América Latina

¡Bienvenidas todas las voces!

“El tiempo de la canción ha llegado”, las voces se unen en un enorme coro universal que anuncia la consumación del plan de Dios (Cnt 2:12, Ap 19:5). Hubo un tiempo cuando las voces eran pocas….Pero durante las últimas décadas muchas voces se han incorporado, y otras nuevas siguen llegando de lugares inesperados. La polifonía  es rica, diversa, apasionante.

Las voces de América Latina, como las voces de otras naciones, fueron convocados por el Gran Conductor. Y ninguna de esas voces son solistas. Ellas han venido para unirse y contribuir al coro, uno compuesto por diversas voces, cada una con su característica irremplazable. La maravilla se ve en que aún siendo tan distintas, todas las voces se complementan y la obra que representan es memorable. Aún así, el centro de atención no son las voces; es el Gran Conductor. No solo él fue quien escogió la partitura,  y conoce la mejor manera de ejecutarla, sino que convocó también a las voces y les enseña cómo interpretarla. El hace posible que todas canten en completa armonía porque sabe el tiempo, el ritmo y la velocidad. ¡Si, hay muchas voces, pero el centro es el Conductor!

Sugiero que el Movimiento de Lausana es parte del gran coro global que invita a otras voces para unirse, esas otras voces que no siempre han sido tenidas en cuenta. En este coro hay lugar para todos. Dios le ha dado en particular a la iglesia en América Latina una visión, pasión y compromiso por misiones. Tenemos personas llamadas y preparadas. Tenemos afinidad cultural y la capacidad para establecer relaciones significativas. Como latinos hemos recibido gracia especial de parte de Dios para la misión en el mundo. Vemos personas con un corazón pionero para llevar el evangelio de Jesús. Vemos iglesias dispuestas para participar, con sensibilidad para con la gente y con  compromiso para que el evangelio cause un impacto en cada esfera de la sociedad. ¡Hay un movimiento creciente de misiones desde América Latina y es parte fundamental del mover global de Dios! Por encima de todo, tenemos un profundo amor por Dios, y eso es lo que realmente importa.

La iglesia en América Latina tiene mucho para brindar. Desde nuestra región estamos entusiasmados con ser parte – con todas las otras voces – de esta gran interpretación para la que el Conductor nos ha preparado. Vamos a cantar y servir juntos, para que el mundo escuche nuestra canción. ¡La época de cantar llegó!

Daniel Bianchi, D Min

Director Regional del Movimiento de Lausana para América Latina

 

Print Friendly, PDF & Email