Nota del editor: El presente Texto Previo para Ciudad del Cabo 2010 fue escrito por el Equipo de Niños como una reseña del tema a debatirse en la sesión Multiplex sobre “Nuevas voces para un mundo nuevo: Los niños”. Los comentarios a este texto realizados a través de la Conversación Global de Lausana serán remitidos a los autores y a otras personas para ayudar a dar forma a su presentación final en el Congreso”.

Los niños están siendo atraídos por todos los ángulos por partidos políticos, otras creencias, el secularismo, corporaciones y un sin fin de otras causas. Por sobre todo, los niños del mundo necesitan conocer a Jesús. Necesitan conocer la verdad de Sus afirmaciones, experimentar una relación personal con Él y ser capacitados para seguirlo y servirle durante el resto de su vida.

Imagine si, como el cuerpo global de Cristo, afirmáramos que una de nuestras metas principales es presentar a los niños a Jesús y discipularlos de tal modo que los alentáramos a vivir una fe cristiana profunda, duradera y comprometida con la comunidad.

Para considerar este paso necesitamos primero examinar nuestras convicciones acerca de la razón por la cual los niños son importantes en el contexto de Dios, la iglesia y el mundo. Segundo, necesitamos explorar las tendencias emergentes dentro del cuerpo de Cristo en relación con los niños y comprometernos con los principios y acciones que surgen de éstas. ¡Ahora es el momento de consolidar nuestra base bíblica para priorizar a los niños y sumarnos a lo que Dios está haciendo entre ellos!

¿POR QUÉ LOS NIÑOS? NUESTRAS CONVICCIONES FUNDAMENTALES

Dios es…

Dios es Dios para cada generación de la historia humana. El Dios de nuestros padres nunca cambia, y desea tener con nuestros hijos una relación transformadora de la vida. Su intención inquebrantable es, y siempre ha sido, que la antorcha de la fe sea pasada a las generaciones siguientes por medio de la familia y de la iglesia.

“Lo que hemos oído y sabemos y nuestros padres nos contaron, no lo ocultaremos a nuestros hijos. Con las generaciones futuras alabaremos al Señor y hablaremos de su poder y maravillas. Dios estableció una ley para Jacob; puso una norma de conducta en Israel, y ordenó a nuestros antepasados que la enseñaran a sus descendientes, para que la conocieran las generaciones futuras, los hijos que habían de nacer, y que ellos, a su vez, la enseñaran a sus hijos; para que tuvieran confianza en Dios y no olvidaran lo que él había hecho; para que obedecieran sus mandamientos” (Salmos 78:3-7, Dios Habla Hoy).

La Iglesia es…

La iglesia es el instrumento principal de la gracia de Dios para salvar al mundo. Desde que el movimiento de Lausana nació en 1974, muchas iglesias tomaron iniciativas en la misma dirección, tanto en el ámbito local como el global. Movimientos tales como AD2000, el movimiento Pueblos No Alcanzados, y el impulso dado a la Ventana 10/40, han transmitido la visión de alcanzar y discipular a las naciones y a aquellos que nunca han oído.

Otras iniciativas han buscado capacitar a las familias para criar a sus hijos en la amonestación del Señor. Pero la cruda realidad es que ni las familias ni la iglesia han hecho todo lo que podrían o deberían para pasar la antorcha de la fe a la generación siguiente. La iglesia no siempre ha apoyado a las familias ni valorado correctamente el lugar y el rol de los niños.

La iglesia no está supliendo las necesidades de nuestras familias y niños. La incompetencia de nuestros esfuerzos ha dejado no sólo a nuestros niños, sino a nuestras sociedades desnudas y expuestas. La fortaleza e influencia de las familias, particularmente las familias cristianas, han disminuido. Muchas ya no son fuente de estabilidad, ni guía, ni seguridad, ni esperanza. El mundo que hoy existe para los niños y jóvenes demuestra ampliamente que nuestros esfuerzos no han sido suficientes frente a la tarea.

La iglesia está en una posición vulnerable. Alrededor del mundo, en lugares donde hace tiempo que la iglesia estuvo establecida, ahora está en decadencia. Aun donde la iglesia es relativamente nueva, enérgica y está en crecimiento, vemos fisuras y signos de decadencia; hasta es posible que el crecimiento de estas iglesias se esté haciendo más lento. A la iglesia se la percibe como cada vez más irrelevante y sin repuestas para ofrecer ante los temas candentes de hoy. Hay una lucha constante por seguir siendo una comunidad que lleva adelante la gran comisión de Jesús en un mundo que está en permanente cambio.

Sin embargo, lo que podría producir un cambio radical y duradero en la sociedad, y vitalidad en las iglesias, ya está en nuestras manos: los niños de las familias cristianas; los niños de las comunidades en las cuales la iglesia está plantada; los niños dentro y fuera de la iglesia. Nuestro egoísmo y estilos de vida indulgentes están haciendo que se nos escapen entre los dedos estos preciosos compañeros de misión.

Para el debate:

  • ¿De quién es la responsabilidad de transmitir la fe a la generación siguiente?
  • ¿Se ha puesto demasiado (o no el suficiente) énfasis en la familia como unidad en oposición a la comunidad de fe?

El mundo está…

El mundo está convulsionado. Cada generación puede honestamente afirmar que la suya no tiene precedentes en cuanto a necesidades y desafíos. Pero sin lugar a dudas, nuestra generación, con su mentalidad postmoderna, la globalización, el terrorismo, la Internet y la aceleración de los cambios tecnológicos, crea complejidades y oportunidades sin parangones en el amanecer del tercer milenio.

La información inunda nuestros sentidos para bien o para mal, mucho más allá de la más alocada imaginación de nuestros predecesores. Los niños y jóvenes de hoy nunca han conocido un mundo sin realidades virtuales. El suyo es un mundo de medios sociales, blogs, mensajes de texto e intercambio de videos. Nunca han tomado una fotografía que no pudieran ver instantáneamente. La tecnología es su niñera y mentor. Nuestros niños tienen todo con lo cual vivir, pero nada por lo cual vivir. En su mente y su vida hay una sobrecarga de información inimaginable, pero ninguna Verdad innegable; nada que fundamente su existencia, que provea sentido o propósito; nada que sugiera una razón para vivir que sea más persuasiva que la gratificación instantánea o una búsqueda de escape.

El mundo no es amistoso para con los niños. Ellos llevan el impacto de las amenazas y peligros de nuestros tiempos: los desastres naturales y humanos, los conflictos armados, la comercialización descontrolada, la polución ambiental, la violencia, el abuso y la negligencia. Sean ricos o pobres, las paredes y cimientos seguros de la vida de nuestros niños están resquebrajadas y se están desmoronando.

Los niños no son…

Los niños no son un grupo humano remoto ni desconocido. La iglesia hoy día puede no estar buscando a los niños, pero no necesitarían buscar lejos para encontrarlos. Se los encuentra…

  • En todos los países, en todos los niveles socioeconómicos y entre personas de todas las culturas.
  • En todas las comunidades: en las familias, en las escuelas, en los mercados, en los juegos de las plazas, en las calles.
  • En lugares no muy accesibles para el evangelio.
  • En subculturas marginales: niños con necesidades especiales, en la cárcel, desamparados y desplazados.
  • En situaciones de alto riesgo donde las condiciones aumentan las probabilidades de que no tengan oportunidad de oír el evangelio: trabajo esclavo, tráfico de personas.
  • En circunstancias de resistencia: niños que han sido lastimados o desatendidos por aquellos que representan la fe cristiana.(1)

Los niños son preciosos para Dios. Algunos líderes cristianos piensan que la Biblia dice muy poco acerca de los niños. Sin embargo, cuando leemos la Palabra de Dios pensando en el niño, vemos que los niños no sólo están presentes allí, sino que se los destaca. De hecho, hay más de 1500 referencias a los niños y a la niñez (incluyendo a los huérfanos, la función de los padres y la formación de los hijos). A menudo, los niños y los jóvenes desempeñan roles importantes, y aun cruciales, en los planes de Dios.

Para Dios, los niños:

  • Son una señal: Son la bendición de Dios (Salmos 127:3) y se los extraña cuando no son parte de la comunidad del pacto.
  • Necesitan ser enseñados: Deben ser atesorados y enseñados en su hogar y en la comunidad (Deuteronomio 6, 11).
  • Son un símbolo: Ilustran la relación que Dios quiere tener con los adultos (Oseas 11:1, Mateo 18:2-3).
  • Merecen protección: Dios está del lado de los vulnerables (Salmos 68:5; Santiago 1:27). Cuando los niños son abandonados, abusados, o victimizados, Dios se duele. Jesús aboga firmemente por su protección (Mateo 18:5-6, 10).
  • Son adoradores: Están destinados a adorar a Dios (Salmos 8:2). La alabanza no es simplemente algo que aprenderán cuando crezcan: es su rol ahora. Los niños adoran a Jesús aun cuando los adultos lo rechazan (Mateo 21:15).
  • Son compañeros de Su misión: Jesús dijo que dejaran que los niños fueran a Él, porque el reino de los cielos pertenece a los que son como ellos (Mateo 19:14). Por lo tanto, debemos incluir a los niños como objetos y agentes de la gran comisión y para la capacitación de los santos para la obra del ministerio (Efesios 4:12).
  • Son ejemplos: Son ejemplos de la sencilla dependencia que el reino de Dios requiere de los adultos (Mateo 18:4).
  • Son amados incondicionalmente: ¡Jesús tiene una bendición para los niños que acuden a Él: ninguna exigencia, ningún desafío, ni siquiera una historia! (Mateo 19:13-15)
  • Son una parte importante en el ministerio de Dios: Jesús sana a los niños (Lucas 7, 8); los recibe con agrado (Marcos 10); los pone como ejemplos de humildad (Lucas 18:17); advierte sobre el juicio para aquellos que les hacen daño (Mateo 18:5-6, 10) y los valora (Mateo 18:12-14).(2)

Para el debate:

  • ¿Cuáles perspectivas bíblicas acerca de los niños ha adoptado firmemente usted o su familia, su iglesia o su agencia?
  • ¿Qué influencia podrán tener otras perspectivas que presenta la Biblia, sobre sus acciones en relación con los niños?
  • ¿Qué puestos o cargos ministeriales se priorizan dentro de su iglesia, denominación o agencia, y qué implica esto con respecto al trabajo asociado con los niños?
  • ¿Proporciona la Biblia un mandato de priorizar a los niños, o simplemente una aprobación?

Los niños son un grupo de personas que sufren. Casi una tercera parte de la población mundial, aproximadamente 2 mil millones de personas, tienen menos de 15 años (3). La mayoría de los niños del mundo, el 88% de los menores de 18 años, viven en un mundo menos desarrollado.(4) Los expertos estiman que mil millones de niños nacerán en la década comprendida entre 2003 y 2013, y más del 90% de ellos a madres y padres que ganan menos de 1 dólar por día(5). Extrapolando estadísticas de población, aproximadamente mil millones de niños viven en partes del mundo donde quizás nunca han oído de Jesús. Los niños se cuentan entre los grupos humanos más marginados, explotados y sufrientes del mundo. En Mateo 18:6, Jesús hizo una sugerencia alarmante para aquellos que hagan pecar a cualquiera de los pequeños que creen en Él.

Para el debate:

  • ¿En nuestras acciones con los niños, hemos considerado algunas veces al evangelismo y la acción social como mutuamente excluyentes?
  • ¿De qué manera práctica podemos actuar dentro de nuestro contexto, para cerrar esta brecha?

Los niños están abiertos a las Buenas Nuevas. Muchos que son líderes cristianos hoy pueden señalar un despertar a la fe en su niñez. Estudios realizados por el George Barna Research Group muestran que en los EE.UU. de Norteamérica, la probabilidad de que alguien llegue a confiar en Jesús es del 32% para aquellos que tienen entre 5 y 12 años, pero sólo de un 6%, a partir de los 19. Parecería ser que al llegar a los 13 años, la identidad espiritual está mayormente definida. (6) Esta es la premisa de una idea llamada la “Ventana4/14.” (7) Estudios no oficiales en diversos contextos sugieren fuertemente que la apertura de los niños a las Buenas Nuevas está presente en culturas y sociedades de todo el mundo, más allá del trasfondo religioso o cultural.(8) Cualquier estrategia de misiones seria incluirá esfuerzos cuidadosos y apropiados para alcanzar a los niños y jóvenes.

Para el debate:

  • ¿Hay evidencia lo suficientemente persuasiva como para apoyar la afirmación de que la mayoría de las personas en el mundo que hoy son cristianas, se comprometieron por primera vez con Jesús en su niñez? Si esta afirmación es cierta, ¿qué implicancias tiene para nuestras estrategias de evangelismo y misión?

Los niños son formadores de su mundo. Son los mayores agentes potenciales de cambio y transformación en el mundo hoy. Los niños influyen sobre otros niños y sobre los adultos. Muchos grupos están buscando usarlos para avanzar con su agenda. Por ejemplo, en la mayoría de las publicidades destinadas a la familia, los niños son los objetivos, porque son ellos que tienen el poder de influir en las decisiones familiares. Debemos protegerlos de las influencias dañinas y manipuladoras y guiarlos a la Verdad que se encuentra en Cristo.

Muchas personas que llegaron a Cristo como niños dan testimonio de que fueron sus amigos o pares quienes más influyeron en su decisión de fe. Esto significa que no sólo son un campo misionero significativo, sino que también una fuerza misionera importante. La Biblia está llena de ejemplos de niños y jóvenes que fueron usados por Dios para hacer y revelar asuntos significativos; entre ellos se cuentan Miriam, Samuel, David, Josías, Ester y Timoteo, para mencionar solamente algunos.

Los niños están listos para aceptar cualquier desafío. Por cierto, se desarrollan al enfrentar lo aparentemente imposible. Debemos respetar sus habilidades, reconocer sus talentos y ayudarlos a desarrollar sus dones. Son sensibles a la voz de Dios y ansían participar en los propósitos de Él, y no están restringidos por ideas preconcebidas de lo que es posible o práctico. Dios puede usar, y usa, a los niños y los jóvenes –sus oraciones, su perspicacia, sus manos y sus pies– para cambiar los corazones de la humanidad. Ellos representan “energía limpia” para transformar al mundo. (9)

¿QUÉ HACER AHORA? PRINCIPIOS CLAVE PARA LA ACCIÓN BASADA EN LAS TENDENCIAS EMERGENTES

Teniendo presentes estas convicciones y con un deseo ferviente de capacitar al cuerpo de Cristo para la tarea de discipular a los niños, ofrecemos los siguientes principios para la acción, basados en tendencias emergentes que hemos identificado. Percibimos un movimiento global de Dios llamando al cuerpo de Cristo a discipular a los niños de manera más eficaz.

1. Discipular para una fe profunda y duradera.

Hay una conciencia creciente en cuanto a que el futuro de la iglesia comienza con la evangelización de los niños, pero esto se logra discipulando y capacitando a los niños como compañeros del ministerio hoy, y desarrollándolos como los líderes seguidores de Cristo de mañana. Una clave para este proceso es el desarrollo de relaciones entre los niños nuevos en la fe y los cristianos que están más adelante en el camino.

Para el debate:

  • ¿Qué significa, realmente, “alcanzar” a los 2 mil millones de niños del mundo y ayudarles a ser todo lo que Dios quiere?
  • ¿Qué rol juega usted, su familia, su iglesia o agencia en esta labor?
  • ¿Cómo puede la forma en que realizamos nuestro evangelismo y discipulado capacitar a los niños para una fe duradera?
  • ¿Cómo podríamos capacitar a más personas para la tarea de discipular a los 2 mil millones de niños del mundo?
  • ¿Qué ejemplos de su contexto son motivo de aliento en relación con el discipulado de niños para una fe duradera?
  • ¿Qué ejemplos de su contexto son motivo de preocupación en cuanto a esto?
  • ¿Cuáles son las implicaciones de priorizar el discipulado de niños en relación con la manera en que conducimos a la iglesia?

2. Asociarse con otros en una agenda del reino.

Hay una conciencia creciente en cuanto a que el trabajo en equipo es vital para el cumplimiento de la gran comisión, incluyendo la tarea de discipular a los 2 mil millones de niños del mundo, ya que ninguna iglesia, denominación o agencia tiene todas las respuestas ni la capacidad para hacer esto. Las familias, iglesias, denominaciones, agencias que proporcionan recursos, misiones y agencias de cuidados están captando una visión global de asociaciones con mentalidad de reino, para el cuidado, la evangelización y el discipulado de los niños. Al estilo de nuestras asociaciones, debemos volver a los valores del reino reflejados en líderes siervos, humildad, oración, integridad, generosidad y equilibrio global.

Para el debate:

  • ¿Qué ejemplos alentadores tomados de su contexto puede usted compartir en relación con el trabajo en equipo a favor de los niños?
  • ¿Qué ejemplos de su contexto le preocupan respecto de esto?
  • ¿Con quién necesita contactarse o trabajar en asociación, para discipular a niños de manera más efectiva y duradera?
  • ¿Cómo podemos capacitar eficazmente a familias y trabajar en asociación con ellas en la tarea de discipular a niños?
  • ¿Cómo podrían aprovecharse los lenguajes universales de la cultura para el evangelismo y el discipulado entre niños y el trabajo asociado dentro del cuerpo de Cristo?

3. Reflexione sobre los niños desde una perspectiva bíblica: en iglesias, seminarios y escuelas bíblicas.

Existe una sensación de que, en los próximos años, capacitar a trabajadores cristianos para cuidar a niños y jóvenes será un importante desafío y una gran oportunidad para las iglesias, los seminarios y las escuelas bíblicas. Muchos seminarios están abordando esto no como una nueva moda ni distrayendo la atención de otras clases de capacitación valiosa, sino como la mejor manera de lograr lo que ya decidieron hacer: capacitar a toda la iglesia para llevar todo el evangelio a todo el mundo. La intención no es sólo producir líderes que estén mejor preparados para cuidar, evangelizar y discipular a niños, sino formar también líderes que entiendan la importancia del ministerio integral a los niños, y que a la vez puedan influenciar a otros en todos los niveles y en todos los contextos a favor de aquellos niños.

Para el debate:

  • ¿Hasta qué punto nuestras iglesias, seminarios y escuelas bíblicas están incluyendo a los niños en su enseñanza?
  • ¿Cuáles son algunos de los obstáculos para tomar a los niños en serio? (¿Es la escatología?
  • ¿Es una cierta manera de entender el discipulado? ¿Es una “desconexión” entre la teología y la práctica?)
  • ¿Cómo podríamos trabajar juntos, en una manera práctica, para resolver algunos de estos obstáculos?
  • ¿Cuáles son algunas de las preguntas teológicas más importantes en relación con los niños?

4. Reconocer y alentar el potencial de los niños.

Los grupos políticos, las compañías de marketing, los activistas ecológicos y personas de otras creencias comprenden claramente el potencial de los niños, y existe un interés emergente en el sentido de que tal conocimiento sea rescatado por el cuerpo de Cristo, porque [ese potencial] es nuestra herencia. Si se pudiera alentar a los niños a desarrollar sus dones y capacidades dados por Dios en el contexto de las relaciones con creyentes más maduros, entonces la fe de ellos tendría su fundamento en la vida diaria y nuestros esfuerzos de discipulado serían más duraderos. En otro nivel, dentro de los círculos de las misiones, se está viendo a los niños como importantes compañeros de misión. Y aun en otro nivel, muchos de los desafíos actuales del mundo son tan extremos que, pensando de manera realista, resolverlos llevará muchas generaciones y la esperanza de un cambio real radica en nuestros hijos y los de ellos.

Para el debate:

  • ¿Qué ejemplos alentadores puede compartir, desde su contexto, en relación con el estímulo del potencial de los niños?
  • ¿Cuáles son sus preocupaciones al respecto?
  • ¿Cómo podrían promocionarse las estrategias de misiones que estiman adecuadamente la importancia y la contribución de los niños?
  • ¿Cómo podríamos alentar a los niños a identificar, usar y desarrollar sus dones y capacidades dados por Dios, para promover una fe duradera?
  • ¿Cómo podríamos capacitar y desplegar estratégicamente a los niños para influenciar las misiones y producir un impacto en ellas?
  • ¿Cómo podríamos, desde nuestro evangelismo y discipulado, capacitar a niños para el maduro liderazgo futuro dentro del cuerpo de Cristo?
  • ¿Cómo podríamos, con nuestro evangelismo y discipulado, equipar a los niños para que tengan un rol en la transformación de la comunidad?

5. Compartir y contextualizar los recursos.

A la luz de la enormidad de la tarea de discipular a 2 mil millones de niños, y de la realidad de la falta de recursos en muchas iglesias para esta tarea, hay un creciente espíritu de generosidad y voluntad de compartir respecto de los recursos para el cuidado, evangelización y discipulado de los niños. También se está reconociendo de modo creciente que los recursos han tendido a desarrollarse en ciertas partes del mundo y distribuirse en otras, y que para avanzar juntos necesitamos facilitar el desarrollo y distribución de materiales adecuados y contextualizados en y de todas partes del mundo.

Para el debate:

  • ¿Qué recursos tiene usted  para el evangelismo, discipulado y cuidado eficaz de los niños?
  • ¿Pensó en la posibilidad de diezmar su propiedad intelectual para que otros dentro del cuerpo de Cristo puedan acceder a recursos de alta calidad?
  • ¿Cómo se podría dirigir y compartir la investigación para ayudar a lograr impulso, enfoque y compañerismo en torno a las necesidades de los niños?
  • ¿Qué rol deberían jugar el contexto y la cultura en la naturaleza de los recursos utilizados y desarrollados para la evangelización, discipulado y cuidado de los niños?
  • ¿Tiene usted acceso a recursos en su idioma?
  • ¿Tiene acceso a recursos adecuados a su cultura y contexto?
  • ¿Qué rol podría jugar (o qué ayuda necesitaría) para crear, desarrollar, compartir, traducir o facilitar tales recursos?
  • ¿Cómo podríamos aprovechar la tecnología para la distribución de recursos, el evangelismo, el discipulado y el cuidado, en maneras innovadoras?

6. Adaptarse al contexto tecnológico de los niños.

Aunque aún existen marcados contrastes entre las situaciones urbanas y las rurales, hay un creciente reconocimiento de que el contexto tecnológico de los niños es un foro importante en el cual alcanzarlos. Mientras que los adultos pueden migrar a este contexto, los niños se están transformando en ciudadanos de este contexto desde edades muy tempranas. Los niños de todo el mundo se están pareciendo más entre ellos como resultado de la globalización y la Internet. La tecnología magnifica grandemente el impacto de la globalización, el individualismo y secularismo en los niños, pero también abre oportunidades increíbles para la misión, así como oportunidades para hacer que la fe de los niños esté fundamentada en la vida cotidiana.

Para el debate:

  • ¿Cómo podríamos discipular a los niños de manera más eficaz, para que se desarrollen como cristianos en este contexto?
  • ¿Hemos considerado alentar a los niños, como nuestros ayudantes de misión, para que nos ayuden a adaptarnos al contexto tecnológico?
  • ¿Qué ejemplos alentadores puede compartir desde su situación en relación con el contexto tecnológico? ¿
  • Qué cosas le preocupan respecto de esto?

CONCLUSIÓN

Dios, en Cristo, está reconciliando consigo al mundo (2 Corintios 5:19). “La salvación es totalmente Su idea, y totalmente Su obra. Lo único que nosotros hacemos es confiar que Él lo hará… no desempeñamos el rol mayor. ¡Si así fuera, probablemente estaríamos alardeando de que hicimos toda la obra!”(10) También es verdad que “Él nos crea a cada por medio de Jesucristo con el propósito de que nos unamos al trabajo que Él hace, la buena obra que ha preparado para que nosotros hagamos, obra que más vale que estemos haciendo”. (11) Mientras tratamos de discernir la voluntad de Cristo para la evangelización del siglo XXI, parecería ser que ahora es el tiempo para sumarnos a las obras admirables que Dios está haciendo con los niños a través del cuerpo de Cristo. No hay niños “no alcanzados”. El tema es: “¿Quién los está alcanzando?” Están siendo atraídos por todos los ángulos por los partidos políticos, otras creencias, el secularismo, las corporaciones y un sin fin de otras causas. Por sobre todo, los niños del mundo necesitan conocer y seguir a Jesús. Él es su esperanza, su verdad, su paz y su futuro. El cuerpo de Cristo necesita niños con una fe profunda y duradera como compañeros de misión hoy y líderes de la iglesia y del mundo mañana.

Dios, en Cristo oramos que reconcilies contigo a los niños del mundo.

© The Lausanne Movement 2010

  1. Wendy Strachan y Simon Hood, editores. “Evangelization of Children”, Lausanne Occasional Paper # 47, 2004, p.12.
  2. Adaptado de Wendy Strachan y Simon Hood, Op. Cit., pp. 11-12.
  3. UNICEF Demographics of Children, http://www.unicef.org/
  4. UNICEF Demographics of Children, http://www.unicef.org/
  5. El discurso de David Young ante el Senado de los EE.UU. de Norteamérica, citado en Oxford Analytica, octubre de 2003.
  6. Barna, G, Transforming Children into Spiritual Champions: Why Children Should Be Your Church’s #1 Priority, Regal Books de Gospel Light, USA 2003.
  7. Dan Brewster, “The 4/14 Window: Child Ministries and Mission Strategies,” en Children in Crisis: A New Commitment. Phyllis Kilbourn, Ed.  Monrovia. MARC. 1996.
  8. Brewster, D, Child, Church and Mission: A Resource Book for Christian Child Development Workers, Compassion International, 2005, pp.141-142
  9. Bambang Budijanto, “Children, The ‘New’ Energy for 21st Century Mission. Edinburgh 2010 – Study Theme 5.” 2009.  (Manuscrito no publicado), p. 10.
  10. Traducción libre de Efesios 2:7-10. El pasaje bíblico original fue tomado de The Message®//REMIX™: The Bible in Contemporary Language, Copyright ©2003 by Eugene Peterson
  11. Ibid.

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