Pueblos Perdidos: La “cuarta parte” del mundo no atendido; especialmente budistas, hindúes y musulmanes

Nota del editor: El presente Texto Previo para Ciudad del Cabo 2010 fue escrito por S. Kent Parks (1) y John Scott como una reseña del tema a debatirse en la sesión Multiplex sobre “Pueblos Perdidos: La ‘cuarta parte’ del mundo no atendido”. Los comentarios a este texto realizados a través de la Conversación Global de Lausana serán remitidos a los autores y a otras personas para ayudar a dar forma a sus presentaciones finales en el Congreso.

 OVEJAS PERDIDAS, MONEDAS PERDIDAS, PUEBLOS PERDIDOS

 

Un día, las personas que acompañaban a Jesús, los recaudadores de impuestos y los pecadores, se agolparon a Su alrededor para escucharle decir: “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas…? ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma…? (Lucas 15). Esta multitud no tenía ningún problema para entender a Jesús. Sabían lo que significa estar perdido.

Años después, en unas visiones impactantes que le fueron reveladas en la isla de Patmos, el apóstol Juan ve un Cordero, como inmolado, parado en el centro del trono en el cielo. Surge una alabanza espontánea. “Tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación” (Apocalipsis 5).

El precio de compra con sangre ha sido pagado, y en la visión celestial Jesús está recibiendo la adoración que le corresponde. El trabajo ya fue hecho. ¿O no?

¿Cómo quería Jesús que todas estas personas perdidas, de cada linaje, lengua, pueblo y nación descubrieran que Él ya había pagado el precio por ellas? En sus historias de la oveja perdida y la moneda perdida, Jesús nos recuerda que la cosa más natural que uno hace cuando algo se pierde es ir a buscarlo. Aun cuando, en el caso de las ovejas, significa dejar las otra noventa y nueve para buscar a la perdida. Jesús llega a decirnos que el Pastor “se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron” (Mateo 18:13). ¿Hemos comprendido realmente esa verdad?

La diversidad de personas alrededor del trono celestial de Apocalipsis 5 nos obliga a preguntar:

  • Si el destino de la iglesia en la eternidad es una diversidad tan rica, ¿cómo puede ser que tantos pueblos siguen faltando del cuadro que Juan vio en su visión?
  • ¿Qué impacto tiene su ausencia en el resto de nosotros? ¿Alguna vez hemos nos hemos detenido a preguntarnos qué perdemos nosotros, en la iglesia mundial, porque ellos están perdidos?

Cuando las prioridades de Jesús por los perdidos y marginados son ignoradas por su iglesia, también son ignoradas casi dos mil millones de personas. ¿Quiénes son la cuarta parte olvidada de la población del mundo?

PUEBLOS OCULTOS: LA CUARTA PARTE OLVIDADA

En el histórico Congreso de Lausana de 1974, Ralph Winter sacudió al mundo evangélico al traer a su atención la difícil situación de los “pueblos ocultos”:

Nuestra exaltación del hecho que cada país del mundo ha sido penetrado ha permitido a muchos suponer que cada cultura ha sido penetrada a esta altura. Este equívoco es un mal tan extendido que merece un nombre especial. Llamémoslo “ceguera de pueblos”; es decir, ceguera a la existencia de pueblos separados dentro de los países. (2)

Estos “pueblos separados” son mayormente musulmanes, hindúes y budistas, e incluyen importantes poblaciones urbanas. Han sido descritos como pueblos no alcanzados, pueblos menos evangelizados o pueblos menos alcanzados y, como lo que posiblemente sea la descripción más precisa y perturbadora de todas, pueblos ignorados. El Dr. Winter y otros después de él han intentado generar un movimiento global de la iglesia hacia estos pueblos. Sin embargo, a pesar de todos los artículos, debates y conferencias, hoy, 36 años después, esta cuarta parte olvidada sin acceso al evangelio aún constituye más del 28% de la población mundial (3) y el 41% de las personas del mundo son miembros de un pueblo sin ninguna iglesia viable. (4)

Para poner esto en perspectiva, Bill Gates acababa de graduarse de la escuela secundaria y estaba por entrar en la Universidad de Harvard cuando el Dr. Winter habló en el primer Congreso de Lausana en 1974. Ese mismo año apareció el primer anuncio de una computadora personal, con 1K de memoria programable, a un costo de 565 dólares. Hoy hay 2000 millones de computadoras en uso, operadas en los lugares más remotos, con memorias al menos un millón de veces mayores que esa primera computadora. ¿Quién hubiera imaginado un cambio tan asombroso allá por 1974?

¿Por qué no hemos visto un cambio igual de dramático entre los Pueblos Perdidos durante este mismo período? ¿Qué ocurrió? O, más importante, ¿qué no ocurrió? ¿Y por qué no ocurrió?

DESAFÍOS

Tristemente, debemos reconocer que las principales razones de este olvido yacen dentro de nuestra comunidad cristiana global: dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo y recursos a nosotros mismos, aun sufrimos de “ceguera de pueblos”, nuestras prioridades están en otra parte y estamos involucrados en batallas teológicas entre nosotros. Sumado a esto, el costo personal para el ministerio a estos pueblos es elevado y exige que los obreros atraviesen barreras culturales, lingüísticas, sociológicas y religiosas. Y muchos de estos pueblos han estado geográficamente distantes también. Nos centraremos primero en estos y otros desafíos externos.

Desafíos externos

Oralidad / Alfabetización: Más de mil millones de adultos en el mundo prefieren aprender usando medios orales. Algunos no tienen otra opción. Siguen estando aislados del evangelio, no por su ignorancia sino por la insistencia continua de la iglesia en la palabra escrita para el evangelismo y el discipulado.

Pobreza bíblica: Mientras que la iglesia continúa focalizándose en alcanzar a las poblaciones mayoritarias que son similares a ella, muchos pueblos aún no han oído las buenas nuevas de Jesucristo en su propio idioma. El idioma no es simplemente una cuestión de comprensión; la identidad de muchos pueblos está envuelta en su idioma. Y, donde sí existen traducciones, en diversos formatos, a menudo la distribución es inadecuada, especialmente fuera del Norte Global.

Cultura/Sociedad: La resistencia a influencias del exterior ayuda a aislar a culturas de la exposición a intrusiones poco útiles, pero también de las verdades liberadoras del evangelio. Además, los mensajeros transculturales bienintencionados pero mal capacitados a veces terminan, por sus métodos, inoculando contra el evangelio a su público objetivo. Lo que parece ser resistencia al evangelio podría ser simplemente una reacción a nuestra metodología, más que un rechazo a Jesús.

Y, como iglesias, a menudo no vemos nuestras propias fallas e injusticias culturales, centrándonos en cambio en las fallas de otras culturas cercanas. Frecuentemente no estamos dispuestos a cruzar barreras culturales por nuestra conformidad con nuestra propia cultura o nuestro prejuicio respecto de comunidades que son diferentes a nosotros.

Aislamiento político: Muchos gobiernos restringen o prohíben la evangelización de sus ciudadanos y persiguen a creyentes dentro del país. En un país de Oriente Medio, se ofrecen recompensas a todo el que exponga a un grupo de oración. Además, a menudo los obreros no logran llegar a los pueblos que desean servir.

Aislamiento religioso: Las autoridades religiosas individuales o las comunidades religiosas a menudo hacen todo lo posible para impedir que sus miembros sean expuestos a cristianos y a su mensaje. Las personas interesadas de Somalia ponen sus vidas en peligro cada vez que escuchan transmisiones radiales cristianas.

Aislamiento geográfico: Muchos grupos –por ejemplo, tibetanos y nómades– viven en lugares remotos, y tienen poca comunicación con el mundo exterior. Esto hace que sea difícil enviar y apoyar a misioneros transculturales, y las condiciones naturales, como el clima, a menudo impiden que estos misioneros vivan en una localidad por un tiempo largo.

Debido a que la habitual mentalidad de iglesia está centrada en instalaciones y programas estacionarios, los pueblos nómades plantean un desafío especial. En palabras de un pastor de camellos somalí de África Oriental: “Cuando usted pueda poner su iglesia en el lomo de mi camello, entonces creeré que el cristianismo fue hecho para nosotros”.

Persecución y terrorismo: El terrorismo y el fundamentalismo religioso presentan desafíos enormes a la extensión del evangelio. La persecución de cristianos produce la muerte de más de 165.000 creyentes al año (500 diarios). Mientras que muchos cristianos permanecen fieles al llamado de su Señor frente a esta persecución, otros se echan atrás por temor.

Aislamiento social: El sistema de castas en el sur de Asia es un ejemplo. La pobreza económica es también una espada de dos filos: las necesidades de las personas pueden ser abrumadoras, y las condiciones de vida extremas crean desafíos personales para los obreros cristianos.

Migración: Hoy más de 30 millones de refugiados políticos (equivalentes a la población total de Uganda o Perú) han sido desplazados dentro de sus propios países, y más de 100 millones de ellos han huido a otros países. Los refugiados económicos se cuentan por millones.

Desafíos internos dentro del cuerpo de Cristo

Además de estos desafíos externos, y los internos señalados arriba –“ceguera  de pueblos”, falta de prioridad dada a los Pueblos Perdidos y el alto costo personal del ministerio–, hay otros obstáculos poderosos, como:

Mal uso de los recursos de Dios. Los cristianos aún sólo damos alrededor del 1% de nuestro dinero a causas cristianas. De este dinero dado para causas cristianas, el 95% se destina a la iglesia. Menos de 1% se usa para alcanzar al 28% del mundo que no tiene acceso al evangelio. El 90% de los misioneros trabajan entre el 33% del mundo que dice ser cristiano. Sólo entre 2 y 4% de los testigos cristianos transculturales sirven a este 28%.

Se confunde conciencia con avance: Al saber cada vez más la iglesia mundial acerca de los pueblos no alcanzados, la “ventana 10-40”, el “mundo A” y redes orientadas por fechas, como el movimiento AD 2000, algunos han supuesto erróneamente que las necesidades de estos pueblos ya han sido cubiertas. Otros creen que las cifras se han exagerado; no puede haber tantos Pueblos Perdidos. Todavía otros simplemente se han cansado del mensaje y expresan su deseo de seguir adelante hacia algo supuestamente más pertinente.

Una comprensión errónea de las “etnias”

Jesús nos dice que hagamos discípulos en todas las etnias. El poder del concepto de la etnia (pueblo o grupo humano) para focalizar el pensamiento estratégico de las personas comenzó a usarse para redefinir toda clase de estratos de la sociedad como un “pueblo”. Así que los jóvenes, los discapacitados, las prostitutas o los conductores de taxis en ciertas ciudades (que son en realidad segmentos o estratos de la sociedad) comenzaron a ser definidos como “pueblos”. Pero esta definición no es realmente una etnia. Una mejor comprensión del término etnia se correspondería con un grupo humano etnolingüístico/etnocultural que incluye los diversos estratos de jóvenes, habitantes urbanos, habitantes rurales, ricos, pobres, discapacitados, etc.

La cultura “cristiana” a distinción de la verdad del evangelio

Muchos escritores han ilustrado la verdad de que los pueblos perdidos a menudo rechazan los “decorados” que agregamos al evangelio a distinción de rechazar a Cristo. Jesús está tan oculto en nuestro envoltorio cultural y teológico (incluyendo el materialismo, el fariseísmo, el denominacionismo, etc.) que difícilmente puedan oír el evangelio básico. Uno de los principales desafíos para alcanzar a los no alcanzados es estar dispuestos a dejar de lado nuestro bagaje cultural étnico y cristiano mientras luchamos por un modelo que incluya sólo la verdad bíblicamente necesaria al compartir el evangelio y al buscar hacer discípulos entre los no alcanzados.

Batallas teológicas entre nosotros: Diferentes visiones acerca del evangelismo y la escatología han llevado a equívocos y divisiones entre la comunidad cristiana, quitando energía que podría dirigirse hacia el ministerio. La mayoría de las personas que se dedican a las misiones están de acuerdo en que “palabra” y “obras” deben ir de la mano. (5) Pero ante la ausencia de un diálogo que podría haber llevado a una comprensión mutua, las creencias divergentes acerca de qué aspecto tendría esto en la práctica han generado caricaturas poco útiles (6) desde todos los lados de la conversación.

¿Qué significa dar testimonio de las buenas nuevas? Los que se concentran en la urgencia de presentar un mensaje de salvación verbal son caracterizados frecuentemente como promotores de un evangelio demasiado simplista y truncado. Y los que se concentran en la prioridad de la justicia y la renovación social son criticados por descuidar la principal tarea que dio Jesús a sus seguidores: presentar el mensaje de salvación personal.

Los diferentes puntos de vista sobre la escatología siguen la misma línea. Algunos toman Mateo 24:14 como su principal marco para construir una teología y estrategia de misión: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. Para ellos, la pregunta fundamental es: ¿Qué podemos hacer para evangelizar al mundo más rápidamente y acelerar el retorno del Señor? Otros desconfían de lo que parece ser falta de profundidad en la teología y el ministerio, cuestionando la creencia de que podemos acelerar el retorno del Señor a través de nuestros esfuerzos. También se preguntan si las grandes estrategias para evangelizar el mundo están guiadas más por el Espíritu Santo o por un espíritu empresario. Algunos no pueden imaginar hacer ministerio sin los correctivos de la reflexión teológica y la contextualización, mientras que otros cuestionan si toda esa teoría alguna vez resulta en acción.

UN CAMINO HACIA DELANTE

Si la urgencia sólo está relacionada con el tiempo y el evangelismo está restringido a la proclamación verbal, sin duda es inadecuado. O si la urgencia se relaciona sólo con cuestiones de justicia y preocupaciones sociales, y el evangelismo está restringido a obras, es igualmente inadecuado. Pero hay un camino hacia adelante que brinda una síntesis significativa, construido sobre las siguientes creencias:

Mateo 24:14 es a la vez una afirmación de lo que Dios hará y de lo que ocurrirá cuando el cuerpo de Cristo es obediente. Dios está buscando personas que estarán en las primeras líneas con Él cuando cumpla esto. Pero nuestra desobediencia puede demorar su cumplimiento. Israel experimentó esto con los diez espías y la demora de cuarenta años causada por su desobediencia, producto de la timidez y la rebelión.

Por lo tanto, el discipulado basado en la obediencia es esencial. A menos que surjan congregaciones reproductoras de discípulos obedientes para ayudar a transformar la sociedad, nuestros esfuerzos no sólo son inadecuados, sino que son fraudulentos. El mandato de Jesús es hacer discípulos en pueblos (etnos), no crear clubes que se reúnen el domingo.

Si bien este proceso de discipulado es siempre costoso y lleva una vida desarrollar plenamente, el verdadero cambio puede ocurrir rápidamente, cuando los seguidores son enseñados a obedecer en palabra y acción en su comunidad. Han surgido movimientos concretos en China, el sur de Asia y África que son rápidos, profundos y transformacionales (ver abajo).

El Espíritu nos llama a seguirlo en un nivel macro, aun mientras cada uno de nosotros sirve localmente. Dios es un Dios de orden y puede guiar en la planificación micro como macro por igual. Pero cualquier plan que no esté inspirado por el Espíritu Santo es inútil.

Lo que es más importante aún: el hecho de que la cuarta parte olvidado está perdiendo el gozo de conocer y amar a Jesús un día más debe crear en nosotros un sentido de urgencia. Nuestra urgencia surge del hecho de que estamos tan enamorados de Jesús que queremos presentárselo a cada pueblo cuanto antes y de la forma más completa, para dar a las personas acceso a la vida abundante en Jesús y permitirles huir de sus vidas impotentes y vanas fuera de Él, ahora y en la eternidad (Ef. 4.19ss).

Lecciones que estamos aprendiendo

El desafío de alcanzar a estos Pueblos Perdidos es enorme. Pero ha impulsado a algunos a volver a pensar en forma crítica sus enfoques y a orar fervientemente por avances que lleven a un discipulado que sea profundo, transformacional y que abarque a toda la comunidad. Algunas de las lecciones que estamos aprendiendo de los nuevos enfoques del ministerio entre los pueblos menos alcanzados van en contra de la intuición y desafían la sabiduría misionológica convencional: (7)

1.  Aquellas que parecen las personas incorrectas con las cuales comenzar pueden ser las personas correctas

  • Ir lento para ir rápido.
  • Centrarse en pocos (o en uno) para ganar a muchos.
  • No hacer evangelismo personal, para que muchos escuchen. No hacer evangelismo masivo, para que las masas escuchen.
  • Testificar sólo cuando y donde las personas están listas para escuchar.
  • Una persona de adentro nueva o sin experiencia es más eficaz que una persona de afuera altamente capacitada y madura.

2.  Confiar en que la Biblia hablará (aun entre personas que no tienen ningún trasfondo bíblico)

  • Comenzar por la creación, no por Cristo.
  • Se trata de descubrimiento, no de predicar o enseñar.
  • La obediencia es más importante que el conocimiento.

3.  Confiar en personas comunes para que hagan cosas fuera de lo común

  • Discipular para la conversión, no convertir para hacer discípulos.
  • Centrarse en personas comunes y corrientes y no en cristianos profesionales o vocacionales.
  • Dejar que los perdidos lideren los estudios bíblicos.

4.  Esperar reproducción a través de la multiplicación, no la suma

  • El mejor momento para que una iglesia plante una nueva iglesia es cuando es nueva.
  • Los edificios destruyen la plantación de iglesias.

5.  Esperar que los lugares más difíciles produzcan los mayores resultados
La reflexión sobre estas lecciones podría permitirnos, como representantes del Cuerpo de Cristo global, ser catalizadores para el ministerio eficaz entre los Pueblos Perdidos del mundo. Al considerar nuestros propios contextos, ¿cuáles de estas lecciones contrarias a la intuición podríamos adaptar y aplicar a los ministerios en los que ya estamos involucrados?

Movimientos transformacionales hacia Cristo

Como resultado de poner estas lecciones en práctica, están ocurriendo cosas asombrosas entre los pueblos menos alcanzados, especialmente en China, el sur de Asia y África. Dios está levantando grupos multiplicadores de personas que obedecen a Cristo y que están cambiando comunidades, libres de programas, edificios y gastos administrativos. Han surgido más de cien de estos movimientos en años recientes.

Estos movimientos orientados hacia Cristo, también llamado Movimientos de Plantación de Iglesias (MPI), combinan todos los aspectos del evangelio, abarcando la transformación social, la predicación verbal del evangelio, el discipulado basado en la obediencia, los milagros, la adoración y más. Por ejemplo, en partes de América Latina, las iglesias celulares han intervenido para brindar salud, bienestar y educación donde los gobiernos no lo han hecho (Jenkins, The Next Christendom).

Tres características de este tipo de movimientos son la reproductibilidad, el tejido sinérgico de ministerios, y el sacrificio y la dificultad (ver Garrison, Church Planting Movements). A medida que testigos transculturales ingresan a un grupo y las personas responden, surgen nuevas congregaciones de discípulos, que frecuentemente se reúnen en hogares. A estas congregaciones se les enseña a obedecer la Biblia, a comenzar nuevas congregaciones y a ministrar a su comunidad y más allá. Los discípulos que van surgiendo son capacitados para ser líderes en la congregación y en la comunidad, y a capacitar inmediatamente a otros líderes, que capacitarán a otros líderes. Para más información sobre las características de los movimientos de plantación de iglesias transformacionales que han sido documentados en una amplia variedad de diferentes contextos en todo el mundo, ver los siguientes artículos:

• “Church planting movements defined” [Movimientos de plantación de iglesias definidos]

• “World A, B & C” [El mundo A, B y C]

• “Church planting movements: 10 universals, 10 common elements, 7 killers” [Movimientos de plantación de iglesias: 10 universales, 10 elementos comunes, 7 destructores]

• “Church planting movements then and now” [Movimientos de plantación de iglesias, entonces y ahora]

Lo que Dios está haciendo en el mundo hindú (2622 Pueblos Perdidos, 987 millones de personas (8))

Nepal: El fuerte avance en Nepal que atraviesa líneas de castas en todo el país es una de las asombrosas obras de Dios. En 1950 no se sabía de ningún creyente. La primera iglesia se formó en 1959 con 29 creyentes (9); se estimaba que había 7.400 cristianos en 1970 (10); para el año 1985 había unos 50.000 creyentes. En el clímax de la persecución, en 1990, había 200.000 (11); 574.000 en 2000; 904.000 en 2010. (12)

India: En un lugar conocido históricamente como un “cementerio misionero”, un movimiento de plantación de iglesias entre el pueblo bopurí durante 20 años produjo más de 80.000 nuevas iglesias y más de 4 millones de creyentes bautizados y obedientes. (13)

Estado de Madhya Pradesh  en India: un movimiento de plantación de iglesias produjo 4.000 congregaciones en 7 años. (14)

Lo que Dios está haciendo en el mundo budista (575 Pueblos Perdidos, 617 millones de personas). (15)

Mongolia: En 1989 tal vez podían encontrarse cuatro creyentes, ex budistas. Un movimiento de plantación de iglesias en la década de 1990 en Mongolia Exterior produjo más de 10.000 seguidores de Jesús, mientras que un movimiento posterior en Mongolia Interior produjo más de 50.000 nuevos creyentes. (16)

Tailandia: En Tailandia central un obrero comenzó con desarrollo comunitario y económico y continuó con plantación de iglesias intencional, lo que llevó al comienzo de transformación en la comunidad local.

Lo que Dios está haciendo en China

En 1949 había unos 1,5 millones de protestantes en China. Ahora podría haber más de 100 millones de cristianos, o más (17) que han crecido en número a través del sacrificio y el compromiso en compartir la fe, la oración y la adoración a pesar de la persecución.

  • En la provincia de Henan los seguidores de Cristo crecieron desde un total de un millón a más de cinco millones en sólo ocho años. (18)
  • En el sur de China un movimiento de plantación de iglesias produjo más de 90.000 creyentes bautizados en 920 iglesias hogareñas en un período de ocho años. (19)
  • En 2001 un recién surgido movimiento de plantación de iglesias produjo 48.000 nuevos creyentes y 1.700 nuevas iglesias en un año. (20)

Lo que Dios está haciendo en África (21)

  • Durante el último siglo, la cantidad de creyentes ha crecido de nueve millones a más de 360 millones.
  • Cada mes, se estima que comienzan 1.200 nuevas iglesias en África.
  • En ocho meses, 28 evangelistas etíopes llevaron a 681 personas a Cristo y comenzaron 83 nuevas iglesias.
  • Hoy, después de años de resistencia al evangelio, unos 90.000 de los 600.000 masai de Kenia son seguidores de Jesucristo.

Lo que Dios está haciendo en el mundo musulmán (3354 Pueblos Perdidos, 1.460 millones de personas) (22)

Turquía: En 1960, se sabía de 10 creyentes. En 2000, se estimaba que había 2.000. En 2010, World Christian Database indica 14.000 creyentes. (23) Si bien muchos ven apertura, hay todavía un largo camino a recorrer.

Bangladesh: Entre 1998 y 2003, el Movimiento Isa Jamaat produjo más de 250.000 creyentes de trasfondo musulmán que adoraban en unas 8.000 iglesias contextualizadas. (24)

La península Arábiga: El avance ha sido lento en esta región desde los esfuerzos de Samuel Zwemer iniciados en 1890. Un enfoque claro de oración sobre esta región desde la década de 1990 ha producido algunos inicios. A pesar de los desafíos, se estima que hay más de 74.000 creyentes en la península Arábiga. (25)

DETENGAMOS LA INJUSTICIA ESPIRITUAL

Si bien estas historias son alentadoras, más de una cuarta parte de los pueblos del mundo aún no tienen ninguna oportunidad para escuchar el mensaje del amor de Dios ni verlo demostrado en acción. ¿Podemos llamar a esta falta de respuesta de parte de nosotros, que lleva a un sufrimiento y una desesperanza innecesarios de parte ellos, con un término que sea menos que “injusticia espiritual”? Hoy estos Pueblos Perdidos prácticamente carecen de toda opción con relación al evangelio. Aún tienen que seguir a Aquél que dijo: “Seguidme”, no porque hayan rechazado su llamado, sino porque nunca lo oyeron.

Cada vez que alguien se pierde, especialmente niños y jóvenes, toda la comunidad se moviliza rápidamente para buscarlos. ¿Por qué no ha ocurrido esto con todos estos Pueblos Perdidos? ¿Qué dice acerca de nuestras prioridades como iglesia global cuando 3% de los obreros y menos del 1% de los recursos económicos dados a las misiones se canalizan a la búsqueda de estos Pueblos Perdidos?

La mayoría de las personas llegan a la fe a través de una relación con alguien que conocen y es de su confianza. Sin embargo, más de 8 de 10 musulmanes, hindúes y budistas no conocen personalmente a un solo seguidor de Cristo. ¿Qué implicaciones tiene esto para el reino? Cada día que pasa sin acercarse en amistad a estos Pueblos Perdidos significa que pierden las oportunidades que todos damos por sentadas: conocer a Jesús personalmente, ser llenos de Su gozo y paz, tener Su Espíritu en nosotros, experimentar vida abundante y tener Su poder para ayudar a cambiar la sociedad.

Imagine el impacto si, en vez de simplemente seguir justificando nuestros propios campos de ministerio, invirtiéramos nuestra energía colectiva en abordar esta injusticia espiritual y dijéramos: “Sí, como iglesia mundial no vamos a permitir que esto continúe”.

¿PERDIDOS Y HALADOS? ¡AÚN NO!

¿Recuerda la visión del apóstol Juan del Cordero inmolado? Más tarde tuvo otra visión de “una gran multitud, […], de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, […], y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos” (Ap. 7:9-17).

¡Que cuadro hermoso! Pero, ¿hemos pasado por alto el elemento traumático que hace que el triunfo en esta visión sea tan poderoso? Estos pueblos han estado hambrientos y sedientos. No han tenido suficiente comida o agua potable. El sol ha caído sobre ellos con un calor abrasador. Han carecido de protección de los elementos. No han tenido ningún pastor que los llevara a agua fresca. Han tenido muchos motivos para llorar. ¡Cuán poderosamente describe esto a los Pueblos Perdidos del mundo de hoy!

Escuchemos nuevamente las palabras de Ralph Winter en el primer Congreso de Lausana, en 1974:

Debemos tener esfuerzos radicalmente nuevos de evangelismo transcultural para testificar eficazmente a 2387 millones de personas. Y no podemos creer que podemos seguir prácticamente ignorando esta prioridad suprema. (26)

No podemos permitirnos el lujo de seguir ignorando a estos pueblos. Sin embargo, esto es exactamente lo que ha ocurrido. Aquí estamos, treinta y seis años después, y muchos de estos mismos grupos siguen siendo Pueblos Perdidos.

En el más reciente encuentro importante de Lausana, el Foro de Pattaya, Tailandia, en 2004, los participantes afirmaron que:

Deben dirigirse importantes esfuerzos hacia aquellos que no tienen acceso al evangelio. El compromiso de ayudar a establecer iglesias autosustentadas dentro de los 6000 restantes pueblos no alcanzados sigue siendo una prioridad central. [negritas nuestras]

¿Qué nos dice hoy si nuestro “compromiso de ayudar a establecer iglesias autosustentadas dentro de los 6000 restantes grupos no alcanzados” ha tenido tan poco impacto sobre nuestro comportamiento o en estas comunidades?

¿Qué será necesario para que convirtamos a esta prioridad central en algo verdaderamente central para la misión del movimiento de Lausana y la iglesia mundial? ¿A qué estamos dispuestos a comprometernos individualmente, como organización, regionalmente y colectivamente?

¿Qué será necesario para que reasignemos los recursos a nuestra disposición para que estos Pueblos Perdidos ya no tengan que enfrentar una vida sin esperanza y sin Cristo ahora y en la eternidad? ¿Qué relaciones, habilidades, capacidades, intercesión e influencia estamos dispuestos a poner en juego?

Y, finalmente, ¿qué será necesario para que hagamos que este sea el último Congreso de Lausana donde necesitemos poner de relieve a los Pueblos Perdidos? No porque hayamos renunciado y les hayamos dado la espalda, sino porque ya no están perdidos y han ocupado sus lugares alrededor del trono como sacerdotes para servir a nuestro Dios.

Los dos mil millones de personas que constituyen estos grupos no saben que están perdidos. Pero Jesús sí. Él conoce cada uno de sus nombres. Y nos invita a unirnos a Él en lugares como India, Pakistán, China, Nepal y Bangladesh, donde vive la mayor concentración de pueblos no alcanzados, atravesando culturas e idiomas, sufriendo incomodidades y peligros y a menudo grandes distancias, para hacernos amigos de ellos y compartir las buenas nuevas del reino.

¿Por qué debemos hacer esto?

No porque sea nuestro deber,

si bien lo es.

No porque traerá vida eterna a muchos,

si bien lo hará.

No porque mejorará las condiciones de vida de los pobres,

si bien lo hará.

No porque mejorará la estabilidad de las instituciones mundiales,

si bien lo hará.

No porque mejorará la mayordomía ambiental,

si bien lo hará.

No porque seremos recompensados,

si bien lo seremos.

Debemos discipular a las naciones porque Jesús es digno de recibir la honra, la gloria y la alabanza de ellas.

(Apocalipsis 5:12 y 7:9) Del Proyecto Josué: “Estado de la Evangelización Mundial – 2004”

© The Lausanne Movement 2010

  1. Seudónimo
  2. “The New Macedonia,” Conferencia de Lausana sobre la Evangelización Mundial de 1974.
  3. David Barrett, Todd Johnson y Peter F. Crossing, “Status of Global Mission, 2005, in Context of 20th and 21st Centuries,” International Bulletin of Missionary Research, enero de 2005, pág. 29.
  4. El Proyecto Josué define un pueblo no alcanzado o menos alcanzado como un pueblo entre el cual no hay ninguna comunidad autóctona de creyentes cristianos con cantidad y recursos adecuados para evangelizar a este pueblo.
  5. Y muchos agregaría un tercer elemento: “milagros”.
  6. Las caricaturas se crean cuando los rasgos o peculiaridades distintivas de un tema son exagerados para producir un efecto obviamente ridículo o grotesco.
  7. Estas afirmaciones contrarias a la intuición de varios Movimientos de Plantación de Iglesias en todo el mundo han sido compilados por David Watson. Esperamos tener un documento más completo disponible pronto: Counter-Intuitive Lessons Learned from Least-Reached Peoples.”
  8. Proyecto Josué (www.joshuaproject.net/great-commission-statistics.php)
  9. Operación Mundo (www.operationworld.org/country/nepa/owtext.html)
  10. World Christian Database
  11. Operación Mundo (www.operationworld.org/country/nepa/owtext.html)
  12. World Christian Database
  13. A Survey and Analysis of the Bhojpuri Church Planting Movement in Uttar Pradesh and Bihar, Northern India, octubre de 2008. Este fue un extenso proyecto conjunto realizado por CityTeam, Asian Partners, IMB, OM y otros asociados locales.
  14. David Garrison, Church Planting Movements, How God Is Redeeming a Lost World, (Midlothian, VA:  Wigtake Press, 2004), pág. 36.
  15. Proyecto Josué (www.joshuaproject.net/great-commission-statistics.php)
  16. Garrison, pág. 68.
  17. World Christian Database informa 114 millones de cristianos en China en 2010.
  18. Garrison, pág. 53
  19. Ibid., pág. 49
  20. Ibid.
  21. Ibid., pág. 85
  22. Proyecto Josué (www.joshuaproject.net/great-commission-statistics.php)
  23. World Christian Database
  24. Kevin Greeson, Camel Training Manual, (Midlothian, VA:Wigtake Press, 2004), pág.12
  25. World Christian Database
  26. “The New Macedonia,” Conferencia de Lausana sobre la Evangelización Mundial de 1974.
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