El llamado a la integridad personal consiste en alinear toda la vida con la persona, la enseñanza y el ejemplo de Jesucristo. Jesús es el Señor de todo. No hay ningún sector de la sociedad, ningún rincón de la creación, ningún aspecto de la vida personal que Cristo no reclame como suyo. Ni las finanzas, ni los negocios, ni la sexualidad, ni los motivos. La integridad tiene que ver con la totalidad a nivel personal.

La Red de Integridad Mundial (GIN), una red temática del Movimiento de Lausana y la Alianza Evangélica Mundial, reconoce la oportunidad de construir un terreno común con quienes aún no creen y de preparar el camino para la proclamación y posterior demostración del evangelio. La GIN también tiene la oportunidad de movilizar a la iglesia mundial y a sus líderes, para que la iglesia no socave o deshaga con su hipocresía y su falta de integridad todo lo que se está haciendo para dar testimonio de las buenas nuevas de Jesús en todo el mundo.

Luchemos por una cultura de plena integridad y transparencia. Escogeremos andar en la luz y la verdad de Dios, porque el Señor escudriña los corazones y le agrada la rectitud. El Compromiso de Ciudad del Cabo II-E-4II-E-1

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