El panorama del cristianismo mundial ha cambiado dramáticamente desde 1910. Entre 1910 y 2010, la cantidad de misioneros creció de 62.000 a 400.000.[1] Sin embargo, a pesar de este aumento, las agencias de misión y de desarrollo aún luchan por alcanzar a los no alcanzados con el evangelio. Sostengo que una de las razones clave para esto es que muchas organizaciones están operando desde un modelo internacional, en vez de un modelo mundial:

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  • Muchas agencias de misión y de desarrollo operan desde lo que Gundling, Hogan y Cvitkovich describen como un “modelo de compañía internacional: nave nodriza/nave hija en contraposición con un modelo de compañía mundial: la red horizontal”.[2]
  • Al aplicar los principios del liderazgo mundial, las agencias de misión y de desarrollo pueden pasar de ser organizaciones internacionales a organizaciones mundiales.
  • Como consecuencia, servirán mejor a los no alcanzados.

Definiciones clave

Aquí van algunas definiciones de términos clave con relación al liderazgo mundial que serán críticos para comprender cómo las organizaciones pueden convertirse en mundiales, y no solo internacionales:

Mundial: una conectividad y colaboración entre múltiples entidades dentro de una organización, a través de culturas y naciones, para producir productos finales que sirven necesidades locales.

Internacional: un brazo o extensión de una compañía nacional que trabaja en otro país o países.

Líder mundial: un aprendiz a lo largo de toda la vida que tiene una capacidad dada por Dios para influenciar un grupo específico de personas hacia los propósitos de Dios a través de culturas y naciones, mientras logra objetivos personales y organizacionales.

Liderazgo mundial: un proceso dinámico y activo que lidera a personas de múltiples países y culturas para lograr la visión, independientemente de las múltiples complejidades que se encuentran presentes.

Organizaciones mundiales: operan en o sirven a múltiples países, a menudo con una estructura matricial, en la que cada filial comparte información y pericia deliberadamente con otras y con la sede central, y aprenden una de otra cómo servir mejor a sus integrantes en cada país.

Mentalidad mundial: lo que uno sabe acerca de otras culturas/países, su deseo de aprender más acerca de ellos, y cómo pone su conocimiento en acción al vincularse e interactuar con personas de otras culturas y países.

¿Cómo sabemos que tenemos un problema?

Hay datos fundamentales recopilados por Johnson y Ross que sugieren que las agencias de misión y de desarrollo necesitan hacer cambios drásticos al enfrentar los retos de los próximos cien años, especialmente con relación a servir a los no alcanzados:

  1. La cifra más reveladora es que, al año 2010, “los budistas, hindúes y musulmanes tienen relativamente poco contacto con los cristianos. En cada caso, más del 86% de estos religiosos del mundo no conocen personalmente a un cristiano”.[3] Si bien las agencias de misión y de desarrollo han trabajado duro, algo está claramente mal en nuestras estrategias para alcanzar a no cristianos si religiosos de estos tres grupos no conocen a un cristiano. Los restantes tres datos ofrecen una explicación en cuanto a por qué esta cifra es correcta: las estrategias de las agencias de misión y de desarrollo coinciden con los resultados que se observan.
  2. Más de 85 por ciento de las ofertas de evangelización están dirigidas a personas ya cristianas, en tanto que solo dos por ciento apuntan a personas no evangelizadas. “Las ofertas de evangelización a personas que ya son cristianas dan cuenta de más del 85%, los musulmanes reciben 2,2% de las ofertas de evangelización, los hindúes reciben 0,9% de las ofertas de evangelización y los budistas reciben 0,7% del total de las ofertas de evangelización”.[4] Dicho en otras palabras, las personas no evangelizadas reciben dos por ciento de las ofertas de evangelización, las personas ya evangelizadas pero aún no cristianas reciben 12,6 por ciento y las ya cristianas reciben 85,4 por ciento.[5]
  3. En 2010, había casi 10 veces más misioneros operando en Norteamérica (40.200) que en el norte de África (4.300).[6] Muchísimos menos misioneros están siendo enviados a las personas no evangelizadas que a las que ya son cristianas. “Los misioneros hoy son enviados desde todas partes y son recibidos en todas partes. Pero, desde el punto de vista de la evangelización de los no cristianos, podemos ver un problema: países con poblaciones mayormente cristianas reciben relativamente más misioneros que países con mayorías no cristianas. Un ejemplo dramático de esto es Brasil (un país mayormente cristiano), que recibe un total de 20.000 misioneros, en tanto que Bangladés, con casi la misma población, solo recibe 1.000 misioneros”.[7]
  4. Los cristianos están dirigiendo menos que uno por ciento de sus donaciones hacia personas no cristianas y no evangelizadas. “Hoy día, alrededor de 82% de los gastos de los cristianos están dedicados a los ministerios pastorales de las iglesias en los países de origen de los donantes, mayormente en los lugares centrales de la fe cristiana. Otro 12% se gasta en misiones nacionales en esos mismos países, y 5,6% se dirige a misiones en el extranjero. Sin embargo, gran parte de este dinero se gasta en trabajo entre cristianos (en el caso de misiones en el extranjero) o en países ricos que ya tienen grandes poblaciones cristianas (en el caso de misiones nacionales). Como resultado, solo 0,3% del total de los gastos de los cristianos está dirigido a personas no cristianas y no evangelizadas”.[8]

La necesidad de cambio

Después de absorber estos cuatro puntos de información, las agencias de misión y de desarrollo necesitan ser intencionales en cambiar el enfoque de hacia su trabajo. El resto de este artículo analizará si operar como una organización mundial podría ayudar a las agencias de misión y de desarrollo a alcanzar mejor sus metas, permitiéndoles hacer mejora la tarea de alcanzar a los no alcanzados.

Conclusiones clave sobre agencias mundiales

La investigación en un tamaño de muestra pequeño de ONG y agencias de misión que operan en Ruanda y tienen una sede central internacional o mundial fuera del país arrojó las siguientes conclusiones[9] sobre las características específicas que distinguen a las organizaciones mundiales de las internacionales:

  1. Las agencias mundiales no impulsan sus planes nacionales desde la sede central, sino desde sus oficinas nacionales.
  2. Las decisiones de estrategia que tienen que ver con las oficinas nacionales son tomadas por las oficinas nacionales.
  3. Las agencias mundiales comparten la responsabilidad de financiación entre las oficinas nacionales y la sede central mundial.
  4. Las decisiones finales con relación al personal se toman en la oficina nacional, conjuntamente con la sede central cuando corresponda.
  5. Los directores nacionales tienen acceso al nivel más alto de liderazgo de la organización.
  6. La capacitación rigurosa de los directores nacionales es un parte fundamental del proceso.
  7. Las agencias mundiales tienen implementados sistemas adecuados para la cooperación entre las oficinas nacionales y la sede central.
  8. También tienen sistemas adecuados para la cooperación entre países y dentro de estrategias en toda la organización, independientemente de dónde se encuentre cualquier persona en la organización.

Lecciones aprendidas de las conclusiones

  1. Hay diferentes formas de lograr una misión. Si bien había similitudes en la forma en que funcionaban algunas de las agencias, y había metas similares para su misión y visión, cada una era única en la forma en que buscaba lograr su misión.
  2. Los líderes más satisfechos eran aquellos cuyas estructuras y procesos organizacionales estaban impulsadas por personas y no por estructuras.
  3. Todas las organizaciones y líderes deben intentar tener una sensibilidad mundial al buscar lograr su misión en cada nivel de la organización.
  4. Las organizaciones y líderes que sirven mundialmente deben ser intencionales acerca de su desarrollo de capacitación y liderazgo, específicamente en el área de capacitarse en una mentalidad mundial.
  5. Para volverse más mundiales, las ideas y las prácticas necesitan ser compartidas a través de las fronteras. Los integrantes y los líderes del Sur global deben ser escuchados, ya que son los que están más cerca de los retos de las personas no alcanzadas.
  6. Para llegar a ser más mundiales, las organizaciones deben aprender cómo las sedes centrales pueden compartir más poder con el campo.
  7. En varias entrevistas con líderes de oficinas nacionales, había evidentes frustraciones cuando la junta directiva tenía principalmente miembros del país fundador. Al crecer una organización de ser una organización nacional a mundial, los miembros de la junta directiva deberán reflejar la diversidad de toda la organización, y no solo del país fundador.
  8. Los procesos de cooperación intencionales son vitales para la capacidad de aprendizaje de una organización.
  9. Una postura intencional de aprendizaje es clave para el éxito de cualquier organización o líder mundial.

Aplicaciones

En muchas formas, este estudio continúa, y es un asunto inconcluso. El autor está haciendo cambios en su propia vida y ministerio para centrarse más en servir a los no alcanzados a través de la plataforma de la educación. El autor no tiene datos para ofrecer de organizaciones que estén sirviendo actualmente a los no alcanzados, ya que Ruanda no tiene grupos poblacionales no alcanzados. Habiendo dicho esto, sugeriría las siguientes aplicaciones para que la iglesia y las agencias de misión/desarrollo consideren al alcanzar a los no alcanzados:

Cada líder y organización debería considerar hacer un breve autoestudio para determinar si son mundiales o internacionales. Dependiendo del resultado, podrán entonces determinar sus próximos pasos para avanzar hacia una mayor efectividad para alcanzar a los no alcanzados. Si las organizaciones y los líderes desean ser más intencionales, ¿cuál es aquella área en la que pueden avanzar para ser más mundiales?

Dentro de cada organización ya existen estrategias útiles que puede tomarse en cuenta al servir a los no alcanzados. Los líderes y las organizaciones podrían considerar tomar lo que está funcionando bien y desarrollar sus puntos fuertes. Podrían considerar trasladar sus recursos para tomar lo que han aprendido y centrarse en los no alcanzados. ¿Cómo pueden empoderarse ellos mismos o a los que tienen un llamado para los no alcanzados, aun cuando no estén en su organización, para que estén equipados con una estrategia probada para la misión a los no alcanzados?

¿Cómo puede cada líder y organización comprometerse con servir mejor dentro de la comunidad mundial de cristianos por el bien del evangelio? En nuestro tiempo, hay muchas divisiones dentro de la familia mundial de Cristo. ¿Qué paso puede dar cada líder y organización para aprender más acerca de otro miembro del cuerpo de Cristo? ¿Cómo podría esto mostrar mejor al mundo el amor de Cristo? ¿Cómo podría esto ampliar la capacidad de cada líder y organización para servir a los no alcanzados?

Conclusión

Si bien los datos compartidos anteriormente están limitados a organizaciones en Ruanda, el autor cree que pueden ser aplicados a agencias de misión y desarrollo en todo el mundo. Está buscando ampliar sus datos para incluir a organizaciones que sirven entre los no alcanzados a fin de formular mejor sus conclusiones. Habiendo dicho esto, el autor cree que nuestras estrategias en la misión y el desarrollo claramente necesitan cambiar, ya que muchos esfuerzos de misión actuales están dirigidos hacia las metas equivocadas.

En base a su investigación, el autor cree que las personas no evangelizadas son servidas mejor por organizaciones que tienen un liderazgo mundial. Estas organizaciones son más efectivas en representar la diversidad del cristianismo mundial, y es más probable que alienten la contextualización local del evangelio. Si bien el autor cree que las organizaciones que exhiben principios de liderazgo mundiales estarán en mejores condiciones de servir a los no alcanzados con el evangelio, invita a los lectores a unirse a una discusión para poner a prueba las correlaciones que parecen existir. Como resultado de implementar algunos de los principios de liderazgo mundial que se mencionan arriba, que más hindúes, musulmanes, budistas y otras personas que aún no son creyentes lleguen a conocer a Jesús a través de relaciones personales con seguidores de Cristo.

Notas

  1.  Todd M. Johnson and Kenneth R. Ross, Atlas of Global Christianity 1910 – 2010 (Edinburgh: Edinburgh University Press, 2009), 261. 
  2. Ernest Gundling, Terry Hogan, and Karen Cvitkovich, What is Global Leadership?: 10 Key Behaviors that Define Great Global Leaders (Boston: Nicholas Brealey Publishing, 2011), 79-80. 
  3. Johnson and Ross, Atlas of Global Christianity, 316. 
  4. Ibid, 318. 
  5. Ibid, 318. 
  6. Ibid, 261. 
  7. Ibid, 261. 
  8. Ibid, 296. 
  9. Benjamin Thomas, Global Leadership: Helping Mission & Development Organizations and Leaders Navigate the Path From Being International to Being Global, Dissertation for Gordon-Conwell Theological Seminary, Hamilton, MA, 2016.  
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Ben Thomas y su esposa Susie lideran Kigali International Community School, en Kigali, Ruanda. Son cofundadores de B2theworld, una organización focalizada en bendecir a niños, familias y comunidades en países que se están recuperando de la guerra a través de instituciones educativas transformacionales. En 2016 Ben completó su doctorado de Ministerio en Cristianismo Mundial y Desarrollo en Gordon-Conwell Theological Seminary.