Bienvenido al número de enero del Análisis Mundial de Lausana, que está disponible también en inglés y portugués y, por primera vez, en francés. Esperamos sus comentarios.

En este número, consideramos las protestas en Hong Kong y cómo los cristianos deberían involucrarse con los problemas que están detrás; analizamos la guerra espiritual y la misión, preguntando qué podemos aprender del contexto africano; miramos estrategias para mantenernos al día y pertinentes mientras buscamos seguir a Jesús a nivel mundial; y nos preguntamos cómo podemos usar historias del universo de Disney para ayudar a comunicar el evangelio y sus valores a los jóvenes.

“Desde junio de 2019, [Hong Kong] se encuentra en un estado de agitación”, escribe Francis Tsui (miembro de la junta de AsiaCMS). Lo que comenzó como una protesta contra los esfuerzos del gobierno de impulsar una enmienda de la Ordenanza sobre Delincuentes Fugitivos se ha convertido en una gran muestra de descontento por muchos problemas socioeconómicos profundamente arraigados. Refleja también una inquietud creciente por China a medida que más personas se han vuelto temerosas de que tanto la identidad local como las perspectivas personales estén siendo aplastadas. Las generaciones jóvenes han crecido con la proliferación de valores como libertad y democracia. La gente busca esperanza a través de la reforma política. Muchos creen que el sufragio universal es la única garantía para la libertad que disfrutan y la autonomía que China ha prometido. Detrás de la búsqueda de autonomía hay una profunda preocupación por la identidad. La generación más joven crece cada vez más en un estado de pobreza espiritual, inercia social y anhelo de relaciones auténticas. Muchos meses de agitación han puesto en tela de juicio la pertinencia de la iglesia en un contexto cambiante. También está tan dividida como la comunidad que la rodea, ya sea por criterios políticos/ideológicos como generacionales. Estamos llamados a dar testimonio del reino de Dios en la tierra para transformar la vida de las personas de manera integral, en lugar de simplemente brindar soluciones políticas. La iglesia necesita estar con los débiles y los que sufren. Hay personas que viven con temor y claman por esperanza, que están aisladas, alienadas y buscan comunidad. Hay nextgens que buscan aprobación, aceptación y una identidad de la que puedan sentirse orgullosos. “En Jesús está la esperanza última de la que puede depender la humanidad, una intimidad que enriquece y una identidad como hijos de Dios”, concluye.

“Este artículo explora la intersección entre la guerra espiritual y la misión cristiana desde una perspectiva africana”, escribe Kwabena Asamoah-Gyadu (presidente de Trinity Theological Seminary, Legon, Ghana). Por lo general, en el contexto africano existe una fuerte creencia en la causalidad mística, la concepción del mundo en la que se basa la actividad de la guerra espiritual. La relación entre la guerra espiritual y la misión de la iglesia se manifiesta en parte en la popularidad del cristianismo pentecostal/carismático que, debido a su fuerte creencia en el poder del Espíritu Santo, integra conscientemente la guerra espiritual al ministerio cristiano como una forma de cuidado pastoral. La teología del intervencionismo espiritual está arraigada en la creencia pentecostal general de que a los cristianos se les ha dado poder para participar en la guerra espiritual y está inspirada por los ministerios de Jesús y los apóstoles y por los escritos de Pablo. La guerra espiritual es un fenómeno mundial, que es un tema que aún no se ha explorado por completo en el estudio del cristianismo mundial. Si buscamos hacer misión en el espíritu de Cristo, entonces sus actividades de exorcismo y liberación deben entenderse como implicaciones de la predicación del evangelio. La forma de responder a los abusos que han caracterizado la guerra espiritual no es rechazarla por completo, sino, más bien, aceptar su concepción del mundo como bíblica y culturalmente válida y articular respuestas más equilibradas a ella. “Una forma de hacer esto es nutrir las capacidades de aquellos que están dotados por el Espíritu en los ministerios de sanación y liberación para que puedan ayudar a lidiar con problemas de origen sobrenatural”, concluye.

“Durante los últimos diez años, hemos estado trabajando cada vez más en todos los sectores (humanitario, salud, desarrollo, Naciones Unidas) como psicólogos en misión”, escriben Kelly O’Donnell y Michèle Lewis O’Donnell (psicólogas consultoras). Un elemento central de nuestro trabajo ha sido un marco estratégico sencillo para involucrarse de manera activa y responsable con nuestro mundo, local y globalmente, para la gloria de Dios, que llamamos Integración Mundial (IM). Buscamos “integrar” nuestras vidas conectándonos relacionalmente y contribuyendo de manera pertinente en nombre del bienestar humano y los problemas que enfrenta la humanidad, encontrando un terreno común para el bien común. Hay un enorme esfuerzo en marcha para promover el desarrollo sostenible y el bienestar de todas las personas. Como cristianos, tenemos una oportunidad sin precedentes para involucrarnos a nivel mundial y asociarnos con otros en esta clase de esfuerzos. La IM implica vivir de manera consistente y responsable con integridad moral en todos los niveles: individual, interpersonal, institucional e internacional. Creemos que podemos hacer una tarea mucho mejor por transformar nuestro mundo si Dios es incluido y honrado en nuestros esfuerzos y si comenzamos con la transformación en nuestros propios corazones. En resumen, la IM es un marco para ayudarnos a invertir en otros seres humanos en cada esfera de influencia en la que vivimos. Nos ayuda a forjar nuevas relaciones y buscar nuevas oportunidades para abordar los principales problemas que afectan a nuestro mundo y, especialmente, el trabajo de la comunidad iglesia-misión entre los pueblos no alcanzados. “Apoya nuestros esfuerzos para ser sal y luz, para vivir como ciudadanos mundiales para la gloria de Dios, invocando lo mejor de nosotros, el sentido compartido de nuestra pertenencia, identidad y responsabilidad mutua humanas”, concluyen.

“Los niños y los jóvenes de hoy . . . son cada vez más digitales, rodeados de dispositivos y de historias de los medios de comunicación que juegan un papel importante en sus vidas”, escribe Tonje Belibi (profesora asistente en Fjellhaug International University College, Noruega). Es probable que el cine proporcione a los jóvenes de hoy más ideas religiosas que la iglesia. Walt Disney fue un cineasta que deseaba transmitir un mensaje junto con buen entretenimiento. El “universo de Disney” ahora es un mundo de fantasía que entretiene a los niños en todo el mundo. Sus historias a menudo reflejan valores que se encuentran en o han sido importados de la sociedad occidental, como el individualismo. Al familiarizarnos con los valores que se presentan en el universo de Disney, podemos obtener perspectivas del marco de referencia al que los niños en general están expuestos a través de otras historias mediáticas. Varias películas de Disney tienen también dimensiones espirituales, y a menudo mezclan la enseñanza judeocristiana con otros elementos religiosos, y luego “ponen un poco de magia encima” como la solución final para hacer realidad los sueños. El universo de Disney influye en la generación joven de manera positiva y negativa; debemos subrayar tanto los puntos de concordancia como de discordancia entre la fe cristiana y el universo de Disney. Podemos ver películas con los niños y jóvenes, conocer lo que contiene su mundo mediático y hablar sobre ello con una mente abierta. “Si nosotros, como iglesia mundial, podemos señalar a Jesús a través de los diferentes mensajes que recibe la generación joven, el proceso nos mostrará a nosotros y a ellos la naturaleza generosa y amorosa de nuestro Señor, quien con valentía sacrificó la búsqueda de su propia felicidad para hacer realidad el sueño de la humanidad: vivir felices para siempre”, concluye.

Esperamos que encuentre estimulante y útil este número. Nuestra meta en entregar análisis, información y perspectiva estratégicos y creíbles, para que, como líder, usted esté mejor equipado para la tarea de la evangelización mundial. Es nuestro deseo que el análisis de las tendencias y acontecimientos actuales y futuros lo ayuden a usted y a su equipo a tomar mejores decisiones acerca de la mayordomía de todo lo que Dios ha confiado a su cuidado.

Envíe por favor cualquier pregunta y comentario acerca de este número a [email protected]. El próximo número del Análisis Mundial de Lausana saldrá en marzo.

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David Taylor trabaja como editor del Análisis Mundial de Lausana. Es analista de asuntos internacionales con un enfoque particular en Oriente Medio. Ha estado durante 17 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones del gobierno británico, la mayor parte de ellos centrado en Oriente Medio y el norte de África. Tras ello, pasó 14 años como editor en Oriente Medio y ayudante de editor del Daily Brief del Oxford Analytica. Ahora divide su tiempo entre el trabajo de consultoría para el Oxford Analytica, el Movimiento de Lausana y otros clientes, además de trabajar con Christian Solidarity Worldwide (CSW), Religious Liberty Partnership y otras redes sobre cuestiones de libertad religiosa internacional.