Bienvenido al número de julio del Análisis Mundial de Lausana (¡nuestro número 40!), que está disponible también en inglés y portugués. Esperamos sus comentarios.

En este número, África tiene una fuerte presencia. Preguntamos cómo la iglesia puede responder de manera adecuada a la ola actual de ataques terroristas en Nigeria y otras partes; y buscamos aprender lecciones de Uganda sobre cómo los cristianos pueden ayudar a reinsertar a niñas soldado a la sociedad. También preguntamos cómo podemos desarrollar nuevos enfoques hacia las iglesias de inmigrantes del mundo mayoritario en Occidente; y consideramos de qué manera las reuniones virtuales están cambiando la dinámica de la colaboración mundial entre cristianos.

“El rechazo de Leah Sharibu, de 15 años, a negar a Cristo y convertirse al islam, a costa de su libertad, es un ejemplo de lo que los cristianos están sufriendo en Nigeria”, escribe Gideon Para-Mallam (Embajador de IFES para la Asamblea Mundial 2019). La persecución ocurre en formas sistémicas, institucionalizadas y directas. La iglesia en Nigeria tiene uno de los movimientos evangélicos y misioneros más dinámicos de África y, de hecho, del mundo, pero estos ataques plantean una amenaza existencial para ella, y tienen implicaciones más amplias para la evangelización mundial. Muchos jóvenes cristianos están desanimados ante la injusticia sistémica y la falta de rectificación del gobierno. Los cristianos del norte, que han sufrido décadas de persecución y que han estado dispuestos a morir por su fe, están comenzando a experimentar desaliento. Al mismo tiempo, los ataques no han logrado disuadir a los cristianos de asistir a la iglesia. Muchas personas prefieren morir antes que negar su fe en Cristo. Los cristianos de todo el mundo deben demostrar el ministerio de la presencia: apoyo en oración y visitas físicas a la iglesia perseguida. El autor propone pasos concretos, inspirados en el modelo de Nehemías, que guiarán a la iglesia a responder adecuadamente a los ataques terroristas y prosperar. El terrorismo en África Occidental se nutre de la religión, la ignorancia y la desafección social. Los jóvenes a través de la división religiosa y étnica deben estar unidos en un trabajo proactivo para abordar este desafío existencial. No podemos esperar para que los gobiernos pongan fin al ciclo de violencia en nuestras comunidades y naciones. Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar. “Afortunadamente, la esperanza de la iglesia en Nigeria permanece firmemente arraigada en el Dios que prometió: ‘Nunca te dejaré; jamás te abandonaré’”, concluye.

“Entre 1985 y 2005 en Uganda, decenas de miles de niñas fueron secuestradas, violadas y reclutadas a la fuerza por el Ejército de Resistencia del Señor (LRA)”, escribe (defensora de niños). Durante su cautiverio, estas niñas sufrieron una violencia sexual y física inimaginable como “esposas forzadas” para los comandantes y “madres forzadas” para sus hijos. Estas y otras prácticas dañinas significaban el restablecimiento de normas sociales y sesgos de género extendidos que están profundamente arraigados en la estructura patriarcal de la cultura ugandesa. La Uganda posconflicto presenta a las niñas soldado con un dilema social por el cual las normas sociales las rechazan, y se ven excluidas debido a los efectos de sus traumas durante la guerra. Ambos son desafíos para la reinserción exitosa de las niñas soldado a una vida normal. Es así que la reinserción debe incorporar un enfoque de género que sea sensible a las implicaciones de los sesgos y estigmas de género societales. Sin un enfoque de género, la reinserción exitosa de las ex niñas soldado seguirá siendo una tarea difícil para muchas niñas y continuará perpetuando sus traumas después de la guerra. Uganda está ahora madura para que las semillas del evangelio sean plantadas y regadas. Tal vez Dios esté dando a la iglesia la oportunidad de capacitar a las futuras generaciones de niñas y mujeres para superar la opresión de género de una sociedad patriarcal. Las ONG cristianas deben garantizar que los derechos humanos de todas las niñas soldado sean restaurados con dignidad. “Las inversiones en la reinserción de las niñas soldado en la sociedad permitirán a las generaciones futuras de niñas y mujeres contribuir a la reconstrucción de comunidades en las que todas las personas puedan vivir en paz con dignidad y prosperidad”, concluye.

“La aparición de iglesias de migrantes en los vecindarios de las ciudades occidentales no es un fenómeno infrecuente”, escribe Stian Eriksen (profesor asociado en VID Specialized University en Stavanger, Noruega). Aunque las iglesias de migrantes a menudo se encuentran “fuera del radar” de las estadísticas de las iglesias y los discursos públicos, representan la mayoría de las nuevas iglesias que han sido plantadas en las últimas décadas. Más allá de la diversidad, ¿de qué maneras estas iglesias de migrantes suponen un reto para las iglesias occidentales y los panoramas eclesiásticos establecidos? Hablar sobre las iglesias de migrantes significa más que considerar a “otra iglesia”, sino comprometerse con las complejidades de la religión y migración mundiales en nuestro tiempo. No es difícil identificar los obstáculos tangibles que deben abordarse. El reto intercultural se relaciona con cómo podemos conocernos y superar las diferencias culturales para vivir vidas mutuamente enriquecidas. El reto teológico se relaciona con cómo la fe puede convertirse en un recurso para cruzar estos límites. Entonces, ¿qué se puede hacer para evitar que las iglesias de inmigrantes y occidentales permanezcan en sus enclaves étnicos y culturales? El autor sugiere algunos puntos breves que pueden brindar oportunidades para la innovación social y el discipulado. Tal vez el movimiento de oración Thy Kingdom Come en el Reino Unido puede proporcionar un ejemplo vivo de los esfuerzos para hacer alianzas a través de las diferencias culturales y teológicas. Comenzando como una pequeña iniciativa en 2016 de la Iglesia de Inglaterra, el movimiento ha crecido para involucrar a iglesias de muchas denominaciones y en varios países. Además, a través de la oración conjunta, las iglesias mayoritarias y las iglesias de inmigrantes han encontrado una visión común para unir manos y corazones para “la renovación de naciones y la transformación de comunidades”. “¿Estamos a la altura del reto?”, pregunta Eriksen.

“En los últimos años, cristianos de todo el mundo que colaboran en el ministerio y la misión han decidido, en gran número, omitir conferencias y reuniones cara a cara y reunirse virtualmente”, escriben David Hackett (Director de visionSynergy para la Región de Oriente Próximo y África del Norte) y Michael Kaspar (Director de Iniciativas Mundiales en visionSynergy). Esto ha sido una bendición para la interacción a nivel mundial entre el este y el oeste, el norte y el sur, en niveles inimaginables previamente. Es probable que la próxima vez que los líderes de un ministerio pasen a integrar un grupo de trabajo, se les invite a unirse a su versión virtual con la expectativa que continúen el trabajo de conversación en línea. Estas reuniones virtuales se realizan en un enlace de página web o en una app. Hay equipos de ministerio virtual que están haciendo avanzar proyectos y tomando decisiones juntos, debido concretamente a su uso rutinario de conexiones virtuales. Un número creciente de reuniones en persona aceptan a participantes virtuales como más que simples observadores. Ministerios cristianos de todo el mundo han aprovechado las ventajas de las aulas virtuales a través del aprendizaje interactivo en línea. Las iglesias que luchan entre grupos poblacionales donde los cristianos son perseguidos han sido precursores entre quienes recurren a conexiones virtuales para la comunión, el discipulado y tiempos compartidos de desarrollo de la fe. Finalmente, un nuevo conjunto de herramientas ministeriales se centra en reunir a líderes de ministerios cristianos para que puedan conectarse y comunicarse virtualmente, aunque estén separados por grandes distancias. Esta nueva realidad de reuniones virtuales frecuentes para facilitar la colaboración mundial entre cristianos es producto de varios impulsores que explican, en parte, lo que está sucediendo en este espacio de comunicación. “Incluso los defensores de las reuniones cara a cara aceptan que las reuniones virtuales tienen su lugar”, concluyen.

Esperamos que encuentre estimulante y útil este número. Nuestra meta en entregar análisis, información y perspectiva estratégicos y creíbles, para que, como líder, usted esté mejor equipado para la tarea de la evangelización mundial. Es nuestro deseo que el análisis de las tendencias y acontecimientos actuales y futuros lo ayuden a usted y a su equipo a tomar mejores decisiones acerca de la mayordomía de todo lo que Dios ha confiado a su cuidado.

Envíe por favor cualquier pregunta y comentario acerca de este número a [email protected]. El próximo número del Análisis Mundial de Lausana saldrá en septiembre.

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David Taylor trabaja como editor del Análisis Mundial de Lausana. Es analista de asuntos internacionales con un enfoque particular en Oriente Medio. Ha estado durante 17 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones del gobierno británico, la mayor parte de ellos centrado en Oriente Medio y el norte de África. Tras ello, pasó 14 años como editor en Oriente Medio y ayudante de editor del Daily Brief del Oxford Analytica. Ahora divide su tiempo entre el trabajo de consultoría para el Oxford Analytica, el Movimiento de Lausana y otros clientes, además de trabajar con Christian Solidarity Worldwide (CSW), Religious Liberty Partnership y otras redes sobre cuestiones de libertad religiosa internacional.