LOS “CRISTIANOS” AUSENTES: UN LLAMADO MUNDIAL

La Declaración de Lausana sobre el Cristianismo Nominal de Roma 2018

Algo ha salido tremendamente mal. Una tercera parte de los habitantes del mundo se llaman a sí mismos “cristianos”, pero una proporción significativa de ellos están ausentes. Muchos de ellos están ausentes de nuestras iglesias. Otros muchos están físicamente presentes, pero en realidad están ausentes de la alegría de conocer y seguir a Cristo. ¡Algo debe cambiar! La misión hacia los cristianos nominales está, con demasiada frecuencia, ausente de la agenda de la iglesia mundial y de sus líderes.

PRIMERA PARTE

Respondiendo al mandato bíblico de comunicar y vivir el evangelio de Jesucristo, cuarenta teólogos, misiólogos, científicos sociales y prácticos de la misión de todas las regiones del mundo nos hemos reunido en Roma buscando renovar el enfoque sobre el tema crucial del testimonio cristiano entre los cristianos nominales. Lo hemos hecho en el “espíritu de Lausana”, es decir con oración, estudio, colaboración, esperanza y humildad, y con un sentido renovado de la urgencia de completar la tarea que el Señor Resucitado ha dado a su iglesia.

Al encarar nuestra tarea, nos hemos basado en el rico legado evangélico del Movimiento de Lausana, recogido en El Pacto de Lausana(1974), El Manifiesto de Manila(1989) y El Compromiso de Ciudad del Cabo(2011), como los tres documentos fundacionales.[1] En documentos y encuentros anteriores, el Movimiento de Lausana ya había reflexionado sobre los desafíos misionales del cristianismo nominal en relación con los católicos romanos, los ortodoxos y los protestantes.[2] Ahora llevamos estas reflexiones más lejos con el objetivo de considerar la situación actual e incluir al cristianismo nominal en relación con los evangélicos.

Conscientes del peligro de la superficialidad y la simplificación excesiva, hemos escogido un enfoque renovado desde las tres perspectivas diferentes, aunque relacionadas, de la ciencia social, la teología y la misiología.

Desde un punto de vista sociológico, el fenómeno del cristianismo nominal se describe frecuentemente en términos negativos de cristianos que, o bien no están afiliados, o no son practicantes, o no están convertidos o no están comprometidos. El límite fundamental de estos indicadores es que todos están definidos por la negación. Los aspectos de creer, pertenecer y comportarse sugieren que las siguientes dimensiones podrían ser usadas como parámetros: 1. Iniciación (convertirse en cristiano); 2. Fe (experiencia espiritual, creer en); 3. Creencias (conocimiento, creer que); 4. Adhesión a una iglesia (membresía u otra forma de afiliación); 5. Participación en la iglesia (asistencia y ministerio); 6. Vida espiritual; y 7. Práctica en la vida diaria (personal y pública). Estos parámetros podrán ser usados luego para evaluar la orientación y la dirección del camino de acercamiento o alejamiento de la madurez en Cristo.

Uniendo estos hilos, los cristianos nominales pueden ser descritos de la siguiente manera: Personas que se identifican con una iglesia cristiana o con la fe cristiana, pero contradicen los principios cristianos básicos en relación a cómo convertirse en cristianas, la fe, las creencias, la participación en la iglesia y la vida diaria.

Hablando teológicamente, si bien el nombre “cristiano” ya estaba en uso en los tiempos del Nuevo Testamento, fue con posterioridad que se convirtió en la autodenominación de los seguidores de Jesús. Entrelazando diferentes hilos bíblicos acerca de la identidad de ser un cristiano, El Pacto de Lausana[3] se refiere a una persona que tiene las siguientes características: 1. Fe en el Cristo histórico y bíblico como Salvador y Señor; 2. Arrepentimiento hacia Dios y reconciliación con Dios; 3. Compromiso con el discipulado mediante el seguimiento de Cristo por el poder del Espíritu Santo: negándose a sí mismo y tomando la cruz; 4. Incorporación a la comunidad de Cristo, la iglesia local; y 5. Participación en un servicio responsable en el mundo para Cristo.

La conversión a Cristo es fundamental para la fe cristiana. Sin arrepentimiento y fe en él, abandonando el pecado, confiando solo en él para nuestra salvación y transformación, y obedeciéndolo como Señor, no hay auténtico cristianismo. Cómo relacionar la conversión a Cristo con las ordenanzas (sacramentos) y la participación en la iglesia es un asunto de discusión continua aun entre nosotros como evangélicos.

Desde un punto de vista misiológico, una observación fundamental es que el cristianismo nominal es un problema mayor cuando el cristianismo se encuentra en una posición dominante o mayoritaria, especialmente cuando la fe cristiana moldea de tal forma la cultura que hay confusión en cuanto a la naturaleza de la propia identidad. No obstante, la realidad es que pueden encontrarse cristianos nominales en cada congregación, cada tradición denominacional, cada corriente teológica, cada generación, cada contexto cultural y cada pueblo de la diáspora.

Además, el cristianismo nominal puede tomar diferentes formas en contextos en los que protestantes, católicos, ortodoxos y ortodoxos orientales son mayoría, y donde los cristianos son una minoría. Es modelado también por la cultura, la raza y la generación. Somos conscientes de que los desafíos misiológicos de alcanzar a los cristianos nominales con el evangelio de Jesucristo se aplican también a situaciones y contextos donde el cristianismo evangélico es una mayoría o una presencia significativa en la sociedad. Esto ocurre tanto en Occidente como en el Sur Global, y en iglesias históricas como en iglesias más jóvenes, incluyendo iglesias de inmigrantes y de poblaciones en movimiento. Somos conscientes, además, de que el cristianismo nominal ha contribuido a una reputación negativa de la iglesia cristiana, e incluye realidades tan difíciles como la secularización, la confusión moral, el racismo, el colonialismo y la teología de la prosperidad.

En consecuencia, la tarea de “dar testimonio de Jesucristo y de toda su enseñanza en cada nación, en cada esfera de la sociedad y en el mundo de las ideas”[4]no es menos urgente en contextos de cristianos nominales. El primer punto de la visión cuádruple de Lausana, “el evangelio para cada persona”, se aplica igualmente a los que llevan el nombre de “cristianos” pero nunca han entendido o acogido de manera auténtica “el evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24).

Renovamos nuestro compromiso ante Dios de ser humildes testigos de Cristo y valientes agentes para esta tarea de traer a casa a los cristianos ausentes para la iglesia mundial y para la gloria de Dios.

SEGUNDA PARTE

UN LLAMADO A LA CONFESIÓN Y A LA ORACIÓN

Como individuos y como representantes de nuestras comunidades eclesiales:

  1. Confesamos que, con demasiada frecuencia, no hemos prestado atención a los cristianos nominales entre nosotros, tanto en la sociedad más amplia como en muchas de nuestras propias iglesias evangélicas.
  2. Confesamos nuestro testimonio titubeante, nuestro discipulado defectuoso y nuestra falta de preocupaciónpor quienes llevan el nombre de Cristo pero que, por ignorancia, pecado o rechazo se encuentran lejos del camino de Cristo y su iglesia.
  3. Confesamos que a menudo hemos sido “rápidos para juzgar y lentos para escuchar” las historias de los cristianos nominales, especialmente cuando vienen de una tradición eclesiástica distinta de la nuestra.
  4. Confesamos que, en ocasiones, nuestras acciones, actitudes y estructuras han debilitado la credibilidad de la iglesia de Cristo.

Llamamos a las iglesias que representamos, y a las iglesias en todo el mundo, a:

  1. Orar por todos los que son cristianos solo de nombre, para que puedan llegar a una fe salvadora en Jesucristo.
  2. Orar por un despertar espiritual de los cristianos nominales, un fortalecimiento de los que están cansados y agobiados, y una renovación de nuestro compromiso de discipular a todos los que llevan el Nombre.

UN LLAMADO AL DISCIPULADO Y AL TESTIMONIO

Reconociendo el mandamiento de Jesús de hacer discípulos de todas las naciones, instamos a nuestras comunidades eclesiales a:

  1. Priorizar un discipulado integral que lleve a todos los creyentes a la madurez en Cristo.
  2. Proclamar el evangelio bíblico con claridad y osadía, pero siempre tomando en cuenta el contexto, de modo que el mensaje de Cristo sea entendido correctamente.
  3. Plantar nuevas iglesias y trabajar por la renovación de las iglesias existentes; iglesias que encarnen el gozo del evangelio, que reflejen el carácter de Cristo en su vida comunitaria y exhiban el poder del Espíritu en vidas transformadas, para la gloria de Dios.

UN LLAMADO A LA REFLEXIÓN Y A LA ACCIÓN

También instamos a una reflexión profunda y una acción decidida para buscar y salvar a los millones de ausentes, aquellos que están ausentes de nuestras iglesias y aquellos que, si bien están presentes, están ausentes de la salvación y la plenitud de la vida en Cristo.

Esto deberá involucrar:

  1. Una reflexión sincera y generalizada de por qué las personas se han distanciado de diversas formas de cristianismo (católico, ortodoxo y protestante/evangélico), junto con una investigación teológica adicional en relación a la posible contribución de la teología y la práctica evangélica contemporánea a la auto-secularización y al cristianismo nominal, y cómo podría llegar a ser evitado.
  2. Una iniciativa de investigación sobre los movimientos históricos y contemporáneos de renovación y de discipulado que inspire a una nueva generación de líderes que puedan ser usados por Dios para despertar una fe cristiana aletargada.
  3. Un análisis profundo de la capacitación teológicapara asegurar que sea fiel a las Escrituras, teológicamente sólida y centrada en el discipulado y la misión, pero también para garantizar que incluya herramientas sociológicas para entender el cristianismo nominal y cómo la literatura, las artes, los medios y la tecnología pueden ser usados para construir puentes para el evangelio.
  4. Un análisis paralelo de la capacitación de líderespara asegurar que los mismos estén centrados en movilizar a los jóvenes y empoderar el ministerio laico, y para discernir patrones de liderazgo tóxicos que puedan estar contribuyendo al cristianismo nominal.
  5. Un énfasis renovado en el discipulado auténticodedicado a vivir vidas integrales centradas en Cristo que demuestren, en palabra y en acción, el amor de Dios en medio de los desafíos contemporáneos de nuestro mundo globalizado de hoy.
  6. Un compromiso con la creatividaden nuestra evangelización, en nuestro discipulado y en la forma que nos dedicamos a formar nuevas comunidades cristianas, para que las ovejas ausentes puedan escuchar el llamado del Buen Pastor y se vuelvan nuevamente a Cristo.

Roma, 14 al 18 de marzo de 2018

Consulta Mundial de Lausana sobre el Cristianismo Nominal Comité Directivo

Jean-Paul Rempp, Francia (Presidente)
Leonardo De Chirico, Italia
Jaume Llenas, España
Argyris Petrou, Grecia
Lars Dahle, Noruega

Consulta Mundial de Lausana sobre el Cristianismo Nominal Participantes por subgrupos que trabajan en diferentes contextos:

Contextos protestantes/evangélicosContextos católicosContextos ortodoxos/ortodoxos orientales
Lars Dahle (Noruega)
Olof Edsinger (Suecia)
Bob Garrett (EE.UU.)
Bjorn Hinderaker (Noruega)
Amos Kimera (Uganda)
Manfred Kohl (Canadá)
Barbara Kohl (Canadá)
J. Kwabena Asamoah-Gyadu (Ghana)
Ingebjorg Nandrup (Noruega)
Abel Ngarsoulede (Chad)
Miguel Ángel Palomino (Perú)
Martin Robinson (Reino Unido)
Silke Römhild (Alemania)
T.V. Thomas (Malasia, Canadá)
Molly Wall (Reino Unido)
Ronald Anderson (España)
Andrzej Bajenski (Polonia)
Alexander Best (Canadá)
René Breuel (Italia)
Leonardo De Chirico (Italia)
Jean-Georges Gantenbein (Suiza)
Timoteo Gener (Filipinas)
Mark Gilbert (Australia)
Benjamin Hlastan (Eslovenia)
David Lim (Filipinas)
Jaume Llenas (España)
Jim Memory (Reino Unidos/España)
Zefjan Nikolla (Albania)
Jean-Paul Rempp (Francia)
Evert Van de Poll (Francia)
Lezsek Wakula (Polonia)
Jeff Baldwin (Grecia)
Rafik Wagdy Barsoum (Egipto)
Tim Grass (Isla de Man)
Panagiotis Kantartzis (Grecia)
Petro Kovaliv (Ucrania)
Gerasimos Makris (Grecia)
Kosta Milkov (Macedonia)
Alexander Negrov (Rusia)
Argyris Petrou (Grecia)

 

Esta declaración es publicada bajo una licencia Creative Commons CC BY-ND. Permite la redistribución, comercial y no comercial, siempre que sea transmitida sin cambios y en su totalidad, dando crédito al Movimiento de Lausana.

Notas

  1. Ver https://www.lausanne.org/es/contenido/pacto-de-lausana/pacto, https://www.lausanne.org/es/contenido/manifiesto-de-manila/manifiesto y https://www.lausanne.org/es/contenido/compromiso-de-ciudad-del-cabo/compromiso
  2. Ver los siguientes Documentos Ocasionales de Lausana (LOP): ‘Christian Witness to Nominal Christians among Roman Catholics’ (LOP 10, 1980, https://www.lausanne.org/content/lop/lop-10), ‘Christian Witness to Nominal Christians among the Orthodox’ (LOP 19, 1980, https://www.lausanne.org/content/lop/lop-19), ‘Christian Witness to Nominal Christians among Protestants’ (LOP 23, 1980, https://www.lausanne.org/content/lop/lop-23) y Statement to the Churches on Nominality (1998, https://www.lausanne.org/content/statement/statement-to-the-churches-on-nominality).
  3. El Pacto de Lausana, párrafo 4 (https://www.lausanne.org/es/contenido/pacto-de-lausana/pacto).
  4. Prólogo, El Compromiso de Ciudad del Cabo (https://www.lausanne.org/es/contenido/compromiso-de-ciudad-del-cabo/compromiso).
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