El creciente celo de las iglesias urbanas de China por enviar misioneros al extranjero parece estar en un curso de colisión con la campaña del Presidente Xi Jinping para controlar la religión en China, y también con su emblemática Iniciativa de la Franja y la Ruta para extender el comercio y la influencia política a través de las naciones budistas y musulmanas al oeste de China. Esta colisión fue noticia internacional cuando dos misioneros de China fueron secuestrados y asesinados en Pakistán por ISIS en 2017. El incidente tensó las relaciones entre ambos países en los niveles más altos.

También llevó a China a emitir una declaración condenando la actividad misionera ilícita y a aumentar la vigilancia para identificar y remover a misioneros chinos “bivocacionales” que operan en el extranjero.

Economía, iglesias y misiones en crecimiento

Tanto la Iniciativa de la Franja y la Ruta de Xi como la reciente actividad misionera de las grandes iglesias urbanas de China han sido posibles gracias al auge económico de China a nivel mundial. El aislamiento internacional y la pobreza extrema que asolaron a China durante gran parte del siglo XX han desaparecido. En cambio, las conexiones y el comercio internacionales se han convertido en los principales motores de la economía de China, lo que ha dado lugar a un aumento de las inversiones chinas en todo el mundo con el fin de obtener tanto una influencia política como una ventaja económica.

En el período comprendido entre 1962 y 2017, el PIB de China se ha disparado.

China GDP per capita

Aun así, este meteórico aumento del PIB de China va a la zaga del crecimiento del cristianismo en China durante el mismo período.

Infografik Christen in China ENG
Leyenda: línea roja:membresía del Partido Comunista Chino; línea azul: cristianos en China

Dado el crecimiento explosivo tanto de la economía internacional de China como de sus iglesias urbanas, no es sorprendente que influyan en el movimiento misionero que se está afianzando en las iglesias de China:

  • Los mercados laborales más libres, con su enorme apetito por mano de obra calificada, especialmente en las regiones costeras, han dado lugar a una burguesía con movilidad ascendente, conectada internacionalmente e instruida, deseosa de aprovechar la necesidad de mano de obra calificada y con los conocimientos tecnológicos necesarios para impulsar los sectores transformados de la manufactura, las finanzas, el comercio internacional y la ingeniería de China.
  • Las iglesias urbanas están ahora llenas de feligreses con estándares de vida, niveles de educación y formas de vida que son habituales en los centros urbanos de China.
  • Por lo tanto, al igual que sus conciudadanos con movilidad ascendente, los cristianos chinos urbanos suelen ejercer profesiones que requieren viajar tanto dentro como fuera de China como parte de las expansivas empresas comerciales internacionales chinas.

Esto ofrece nuevas oportunidades para la misión. Como señala un líder de una iglesia urbana:

Las iglesias urbanas emergentes tienen una educación superior y más experiencia intercultural. En el pasado, las iglesias rurales se jactaban de tener una gran fe en el ministerio de las misiones; hoy, la iglesia urbana emergente tiene talento humano y recursos financieros.[1]


Mesa redonda de líderes en un foro internacional sobre La Franja y la Ruta

Fortunas financieras, divina providencia y el movimiento misionero

Muchos cristianos chinos creen que el aumento de las fortunas económicas de China, así como las suyas propias, es la divina providencia de Dios que permite a los cristianos chinos unirse a la Gran Comisión. Como señala un pastor chino:

Para quienes viven en la China continental, hemos experimentado un cambio en los ingresos. Comparado con los que teníamos hace veinte años, nuestros ingresos han aumentado… más del doble. Con el precio de la vivienda en alza… en los últimos diez años, mucha gente se ha enriquecido. Pero desde la perspectiva de la historia de la salvación, el desarrollo de la economía es una preparación para la misión.

Por lo tanto, así como los primeros misioneros occidentales utilizaron los negocios y el empleo para incursionar en China, los líderes de las iglesias chinas ven la oportunidad en la Iniciativa de la Franja y la Ruta de Xi para enviar misioneros “bivocacionales” como gerentes, ingenieros, traductores y obreros calificados a lo largo del recorrido de la antigua Ruta de la Seda, a través de las naciones musulmanas, hacia el oeste.

 


La Franja y la Ruta de China
Rojo oscuro: China continental, Rojo: economías de la Franja; Rosa: economías de la Ruta (Pittman, 2019)

Misioneros chinos modernos

Por lo tanto, mientras la Iniciativa de la Franja y la Ruta recluta ingenieros, arquitectos y planificadores, trae a bordo misioneros jóvenes, instruidos y de las clases medias en ascenso, enviados por iglesias urbanas chinas.

Paradójicamente, la Iniciativa de la Franja y la Ruta de Xi encaja con el relato cristiano chino de un movimiento misionero de Regreso a Jerusalén[2] que surgió de las visiones y la profecía de que los cristianos chinos completarían el círculo de la misión mundial a través de Asia Central y Oriente Próximo hasta Jerusalén.[3] Por consiguiente, Xi y su iniciativa son agentes involuntarios del plan divino de Dios para alcanzar a las naciones para Cristo. Como señaló un líder de una iglesia urbana:

…la Iniciativa de la Franja y la Ruta es similar a la visión de la iglesia de China de ir hacia el oeste con el evangelio. Vemos esto como un llamado para este período de tiempo. Dios está haciendo su trabajo a través de las personas que están a cargo y, por lo tanto, la iglesia de China debe ir a Occidente en este momento.

La profundización de la tensión entre la iglesia y el estado

Esta reciente actividad misionera no ha hecho más que profundizar la hostilidad entre el Partido Comunista Chino (PCCh) y los cristianos en China. Desde la fundación de la República Popular China, el PCCh ha temido la conexión entre las misiones y los cristianos chinos. Ha visto a las iglesias como canales de desestabilización, fundamentalmente opuestos a la ideología del marxismo, la ideología maoísta y el gobierno del PCCh. El auge de las misiones de las iglesias chinas urbanas solo ha profundizado la preocupación del PCCh.

Esta reciente actividad misionera no ha hecho más que profundizar la hostilidad entre el Partido Comunista Chino (PCCh) y los cristianos en China.

Muy a menudo, son organizaciones misioneras de cristianos chinos en el extranjero las que apoyan financieramente a iglesias de China continental en su trabajo en misiones; por lo tanto, el PCCh lo toma como intromisión extranjera. Esto ha dado lugar a nuevas medidas del Gobierno chino para cortar todos los vínculos misioneros internacionales entre los cristianos de China continental y agencias misioneras chinas en el extranjero.

Además, la actividad misionera china, especialmente en países musulmanes al oeste de China, representa otro problema para el PCCh. El gobierno teme que la reacción a misioneros chinos que vienen de China pueda amenazar los lazos económicos y políticos e incluso provocar reacciones islamistas contra China y sus trabajadores chinos en estos países. Esto es aún más delicado dada su represión de los musulmanes en China. Hasta ahora, los países y líderes musulmanes han mirado hacia otro lado, pero si China es vista por grupos islamistas como un vehículo para misiones cristianas, podría provocar una reacción religiosa y política contra la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

En consecuencia, el sentido de llamado misionero y oportunidad divino de las iglesias chinas parece encontrarse en un curso de colisión con fuerzas poderosas dentro del estado y el PCCh. El primero ve la mano de Dios abriendo nuevos campos de misión que cumplen el destino de misión divina de las iglesias chinas, mientras que el segundo ve el crecimiento y la influencia del cristianismo y la misión como una amenaza económica, política e ideológica existencial.

¿Qué pasa después?

La reciente campaña de Xi para “barrer el mal oscuro” se ha dirigido ahora a las “fuerzas del mal” ocultas dentro de la religión, y particularmente a las religiones “extranjeras”, como el cristianismo y el islam, en China. La retórica actual de las campañas del gobierno llama a la erradicación de las iglesias caseras, una medida que ya ha comenzado en Pekín. Si el gobierno emplea las tácticas usadas contra los seguidores de Falun Gong o los musulmanes uigures de Sinkiang, podría producir el encarcelamiento masivo de cristianos en China, lo que obstaculizaría significativamente la actividad misionera tanto dentro como fuera de China.

Desde la fundación de la República Popular, el aparato de seguridad del estado ha jugado al “gato y ratón” con iglesias no registradas y líderes de iglesias para monitorear sus actividades y frenar su crecimiento e influencia. El estado ha gastado enormes sumas para instalar un enorme “panóptico” de seguridad virtual en las ciudades de China que vincula lo último en Inteligencia Artificial (IA) con equipos de monitoreo, gran parte del cual se emplea para controlar la actividad religiosa:[4]

Las cámaras de seguridad vinculadas a la IA son ahora obligatorias en todas las iglesias.

El software de reconocimiento facial rastrea a las personas por medio de cámaras de CCTV ubicuas en todos los lugares, públicos o privados.

Esto permite a las oficinas de seguridad del estado monitorear los movimientos de una persona y saber con qué personas se relaciona y dónde.

La recopilación estatal de datos biométricos, escáneres de teléfonos inteligentes, análisis de voz y sistemas de rastreo de vehículos por satélite permite una vigilancia constante las 24 horas del día.

La introducción de la tecnología 5G solo mejorará esta capacidad de monitorear todos los aspectos de la realidad vivida, no solo en China sino en todo el mundo.

El arresto y la reeducación de “extremistas religiosos” basados en los datos monitoreados, incluso antes de que cometan cualquier delito, es ahora la política en China.[5]

En el pasado, los miembros de la iglesia no registrados podían desaparecer en el paisaje urbano masivo de las ciudades de China, pero ahora esta capacidad de “esconderse” está cada vez más limitada tanto dentro como fuera de China.

A partir del 1 de febrero han entrado en vigor nuevas medidas legales destinadas a refrenar toda actividad religiosa:

Las medidas comprenden 6 capítulos y 41 artículos que tratan de la organización, las funciones, las oficinas, la supervisión, los proyectos y la administración económica de toda la actividad religiosa en China, incluida la formación, las reuniones y la actividad diaria. Cada una de ellas debe ser aprobada ahora por el Departamento de Asuntos Religiosos del gobierno.

El artículo 34 exige que toda actividad propuesta en las iglesias sea presentada por adelantado a las autoridades y llevada a cabo solo si es aprobada. “Sin la aprobación del Departamento de Asuntos Religiosos del gobierno popular, o el registro en el Departamento de Asuntos Civiles del gobierno popular, no se pueden llevar a cabo actividades en nombre de grupos religiosos”.[6]

De aplicarse efectivamente el artículo 34, serán eliminadas las iglesias no registradas y su actividad de misiones.

La “nueva normalidad” de la misión de China

Esta última campaña contra la religión es la “nueva normalidad” para las iglesias registradas y no registradas, que se están adaptando lo mejor que pueden.[7] Los grandes servicios de culto se están dividiendo en reuniones clandestinas más pequeñas y menos visibles.

Esto también ha obligado a las iglesias chinas a replantearse sus estrategias y actividades de misión para sobrevivir en una era de hostilidad oficial. Como señaló un pastor de una gran iglesia no registrada: “si somos reducidos a solo poder orar por las naciones, continuaremos con nuestra visión de la misión”.

Para las iglesias e instituciones de misión más allá de China, es un momento de oración y discernimiento, así como de adaptación a un contexto político muy diferente en China.

Así que la visión permanece, incluso cuando las circunstancias ajustan la actividad de la misión sobre el terreno.

No está claro cuánto tiempo afectará esto al floreciente movimiento de misión en China. Los acontecimientos en China son un recordatorio de que, a medida que la labor misionera se afianza en las naciones más allá de la cristiandad occidental, la dinámica de la misión y su relación con los poderes seculares y religiosos son inciertas y a menudo enfrentan fuertes vientos en contra mientras se esfuerzan por avanzar.

Ciertamente, para los altos dirigentes de las iglesias e instituciones de misión chinas estas medidas enérgicas contra el cristianismo y las iglesias no son nada nuevo. Desde la fundación de la República Popular China, los cristianos chinos han resistido la persecución periódica solo para emerger fortalecidos. Para las iglesias e instituciones de misión más allá de China, es un momento de oración y discernimiento, así como de adaptación a un contexto político muy diferente en China. Solo el tiempo dirá cómo esto afecta y da forma finalmente al movimiento de misión chino.

Notas

  1. This and subsequent quotations from urban Chinese pastors are part of an extensive research project by David Ro in 2016–2018 as part of his doctoral research at the Oxford Centre for Mission Studies. The study goes into far greater depth than the current article and will address similar themes of China missions. To protect the identity of the interviewees, their names are not mentioned. On the whole, the pastors interviewed are pastors of large urban unregistered churches in various parts of China.
  2. Nota del editor: Ver el artículo de David Ro “El movimiento de misiones emergentes en China”, en el número de mayo de 2015 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2015-05-es/el-movimiento-de-misiones-emergentes-en-china-la-economia-mundial-no1-y-como-apoyar-al-movimiento
  3. K.-K. Chan, ‘Mission Movement of the Christian Community in Mainland China: the Back to Jersualem Movement’, in W. Ma & K. Ross, eds. Edinburgh 2010 Volume II (2010).
  4. Nota del editor: Ver el artículo de Thomas Harvey “La sinización de la religión en China”, en el número de septiembre de 2019 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2019-09-es/la-sinizacion-de-la-religion-en-china
  5. BBC News, ‘Inside China’s ‘Thought transformation’ Camps’ https://www.bbc.co.uk/news/av/world-asia-china-48667221/inside-china-s-thought-transformation-camps. Accessed 17 January 2020.
  6. ‘China tightens its grip on religion: New measures aim to ensure religious groups implement total submission to the Chinese Communist Party’, UCA News. 3 January 2020. https://www.ucanews.org/news/china-tightens-its-grip-on-religion/86909. Accessed 19 01 2020.
  7. Nota del editor: Ver el artículo de Joanne Pittman “La nueva normalidad para el cristianismo en China”, en el número de mayo de 2019 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2019-05-es/la-nueva-normalidad-para-el-cristianismo-en-china

Photo credits

Image from ‘Belt and Road Initiative‘ by SKas (CC BY 4.0). Description: Roundtable meeting of leaders at Belt and Road international forum

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Thomas Harvey es el Decano Académico de Oxford Centre for Mission Studies, en Oxford, Reino Unido. Entre 1997 y 2008 fue profesor titular de Teología Sistemática en Trinity Theological College, en Singapur.

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