar en contextos, tareas y temas misionales futuros.

La GLJ ejemplifica el discipulado y la colaboración misional intergeneracional para la iglesia mundial al centrarse simultáneamente en una meta de carácter (“crecer para vivir y liderar como Jesús”), una meta misional (“para que el mundo pueda conocer a Cristo”) y una meta de amistad (“inspirar conexiones marcadas por el espíritu de Lausana”).

Cinco lecciones clave para la iglesia mundial

Se ha dicho frecuentemente que el fruto del Movimiento de Lausana crece mejor en los árboles de otras personas y que su papel más efectivo es servir como catalizador.

Esperamos sinceramente que estas cinco lecciones clave de la historia distintiva de las iniciativas de Lausana para LJ puedan inspirar a la iglesia mundial:

  1. Los compromisos personales compartidos con la misión integral a través de generaciones conducen a amistades cristianas y colaboraciones para el evangelio mundiales.
  2. Las convicciones evangélicas compartidas a través de las generaciones, según lo expresado en el Pacto de Lausana y el Compromiso de Ciudad del Cabo, conducen a reflexiones misionales y colaboraciones ministeriales estratégicas mundiales.
  3. La confianza mutua puede ser desarrollada a través de procesos relacionales intencionales, donde líderes más experimentados mentorean a líderes jóvenes para que asuman tareas misionales de acuerdo con sus llamados y dones, y donde los líderes jóvenes inspiran a líderes experimentados para que acepten pensar y actuar a partir de nuevos paradigmas.
  4. Se crea un espacio innovador para que líderes jóvenes desarrollen el carácter y las destrezas personales con integridad bíblica para lograr un ministerio transformador en contextos futuros complejos y rápidamente cambiantes.
  5. Estas relaciones intergeneracionales están caracterizadas por el “espíritu de Lausana”, con un foco compartido en la oración, el estudio, la colaboración, la esperanza y la humildad.

Una implementación profunda y acompañada por la oración de estas cinco lecciones equipará al cuerpo mundial de Cristo a través de generaciones de líderes jóvenes y experimentados “para dar testimonio de Jesucristo y toda su enseñanza en cada país, en cada esfera de la sociedad y en el campo de las ideas”.[14]

Notas

  1. Durante la preparación de este artículo, los autores han tenido el privilegio de recibir historias y reflexiones personales de muchos líderes de Lausana del pasado y el presente. También reconocemos con gratitud la ayuda del director Paul Ericksen, de BGC Archives and Museum, Wheaton College, que proveyó materiales clave de ”Records of the LCWE: Collection 46”.
  2. Las historias y las reflexiones serán ampliadas en un próximo artículo pormenorizado de Lars Dahle.
  3. Ver https://www.lausanne.org/gatherings/ylg/younger-leaders-gathering-1987.
  4. Ramez Atallah, ‘Continuing the Vision from Lausanne 1974’, in L. Dahle, M. S. Dahle and K. Jørgensen (eds.) The Lausanne Movement: A Range of Perspectives (Oxford: Regnum Books, 2014), 77.
  5. Ibid., 78.
  6. Chris Wright señala que John Stott ejemplificó personalmente “la entrega piadosa, sabia y humilde del liderazgo” a líderes jóvenes, tanto en la iglesia All Souls como en Langham Ministries.
  7. Ver https://www.lausanne.org/gatherings/ylg/younger-leaders-gathering-2006-2.
  8. Leighton Ford acuñó esta frase; ver https://www.leightonfordministries.org/leadership/.
  9. Ver https://www.lausanneworldpulse.com/leadershipmemo/299/04-2006.
  10. Ver https://www.lausanne.org/gatherings/ylg/younger-leaders-gathering-2016.
  11. Ver Sarah Breuel y Dave Benson, “Seis lecciones del ELJ2016 sobre el liderazgo”, Análisis Mundial de Lausana,  nov 2016, vol. 5:6 (https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2016-11-es/seis-lecciones-del-elj2016-sobre-el-liderazgo).
  12. Ver Nana Yaw Offei Awuku, “Trabajo con la generación emergente de líderes misioneros globales: aceptar el desafío de las alianzas”, Análisis Mundial de Lausana, nov. 2016, vol. 5:6 (https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2016-11-es/trabajo-con-la-generacion-emergente-de-lideres-misioneros-globales).
  13. Ver https://www.lausanne.org/ylgen.
  14. CCC, Prólogo, ver https://www.lausanne.org/es/contenido/compromiso-de-ciudad-del-cabo/compromiso#prologo y L. Dahle, ‘Mission in 3D: A Key Lausanne III Theme’, en L. Dahle, M. S. Dahle and K. Jørgensen (eds.) The Lausanne Movement: A Range of Perspectives (Oxford: Regnum Books, 2014), 265-79.
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Lars Dahle es profesor adjunto de Teología Sistemática (con énfasis específico en apologética cristiana) en Gimlekollen School of Journalism and Apologetics, NLA University College (Kristiansand, Noruega); director general de Damaris Norge (una actividad extendida de Gimlekollen); y editor fundador de la revista Theofilos. Es coeditor y colaborador de The Lausanne Movement: A Range of Perspectives (Oxford: Regnum 2014). Comparte con Rudolf Kabutz el liderazgo como Catalizador de Lausana para la Participación en los Medios.

Nana Yaw Offei Awuku ha formado parte del personal de Unión Bíblica de Ghana durante más de 20 años, y actualmente sirve en el Equipo de Administración Superior como director de Ministerios de Campo. A partir de enero de 2018, pasará a ser el Director Adjunto Mundial de Lausana para Generaciones, a cargo de la iniciativa Generación de Líderes Jóvenes (GLJ). Previamente fue el Director Regional de Lausana para África de habla inglesa, portuguesa y española (EPSA).

Rudolf Kabutz sirve en TWR, en Sudáfrica, como estratega y coordinador de proyectos de medios futuros, centrándose en el uso de iniciativas de nuevas redes sociales para suplementar los medios de difusión para equipar a líderes en África. Con maestrías en matemáticas y prospectiva estratégica, comparte con Lars Dahle, el liderazgo como Catalizador de Lausana para la Participación en Medios.